El prospecto de Anthropic alerta de que las decisiones del Gobierno de Estados Unidos pueden poner en riesgo su negocio
Anthropic ha presentado el prospecto de su salida a bolsa con una advertencia poco habitual en este tipo de documentos: las actuaciones del Gobierno de Estados Unidos podrían afectar no solo a sus contratos públicos, sino también a sus clientes privados y socios internacionales.
La compañía, creadora de la familia de modelos Claude, reconoce que las decisiones políticas y regulatorias pueden perjudicar su reputación, limitar el acceso a sus sistemas y complicar la relación con empresas de todo el mundo. El aviso adquiere especial relevancia porque los contratos federales representan menos del 1% de sus ingresos anuales.
Un riesgo que va mucho más allá de los contratos públicos
La advertencia no se limita al riesgo habitual de cambios normativos. Anthropic admite que la posición del Gobierno estadounidense puede generar dudas entre clientes que no trabajan para la Administración ni dependen directamente de ella.
Un banco europeo o una empresa sanitaria que utilice la API de Anthropic, el servicio que permite integrar sus modelos de inteligencia artificial en otras aplicaciones, podría cuestionar la continuidad del suministro si Washington vuelve a restringir el acceso a determinadas tecnologías.
El prospecto recuerda varios episodios ocurridos durante el último año. En febrero de 2026, el presidente Donald Trump ordenó a las agencias federales dejar de utilizar los modelos de Anthropic. Posteriormente, el Pentágono incluyó a la empresa como un riesgo para la cadena de suministro.
En junio, el Departamento de Comercio impuso controles de exportación sobre Fable 5 y Mythos 5, los dos modelos más avanzados de la compañía. Anthropic se vio obligada a deshabilitarlos para todos sus clientes, incluidos los privados, el 12 de junio. La restricción se levantó el 1 de julio, pero la compañía considera que el impacto reputacional ya se había producido.
El precedente de los controles de exportación
El caso de junio ilustra por qué Anthropic considera que la política estadounidense puede convertirse en un riesgo operativo global. La medida no afectó únicamente a organismos públicos o usuarios de países concretos: durante varias semanas limitó el acceso mundial a dos de sus principales modelos.
La empresa advierte de que una situación similar podría repetirse. Para sus clientes, la cuestión no es solo qué prestaciones ofrece un modelo de IA, sino si podrán seguir utilizándolo de forma estable durante los próximos años.
Este factor puede resultar especialmente delicado en sectores regulados. Bancos, hospitales y grandes compañías suelen necesitar garantías de continuidad, trazabilidad y cumplimiento normativo antes de incorporar una tecnología crítica a sus operaciones.
Ingresos al alza, pero con costes tecnológicos elevados
El prospecto dibuja una empresa con un fuerte crecimiento, aunque todavía sometida a una estructura de costes muy exigente. Los ingresos habrían pasado de 4.600 millones de dólares en 2025 a 11.500 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026 calculados a tasa anualizada.
Sin embargo, las pérdidas acumuladas rondarían los 42.000 millones de dólares en términos contables. El principal compromiso financiero futuro sería un préstamo de 42.000 millones de dólares de Broadcom destinado al arrendamiento de chips.
Estos procesadores son esenciales para entrenar y ejecutar modelos de IA generativa. El término compute hace referencia precisamente a esa capacidad de cálculo: servidores, chips, centros de datos y electricidad necesarios para que un sistema pueda aprender y responder a los usuarios.
Anthropic también mantiene acuerdos de arrendamiento y obligaciones no cancelables con Google, Amazon y Broadcom. Esta dependencia de la infraestructura informática condicionará sus márgenes y su capacidad de inversión durante los próximos años.
Una valoración de hasta dos billones de dólares
La valoración que apunta el prospecto podría alcanzar los 2 billones de dólares, equivalentes a 2 trillion en la nomenclatura estadounidense. De confirmarse, Anthropic se situaría entre las compañías tecnológicas más valiosas del mundo incluso antes de completar su debut bursátil.
La operación deberá convencer a los inversores de que el crecimiento de los ingresos puede compensar unas necesidades de capital extraordinarias y una exposición política poco común para una empresa privada.
El documento también recoge una investigación de la Comisión Federal de Comercio sobre el sector de la inteligencia artificial, así como conflictos relacionados con las relaciones editoriales de la compañía. Anthropic señala además que la inestabilidad política podría dificultar la contratación de talento y la captación de inversión.
Los riesgos existenciales de la IA llegan al mercado
Otro elemento destacado es la inclusión de una advertencia directa sobre la posibilidad de que la inteligencia artificial avanzada provoque daños catastróficos o incluso riesgos existenciales para la humanidad.
En este contexto, un riesgo existencial es aquel que podría comprometer la supervivencia o el futuro de la civilización, mientras que un riesgo catastrófico describe daños de gran escala, aunque no necesariamente irreversibles. Anthropic ha situado tradicionalmente la seguridad de los modelos en el centro de su discurso corporativo.
La compañía tendrá que demostrar ahora que esa transparencia es compatible con las exigencias de los mercados. Su posición, más partidaria de controles estrictos y evaluaciones de seguridad, contrasta con la de otros grandes laboratorios que prefieren marcos voluntarios para regular el desarrollo de la IA.
Los fundadores conservarían el control
El diseño de la salida a bolsa contempla una estructura de voto diferenciada. Dario y Daniela Amodei, junto con otros fundadores, conservarían el 51% de los derechos de voto mediante una entidad separada, incluso después de la entrada de nuevos accionistas.
Este sistema, utilizado también por grandes tecnológicas como Google y Facebook, permite a los fundadores mantener el control sobre las decisiones estratégicas. Para algunos inversores institucionales, puede ser una garantía de que la presión por acelerar el lanzamiento de modelos no impondrá cambios en la política de seguridad.
Para sus críticos, en cambio, concentra un poder extraordinario en la dirección de una empresa que aspira a desarrollar algunos de los sistemas de IA más avanzados del mundo.
El estreno bursátil de Anthropic será, por tanto, algo más que una operación financiera. Pondrá a prueba si los mercados consideran la transparencia sobre los riesgos, la dependencia de los chips y la exposición política estadounidense como una ventaja competitiva o como una amenaza para el futuro de la compañía.



