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La geomática reivindica en Málaga su papel clave en la gestión del territorio

La tecnología aplicada al territorio solo alcanza todo su valor cuando está respaldada por conocimiento técnico, criterios profesionales y datos fiables. Esta fue una de las principales conclusiones defendidas en Málaga durante la exposición Geomática y Tecnologías, una muestra en la que drones, escáneres láser y sistemas SLAM acercaron al público las herramientas que están transformando la medición y el análisis del entorno.

El Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica (COIGT) puso el foco en la dimensión pública y profesional de una disciplina esencial para planificar ciudades, conservar infraestructuras, proteger el medio natural y gestionar el suelo con mayor precisión. La reivindicación parte de una idea central: disponer de tecnología avanzada no basta si los resultados no se interpretan y validan de forma adecuada.

Del dato capturado a la información útil

La geomática integra técnicas y conocimientos destinados a obtener, procesar, analizar y representar información vinculada a la superficie terrestre. En los últimos años, la incorporación de sensores más precisos y sistemas de captura masiva ha multiplicado la cantidad de datos disponibles.

Sin embargo, ese volumen de información plantea nuevos retos. La calidad de una medición no depende únicamente del dispositivo utilizado, sino también de la planificación del trabajo, la configuración de los equipos, el control de errores y la interpretación posterior. Por ello, el criterio de los profesionales de la ingeniería geomática resulta determinante para transformar una nube de puntos o una imagen aérea en una base fiable para tomar decisiones.

Drones, láser y tecnología SLAM

La exposición mostró algunas de las soluciones que están ganando presencia en proyectos de cartografía, obra civil, inspección y documentación del patrimonio. Los drones permiten cubrir grandes superficies con rapidez y obtener imágenes aéreas y modelos tridimensionales de zonas urbanas, agrícolas o de difícil acceso.

Los escáneres láser, por su parte, capturan millones de puntos del entorno para generar representaciones digitales de gran precisión. Esta tecnología puede emplearse en el levantamiento de edificios, el seguimiento de obras, la conservación de estructuras o el análisis de espacios complejos.

También tuvieron protagonismo los sistemas SLAM, una solución especialmente útil para realizar levantamientos en interiores y lugares donde la señal de posicionamiento por satélite es limitada o inexistente. Estos equipos combinan sensores y algoritmos para construir mapas mientras el operador se desplaza por el espacio.

Una herramienta para las administraciones y la sociedad

La aplicación de estas tecnologías no se limita al ámbito empresarial. La información geoespacial es fundamental para que las administraciones públicas puedan conocer mejor el territorio y diseñar políticas más eficaces. Desde la actualización del planeamiento urbano hasta la prevención de riesgos, la geomática aporta una base objetiva para intervenir.

  • Mejora el inventario y el mantenimiento de carreteras, edificios e infraestructuras.
  • Facilita la ordenación del territorio y la planificación de nuevos desarrollos urbanos.
  • Ayuda a controlar cambios en el litoral, zonas forestales y espacios protegidos.
  • Permite documentar daños y acelerar la evaluación tras emergencias o catástrofes.
  • Favorece la creación de modelos digitales para proyectos de construcción y rehabilitación.

En este contexto, contar con información actualizada y verificable contribuye a reducir incertidumbres, optimizar recursos públicos y anticipar problemas. La precisión de los datos puede ser decisiva en una expropiación, en la definición de una obra, en la delimitación de una parcela o en la evaluación de una infraestructura.

La importancia de la cualificación profesional

El avance de la tecnología también ha popularizado herramientas que, en apariencia, simplifican la captura de información territorial. No obstante, el uso profesional de drones, sensores láser o plataformas de procesamiento exige conocimientos específicos y el cumplimiento de requisitos técnicos y legales.

La formación especializada permite escoger el método más adecuado para cada proyecto, establecer tolerancias, detectar inconsistencias y documentar todo el proceso. Además, garantiza que los productos obtenidos puedan utilizarse con seguridad en procedimientos administrativos, proyectos técnicos o actuaciones que afectan a derechos sobre el territorio.

La exposición Geomática y Tecnologías sirvió así para mostrar el potencial de la innovación, pero también para subrayar sus límites. La automatización y la inteligencia incorporada en los equipos pueden acelerar muchas tareas, aunque no sustituyen la responsabilidad del profesional que diseña el trabajo, supervisa los resultados y certifica su validez.

Una disciplina estratégica para el futuro

La evolución hacia ciudades más conectadas, modelos digitales del territorio y sistemas de gestión basados en datos incrementará la demanda de información geoespacial de calidad. En ese escenario, la geomática se consolida como una disciplina transversal, presente en la construcción, el urbanismo, el medio ambiente, la movilidad y la conservación del patrimonio.

La principal conclusión trasladada desde Málaga es clara: la innovación tecnológica ofrece nuevas posibilidades, pero su valor público depende de que los datos sean precisos, comprensibles y útiles. Para conseguirlo, la experiencia y el criterio de los profesionales seguirán siendo tan importantes como los equipos con los que trabajan.

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