El Sevilla conocerá el domingo a su rival definitivo en la Copa del Rey
El Sevilla tendrá que esperar hasta el próximo domingo, 11 de octubre, para conocer cuál será su rival definitivo en la Copa del Rey. La eliminatoria entre el Atlético Unión Güímar y el Sporting de Hortaleza todavía está pendiente de resolución, por lo que el equipo sevillista no sabrá hasta entonces el nombre del próximo adversario.
El encuentro de vuelta entre ambos conjuntos se disputará ese día a puerta cerrada y en campo neutral. El resultado de ese partido determinará qué equipo avanza y se cruza con el Sevilla en la competición copera.
Una eliminatoria aún abierta
La Copa del Rey mantiene así una de sus incógnitas pendientes. Atlético Unión Güímar y Sporting de Hortaleza afrontarán el segundo capítulo de su eliminatoria con la clasificación todavía en juego, en un escenario distinto al habitual y sin presencia de aficionados en las gradas.
El ganador del duelo accederá a la siguiente fase y se convertirá en el rival del Sevilla. Hasta que termine el partido no habrá confirmación oficial sobre el emparejamiento definitivo, una circunstancia que obliga al conjunto andaluz a mantener abiertas sus previsiones deportivas.
La resolución llegará en una jornada marcada por las condiciones especiales del encuentro. El choque no se celebrará en el estadio habitual de ninguno de los dos participantes, sino en un terreno neutral. Además, la ausencia de público modificará el ambiente de una eliminatoria que puede decidirse en un contexto poco frecuente dentro del torneo.
El Sevilla, pendiente del desenlace
El club sevillista deberá aguardar al resultado para conocer todos los detalles de su próximo compromiso copero. La identidad del rival condicionará la preparación de la eliminatoria, tanto desde el punto de vista del análisis futbolístico como de la planificación del desplazamiento y de la organización del partido.
Por ahora, los dos posibles contrincantes siguen teniendo opciones. El Atlético Unión Güímar busca completar el trabajo necesario para continuar adelante, mientras que el Sporting de Hortaleza afronta la vuelta con el mismo objetivo: superar la ronda y medirse al Sevilla.
La incertidumbre quedará despejada cuando finalicen los 90 minutos del domingo. Si el marcador no resuelve la eliminatoria dentro del tiempo reglamentario, el vencedor se determinará conforme a las reglas establecidas para la competición. En ese momento, el Sevilla podrá preparar ya su siguiente cita con un rival concreto.
El partido se jugará sin espectadores
La principal particularidad de la vuelta será que se celebrará a puerta cerrada. Ninguna de las dos aficiones podrá acompañar a su equipo desde las gradas, por lo que el encuentro se desarrollará sin el apoyo directo del público.
Esta medida también elimina uno de los elementos habituales de este tipo de eliminatorias: la presión ambiental. El campo neutral y la ausencia de espectadores obligarán a los futbolistas a concentrarse exclusivamente en el desarrollo del partido, sin el factor emocional que suele rodear a las noches de Copa.
La sede elegida permitirá garantizar la disputa del encuentro en las condiciones previstas, aunque no se ha detallado públicamente el motivo concreto por el que se ha optado por un escenario neutral y sin asistencia. Lo confirmado es que el partido se jugará el domingo y que su desenlace decidirá el próximo rival del Sevilla.
La Copa del Rey espera al vencedor
El Sevilla permanece, por tanto, a la espera de la última pieza de su próximo cruce copero. El vencedor del Atlético Unión Güímar-Sporting de Hortaleza será quien complete el emparejamiento y afronte el reto de enfrentarse al conjunto hispalense.
La respuesta llegará el domingo 11 de octubre, después de una eliminatoria que se resolverá en campo neutral y sin público. Hasta entonces, el nombre del rival del Sevilla seguirá siendo la principal incógnita de su camino en la Copa del Rey.



