Alerta sanitaria por el aumento del riesgo de dengue, zika, chikungunya y malaria asociado a El Niño
El Ministerio de Salud ha declarado una alerta sanitaria ante la posibilidad de que las variaciones climáticas vinculadas al fenómeno El Niño favorezcan la expansión de enfermedades transmitidas por mosquitos y por agua contaminada.
Entre las patologías que concentran la atención de las autoridades se encuentran el dengue, el zika, la chikungunya y la malaria. El cambio en las temperaturas, la alternancia entre periodos de sequía y lluvias intensas y las dificultades en el acceso al agua potable pueden modificar las condiciones habituales de transmisión.
El clima puede impulsar la presencia de mosquitos
Los mosquitos que actúan como vectores de estas enfermedades necesitan unas condiciones ambientales determinadas para reproducirse. La acumulación de agua en recipientes, depósitos, neumáticos, canalones o espacios al aire libre facilita la aparición de criaderos.
Además, las temperaturas elevadas pueden acelerar el ciclo de vida de algunos insectos y ampliar las zonas en las que sobreviven. Tras las lluvias, incluso pequeñas cantidades de agua estancada pueden convertirse en un foco de proliferación.
La alerta sanitaria pretende reforzar la vigilancia epidemiológica, mejorar la detección de casos y coordinar las medidas de prevención. También busca que los servicios sanitarios y la población se anticipen a un posible incremento de consultas y contagios.
Principales enfermedades bajo vigilancia
Dengue
El dengue puede provocar fiebre alta, dolor intenso de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas y erupciones cutáneas. En algunos casos evoluciona hacia formas graves, especialmente cuando aparecen dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, sangrados, somnolencia o dificultad para respirar.
Ante estos signos de alarma es necesario acudir de inmediato a un centro sanitario. No se recomienda la automedicación, especialmente con medicamentos que puedan aumentar el riesgo de sangrado.
Zika y chikungunya
La infección por el virus del zika suele causar fiebre moderada, erupción, conjuntivitis, dolor articular y malestar general. Aunque muchas personas presentan síntomas leves, el embarazo requiere una vigilancia especial por las posibles complicaciones para el feto.
La chikungunya se caracteriza habitualmente por fiebre y un dolor articular intenso, que en algunos pacientes puede prolongarse durante semanas o meses. Las personas mayores y quienes tienen enfermedades crónicas deben consultar si los síntomas son intensos o persistentes.
Malaria
La malaria, también conocida como paludismo, puede comenzar con fiebre, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza, cansancio y malestar general. La atención temprana es fundamental, ya que algunas formas de la enfermedad pueden empeorar rápidamente.
La presencia de fiebre después de haber permanecido en una zona donde existe transmisión exige informar al personal sanitario sobre los desplazamientos realizados y la posible exposición a picaduras de mosquitos.
Medidas para reducir el riesgo en el hogar
La prevención requiere la participación de las administraciones, los servicios de salud y la ciudadanía. Eliminar los criaderos de mosquitos es una de las actuaciones más eficaces para reducir la transmisión.
- Vaciar, limpiar o cubrir los recipientes que puedan acumular agua.
- Renovar con frecuencia el agua de bebederos de animales y floreros.
- Mantener limpias las canalizaciones, desagües y patios.
- Utilizar repelentes siguiendo las indicaciones del etiquetado.
- Vestir ropa que cubra brazos y piernas, especialmente al amanecer y al atardecer.
- Instalar mosquiteras en puertas, ventanas y camas cuando sea necesario.
También es importante conservar el agua destinada al consumo en recipientes cerrados y utilizar únicamente agua segura. En caso de dudas sobre su calidad, debe seguirse la recomendación de las autoridades sanitarias y emplear agua embotellada, hervida o tratada según corresponda.
Cuándo pedir atención médica
La aparición de fiebre acompañada de dolor intenso, erupciones, vómitos, sangrado, confusión, dificultad respiratoria o un empeoramiento rápido requiere valoración médica. Las embarazadas, los menores, las personas mayores y quienes padecen enfermedades crónicas deben extremar las precauciones.
Las autoridades recomiendan no bajar la guardia y consultar ante síntomas compatibles con estas infecciones, sobre todo si se ha viajado o se reside en una zona con circulación de mosquitos transmisores.
La alerta sanitaria no implica que todas las personas expuestas vayan a enfermar, pero sí refleja la necesidad de reforzar la prevención. La eliminación de aguas estancadas, la protección frente a las picaduras y la consulta temprana pueden ayudar a limitar el impacto de El Niño sobre la salud pública.



