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La Delegación mantiene las clases el 13 de octubre y descarta un día libre general para los funcionarios

La Delegación del Gobierno en Ceuta ha decidido mantener la actividad lectiva en los centros educativos el próximo 13 de octubre y no establecer un día libre general para el conjunto de los empleados públicos. La medida afecta a la organización de la jornada posterior al festivo nacional y busca evitar alteraciones en el funcionamiento ordinario de los servicios y de los colegios.

El delegado del Gobierno, David de la Encina, considera que la suspensión de las clases podría generar dificultades añadidas para muchas familias ceutíes. La principal preocupación está relacionada con la conciliación, especialmente en los hogares en los que los progenitores deben acudir a sus puestos de trabajo con normalidad.

Las aulas permanecerán abiertas el 13 de octubre

La decisión implica que los centros educativos de Ceuta mantendrán su actividad habitual durante esa jornada. Por tanto, el alumnado deberá acudir a clase con normalidad, salvo en aquellos casos en los que exista alguna circunstancia particular comunicada por cada centro o por la administración educativa competente.

La Delegación entiende que cerrar los colegios durante un día laborable no resolvería necesariamente las necesidades de las familias. Al contrario, podría obligar a madres, padres y tutores a buscar alternativas para atender a los menores mientras mantienen sus obligaciones profesionales.

Esta cuestión adquiere especial relevancia en una ciudad como Ceuta, donde cualquier modificación del calendario escolar puede tener un impacto directo en la planificación familiar. La asistencia a clase garantiza que los menores dispongan de una jornada organizada y permite que los servicios educativos continúen prestándose sin interrupciones.

Sin jornada libre general para los empleados públicos

La otra decisión comunicada es la ausencia de un día libre general para los funcionarios. La Delegación no contempla, por tanto, una suspensión global de la actividad en las administraciones públicas durante el 13 de octubre.

Los empleados públicos deberán seguir las condiciones ordinarias de su calendario laboral y las instrucciones específicas que puedan establecer sus respectivos organismos. La medida pretende mantener la atención a la ciudadanía y el funcionamiento de los servicios públicos en una jornada que, según la planificación adoptada, será laborable.

La decisión no impide que cada administración u organismo pueda aplicar, dentro de su ámbito de competencia, las fórmulas de organización previstas en la normativa laboral. Sin embargo, no habrá una jornada de descanso común para todos los funcionarios de la ciudad.

La conciliación, uno de los argumentos principales

El criterio defendido por el delegado del Gobierno parte de una consideración práctica: una jornada no lectiva no siempre coincide con un día de descanso para las familias. Cuando los colegios cierran y los centros de trabajo continúan abiertos, la responsabilidad de encontrar atención para los menores recae directamente sobre los hogares.

La situación puede resultar especialmente compleja para quienes no cuentan con redes familiares de apoyo, tienen horarios rígidos o deben desplazarse para cumplir con sus obligaciones laborales. Mantener las clases el 13 de octubre evita añadir una jornada de cuidados no prevista a la planificación de las familias.

Desde esta perspectiva, la decisión busca equilibrar dos necesidades: preservar la actividad educativa y asegurar la continuidad de los servicios públicos. La Delegación considera que mantener la normalidad puede ofrecer mayor estabilidad a la ciudadanía que aprobar una suspensión generalizada.

Una jornada sin cambios generales en el calendario

La previsión para el 13 de octubre es, por tanto, la de un día ordinario tanto en los centros educativos como en las administraciones públicas. Las clases se desarrollarán con normalidad y los empleados públicos no dispondrán de un día libre general por decisión de la Delegación.

  • Los colegios permanecerán abiertos y mantendrán la actividad lectiva prevista.
  • No habrá un permiso general para todos los funcionarios de Ceuta.
  • La atención a la conciliación es uno de los principales argumentos para mantener las clases.
  • Cada organismo podrá aplicar, si corresponde, sus propias normas de organización laboral.

Las familias deberán tener en cuenta esta planificación para organizar la jornada. Del mismo modo, los trabajadores de la Administración tendrán que consultar, en su caso, las indicaciones de sus centros de trabajo sobre horarios, turnos o posibles medidas internas.

Con esta decisión, la Delegación del Gobierno apuesta por evitar cambios generales que puedan provocar desajustes en la actividad educativa, laboral y administrativa de Ceuta. El 13 de octubre se mantendrá así como una jornada de funcionamiento ordinario, con las aulas abiertas y los servicios públicos operativos.

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