Abascal sitúa la política migratoria de España en el debate europeo junto a Jordan Bardella
Santiago Abascal ha defendido este martes que la situación de Ceuta y las regularizaciones masivas impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez no son asuntos exclusivamente nacionales, sino cuestiones con consecuencias para el conjunto de Europa. El líder de Vox ha realizado estas declaraciones en Madrid durante la presentación de Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional y del grupo Patriots en el Parlamento Europeo.
El encuentro, organizado por Nueva Economía Fórum, ha servido para reforzar la conexión entre Vox y la formación francesa, dos partidos que comparten una agenda centrada en el control de la inmigración, la defensa de las fronteras y la crítica a las políticas de integración promovidas por las instituciones comunitarias.
Ceuta como frontera europea
Abascal ha colocado a Ceuta en el centro de su intervención para subrayar que la presión migratoria en la ciudad autónoma afecta a una de las fronteras exteriores de la Unión Europea. A su juicio, cualquier decisión adoptada por España en materia de entrada, acogida o regularización puede tener un efecto directo en otros países europeos.
El presidente de Vox ha vinculado esta cuestión con las iniciativas de regularización de inmigrantes promovidas por el Ejecutivo de Sánchez. Su argumento es que estas medidas pueden generar un efecto llamada y alterar los equilibrios migratorios dentro del espacio europeo, especialmente en un contexto marcado por el refuerzo de los controles fronterizos y el debate sobre el reparto de responsabilidades entre los Estados miembros.
La formación considera que España debe endurecer la vigilancia de sus fronteras y reclamar una mayor implicación de la Unión Europea. Abascal ha reclamado en distintas ocasiones que la política migratoria comunitaria priorice la seguridad, la lucha contra las mafias y el retorno de quienes no tienen autorización para permanecer en territorio europeo.
Bardella, presentado como futuro primer ministro
Durante su intervención, Abascal ha presentado a Bardella como el próximo primer ministro de Francia. Para justificar esta afirmación, ha destacado que Agrupación Nacional es actualmente la fuerza más votada del país vecino y ha descrito el ascenso del dirigente francés como una tendencia política consolidada.
El líder de Vox ha resumido su pronóstico con una frase tajante: No es un deseo, es un pronóstico. Con esta presentación, Abascal ha evidenciado la importancia que concede a la evolución de la derecha nacionalista francesa y a su posible llegada al Gobierno tras las próximas citas electorales.
Bardella, de 31 años, preside Agrupación Nacional desde 2022 y encabeza también el grupo Patriots en la Eurocámara. Su partido ha convertido la inmigración, la seguridad y la recuperación de competencias nacionales frente a Bruselas en algunos de sus principales ejes políticos.
Una alianza con dimensión europea
La presencia de Bardella en Madrid ha permitido a Vox proyectar su mensaje más allá de la política española. Abascal ha insistido en que las decisiones de cada Estado miembro no pueden analizarse de forma aislada cuando afectan a las fronteras exteriores, a la movilidad interna o a los procedimientos de acogida y regularización.
La cooperación entre ambas formaciones se desarrolla en el marco de Patriots, el grupo del Parlamento Europeo en el que se integran distintas fuerzas de la derecha soberanista. Sus miembros defienden una revisión de las políticas migratorias de la Unión, una mayor protección de las competencias nacionales y una oposición frontal a lo que consideran una centralización excesiva de las decisiones comunitarias.
Este espacio político trata de ganar peso en Bruselas en un momento en el que la inmigración continúa siendo uno de los asuntos prioritarios para los gobiernos europeos. El aumento de las llegadas irregulares, la presión sobre los sistemas de acogida y la dificultad para ejecutar los retornos han colocado la gestión de las fronteras entre las principales preocupaciones de los Estados miembros.
Críticas a la política migratoria del Gobierno
Abascal ha utilizado el acto para volver a cuestionar la estrategia migratoria del Ejecutivo español. Vox sostiene que las regularizaciones masivas pueden tener repercusiones que excedan el ámbito laboral o administrativo y reclama que cualquier modificación de la normativa se someta a un debate europeo más amplio.
El Gobierno, por su parte, ha defendido sus medidas migratorias como instrumentos destinados a responder a las necesidades del mercado de trabajo, ordenar los flujos de entrada y ofrecer una salida legal a determinadas situaciones administrativas. La confrontación entre ambas posiciones anticipa que la inmigración seguirá ocupando un lugar central en la agenda política española.
El mensaje trasladado este martes por Abascal combina así dos objetivos: reforzar su alianza con una figura en ascenso de la política francesa y situar la inmigración como un desafío común para España y Europa. En su análisis, Ceuta representa una frontera estratégica y las regularizaciones, una decisión con capacidad para influir en el conjunto del espacio comunitario.



