
Dacia amplía su apuesta por la electrificación con dos tecnologías híbridas desarrolladas en Valladolid. La marca del grupo Renault lleva estas soluciones a toda su gama con una estrategia que combina eficiencia, autonomía y costes de uso contenidos, sin renunciar a su posicionamiento de acceso.
El Sandero estrena el nuevo sistema hybrid 155, mientras que los Duster y Bigster incorporan una inédita tecnología tribrid 150 4×4. Esta última propuesta une un motor de gasolina, un sistema de alimentación mediante GLP y asistencia eléctrica, además de tracción total.
Con estas novedades, Dacia pretende extender la electrificación más allá de los modelos con sistemas híbridos convencionales. La firma también busca ofrecer una alternativa práctica para quienes necesitan recorrer largas distancias, con una autonomía que puede alcanzar hasta 1.500 kilómetros, según la configuración y las condiciones de uso.
El Sandero incorpora el motor hybrid 155
El Sandero, uno de los pilares comerciales de Dacia, se beneficia de la llegada del motor hybrid 155. El objetivo de esta mecánica es mejorar el rendimiento y reducir el consumo en trayectos urbanos e interurbanos, manteniendo un formato sencillo y accesible para el usuario.
La tecnología híbrida permite combinar el funcionamiento del motor de combustión con el apoyo eléctrico en las fases en las que resulta más eficiente. En ciudad, este planteamiento puede favorecer una conducción más suave y silenciosa, especialmente durante los arranques, las maniobras y los desplazamientos a baja velocidad.
Para Dacia, la llegada del hybrid 155 refuerza la posición del Sandero como uno de los vehículos más importantes de su catálogo. La marca apuesta por una solución electrificada capaz de integrarse en un modelo de gran volumen sin convertirlo en un producto de precio elevado o de uso complejo.
Duster y Bigster estrenan la tecnología tribrid 150 4×4
La principal novedad se encuentra en los Duster y Bigster. Ambos modelos estrenan el sistema tribrid 150 4×4, una configuración que combina tres fuentes de energía: gasolina, GLP y electricidad. A esta combinación se suma la tracción total, un elemento especialmente relevante en vehículos con vocación SUV.
La utilización de GLP permite disponer de una segunda alternativa de combustible además de la gasolina. Esta posibilidad puede resultar interesante para quienes realizan muchos kilómetros, tanto por la disponibilidad de repostaje como por el potencial de reducir el coste de uso frente a un vehículo que funcione únicamente con gasolina.
El apoyo eléctrico completa el conjunto y permite optimizar el funcionamiento del sistema en distintos escenarios. La gestión de las tres tecnologías busca que el vehículo utilice cada fuente de energía de manera eficiente, con una transición adaptada a las necesidades de la conducción.
Una primicia mundial con enfoque práctico
Dacia presenta el tribrid 150 4×4 como una primicia mundial. No se trata únicamente de añadir un sistema eléctrico a un motor de combustión, sino de integrar en un mismo vehículo gasolina, GLP, electrificación y tracción total.
Esta combinación encaja con el perfil de los Duster y Bigster, dos modelos pensados para quienes necesitan espacio y versatilidad. La tracción 4×4 aporta capacidad adicional fuera del asfalto y en condiciones de baja adherencia, mientras que la doble alimentación de gasolina y GLP contribuye a ampliar la autonomía total.
En este contexto, la cifra de hasta 1.500 kilómetros de autonomía se convierte en uno de los principales argumentos de la nueva tecnología. El dato resulta especialmente relevante para conductores que recorren largas distancias y no quieren depender exclusivamente de la red de recarga eléctrica.
Desarrollo tecnológico desde Valladolid
Las dos innovaciones se han desarrollado en Valladolid, un enclave estratégico para la actividad industrial y tecnológica de Dacia y del grupo Renault en España. El protagonismo de las instalaciones españolas refuerza el papel del país en la evolución de las mecánicas electrificadas.
La fabricación y el desarrollo local también aportan un componente industrial a la presentación de estos modelos. Dacia no solo amplía su oferta comercial, sino que sitúa a la ingeniería española en el centro de una estrategia destinada a electrificar toda su gama.
Electrificación sin renunciar a la sencillez
La propuesta de Dacia se distancia de la electrificación basada exclusivamente en vehículos eléctricos puros. La marca plantea una transición gradual, con diferentes niveles de asistencia eléctrica y opciones de combustible que se adaptan a usos muy distintos.
- Sandero hybrid 155: sistema híbrido orientado a mejorar la eficiencia y el rendimiento del modelo urbano y compacto.
- Duster y Bigster tribrid 150 4×4: combinación de gasolina, GLP y electricidad con tracción total.
- Autonomía ampliada: hasta 1.500 kilómetros en función de la versión y las condiciones de conducción.
- Desarrollo en Valladolid: tecnología concebida en España para la nueva estrategia de electrificación de la marca.
Con esta ofensiva, Dacia busca mantener su ventaja en precio y practicidad mientras incorpora soluciones más eficientes. El resultado es una gama que apuesta por la electrificación, pero que conserva alternativas de uso conocidas para el conductor y reduce la dependencia de una única fuente de energía.



