El presidente del Príncipe Felipe considera «inútil» la visita de Rego para resolver la situación de los menores
El presidente del centro de menores Príncipe Felipe, Ahmed Soltani, ha cuestionado el resultado de la visita de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, a Ceuta. Según denuncia, el compromiso anunciado para identificar y derivar a los menores extranjeros no acompañados no se habría traducido en avances suficientes.
Soltani sostiene que alrededor del 80% de los chavales continúa sin una solución adecuada y en las calles. A su juicio, la visita ministerial no ha permitido desbloquear una situación que mantiene a la ciudad bajo una presión constante y que afecta tanto a los propios menores como a los recursos de protección.
Críticas al compromiso de identificación y derivación
El responsable del Príncipe Felipe centra sus críticas en uno de los principales compromisos atribuidos a la ministra durante su visita: avanzar en la identificación de los menores y facilitar su derivación a otros territorios. La medida debía contribuir a reducir la saturación de los centros de acogida de Ceuta.
Sin embargo, Ahmed Soltani considera que las actuaciones anunciadas no han tenido un efecto visible. La falta de una respuesta concreta mantiene a numerosos menores en una situación de vulnerabilidad, sin una plaza estable de protección y expuestos a permanecer en la vía pública.
La denuncia pone el foco en la distancia entre los compromisos institucionales y la realidad diaria que se vive en Ceuta. Para el presidente del centro, las declaraciones realizadas durante la visita no se han acompañado de los mecanismos necesarios para que la identificación y la derivación sean rápidas y efectivas.
Una presión que recae sobre los recursos de Ceuta
La presencia de menores extranjeros no acompañados en la ciudad supone una exigencia añadida para el sistema local de protección. Los centros deben atender las necesidades básicas de los jóvenes, garantizar su seguridad y activar los procedimientos administrativos correspondientes, mientras se buscan alternativas de acogida.
Cuando estos procesos se retrasan, la red de atención pierde capacidad de respuesta. El resultado, según Soltani, es que una parte muy significativa de los menores permanece sin una salida definida. La situación también complica la labor de los profesionales y de las entidades que trabajan con ellos.
El presidente del Príncipe Felipe reclama que la respuesta no se limite a anuncios políticos. En su opinión, es necesario que las administraciones implicadas establezcan un procedimiento operativo, con plazos claros y una coordinación que permita saber qué ocurrirá con cada menor una vez completada su identificación.
La derivación, una medida pendiente
La derivación de menores desde Ceuta hacia otros puntos del territorio es una de las medidas planteadas para aliviar la presión sobre la ciudad. No obstante, su aplicación depende de la coordinación entre las instituciones responsables de la protección de la infancia y de la disponibilidad de recursos de acogida.
Soltani entiende que, mientras este mecanismo no funcione con normalidad, la situación seguirá agravándose. La falta de plazas y de alternativas suficientes puede provocar que los menores queden fuera del circuito de protección, pese a que las administraciones conozcan su presencia y sus necesidades.
El responsable del centro reclama, por tanto, una respuesta inmediata que permita pasar de los compromisos a las actuaciones concretas. Entre las prioridades señala la identificación individualizada, la asignación de recursos y la derivación ordenada de los jóvenes a otros dispositivos de protección.
La situación de los menores, en el centro del debate
La denuncia vuelve a situar la atención a los menores no acompañados en el centro del debate político y social de Ceuta. El objetivo, según se desprende de las reclamaciones planteadas, debe ser garantizar que todos los jóvenes dispongan de protección, alojamiento y seguimiento profesional.
Ahmed Soltani considera que la visita de la ministra no ha servido para alcanzar ese objetivo. Su valoración es especialmente crítica porque, pese al compromiso de actuar sobre la identificación y la derivación, la mayoría de los menores seguiría sin una solución adecuada.
La situación queda ahora pendiente de nuevas medidas por parte de las administraciones competentes. Mientras tanto, desde el Príncipe Felipe se reclama que la respuesta a los menores en Ceuta sea estable, coordinada y capaz de evitar que los jóvenes permanezcan en las calles sin una alternativa de protección.



