
La tecnología española que quiere cambiar la fabricación de gafas con impresión 3D por luz
Fabricar unas gafas progresivas podría dejar de ser un proceso reservado a laboratorios especializados y convertirse en una operación mucho más rápida y personalizada. La empresa española IOT ha desarrollado una tecnología de impresión 3D basada en luz que permite crear lentes oftálmicas a partir de un diseño digital y producirlas en cuestión de segundos.
La propuesta ya ha comenzado a acercarse al público de la mano de VisionLab, que participa en el despliegue inicial de esta solución. El objetivo es que los primeros clientes puedan beneficiarse de lentes progresivas fabricadas de forma más flexible, aunque el alcance de la tecnología va más allá de las ópticas tradicionales: también puede resultar útil para las compañías que desarrollan dispositivos de realidad virtual.
De un archivo digital a una lente personalizada
La principal diferencia frente a la fabricación convencional está en el modo de construir la lente. En lugar de partir de un bloque de material que se talla y se pule hasta alcanzar la geometría necesaria, el sistema de IOT utiliza un proceso de impresión 3D mediante luz.
El diseño óptico se transforma en un archivo digital que define, con gran precisión, la forma y las propiedades de la lente. A continuación, un material fotosensible se solidifica de manera controlada al recibir luz en las zonas previstas. El resultado es una pieza fabricada capa a capa, con una geometría adaptada a las necesidades concretas de cada usuario.
Esta forma de trabajar puede simplificar la producción de lentes progresivas, que deben combinar distintas áreas de visión en una misma superficie. La zona superior suele estar destinada a la visión lejana, mientras que la inferior facilita la lectura y las distancias cortas. Entre ambas se encuentra un área de transición que debe ajustarse al diseño, la graduación y la montura elegida.
Progresivas más personalizadas y fabricación más rápida
La promesa de la impresión 3D por luz no consiste únicamente en acelerar la fabricación. También permite modificar el diseño de cada lente con un nivel de detalle elevado y adaptar la producción a parámetros que pueden ser diferentes en cada ojo.
En unas gafas progresivas influyen factores como la graduación, la posición de la montura, la distancia entre los ojos, la altura a la que se sitúa la pupila o la forma en la que el usuario mira a través de la lente. Digitalizar todos estos datos facilita generar una solución más ajustada que una fabricación basada en modelos estandarizados.
La producción en segundos se refiere principalmente a la fase de impresión y exposición del material. El proceso completo puede incluir otras tareas, como el acabado, el pulido, los tratamientos superficiales, el montaje en la montura y los controles de calidad. Aun así, la tecnología puede reducir tiempos y ofrecer más margen para fabricar diseños específicos.
El papel de VisionLab en la llegada a las ópticas
La colaboración con VisionLab permite probar esta innovación en un entorno cercano al consumidor. Para el usuario, la experiencia no cambia necesariamente en su parte más visible: acudirá a una óptica, se someterá a las mediciones habituales y elegirá una montura. La diferencia se encuentra en la forma en la que se fabrica la lente posteriormente.
El despliegue inicial servirá para comprobar cómo responde la tecnología en situaciones reales, desde la toma de medidas hasta la adaptación final de las gafas. También permitirá evaluar aspectos como la calidad visual, la comodidad, la durabilidad y la facilidad de integración con distintos tipos de monturas.
Si el sistema demuestra que puede mantener los estándares exigidos en el sector óptico, su uso podría ampliarse progresivamente. La fabricación digital también facilitaría producir lentes bajo demanda, reducir inventarios y reducir el desperdicio asociado a ciertos procesos de tallado.
Una tecnología con recorrido en realidad virtual
El interés de IOT no se limita a las gafas graduadas. La compañía también trabaja con empresas vinculadas a la realidad virtual, un ámbito en el que las lentes deben responder a requisitos muy concretos de tamaño, curvatura y rendimiento óptico.
Los visores de realidad virtual necesitan integrar sus lentes en espacios reducidos y mantener una experiencia visual estable para el usuario. La impresión 3D puede facilitar la creación de diseños adaptados a cada dispositivo, así como el desarrollo de soluciones graduadas para personas que necesitan corrección visual.
Esta posibilidad resulta especialmente relevante porque muchos usuarios de realidad virtual tienen que utilizar gafas debajo del visor o recurrir a adaptadores específicos. Una lente fabricada directamente para el dispositivo podría mejorar la comodidad y reducir el volumen del conjunto.
Un cambio hacia la óptica bajo demanda
La tecnología española plantea una evolución del modelo tradicional de fabricación de gafas: pasar de producir grandes cantidades de diseños predeterminados a crear cada lente a partir de una configuración digital individual.
El reto ahora será demostrar que la rapidez y la flexibilidad no comprometen la precisión óptica ni la resistencia del producto final. La alianza con VisionLab representa el primer paso para llevar esta innovación a los clientes, mientras que la colaboración con el sector de la realidad virtual abre una segunda vía de crecimiento.
Si ambas aplicaciones avanzan, la impresión 3D por luz podría convertirse en una pieza clave de la próxima generación de gafas: más personalizadas, fabricadas bajo demanda y capaces de adaptarse tanto a la visión cotidiana como a nuevas formas de interacción digital.



