El SCS reivindica la participación de los pacientes en la planificación sanitaria
Profesionales de la Dirección General del Paciente y Cronicidad del Servicio Canario de la Salud (SCS) han defendido la necesidad de reforzar la participación de los pacientes en las decisiones que afectan al sistema sanitario. La intervención se produjo durante el X Congreso de Organizaciones de Pacientes, un encuentro nacional centrado en el papel de estas entidades en la mejora de la atención.
La presencia de representantes del SCS en este foro sitúa en primer plano una cuestión cada vez más relevante: la incorporación de la experiencia de los pacientes a la gestión pública de la sanidad. En un sistema sometido a una creciente presión asistencial, las organizaciones de pacientes reclaman canales estables de diálogo, información comprensible y capacidad real para influir en las políticas sanitarias.
La voz del paciente, en el centro de la gestión
La Dirección General del Paciente y Cronicidad intervino en un congreso organizado por la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), una cita que reunió a profesionales y representantes del movimiento asociativo. El encuentro permitió abordar los retos que afrontan las personas con enfermedades crónicas y quienes necesitan una atención continuada.
La participación de los pacientes no debe limitarse a consultas puntuales o a la recogida de opiniones una vez adoptadas las decisiones. Para que sea efectiva, debe integrarse en el diseño, la evaluación y la revisión de los servicios públicos. Esta perspectiva resulta especialmente importante en ámbitos como la cronicidad, donde la atención se prolonga durante años y exige coordinación entre distintos niveles asistenciales.
La implicación de las entidades ciudadanas también puede contribuir a detectar fallos en los procesos de atención, identificar barreras de acceso y mejorar la comunicación entre profesionales y usuarios. Son elementos que afectan directamente a la calidad del servicio y a la confianza en las instituciones públicas.
Transparencia y rendición de cuentas
La defensa de una mayor participación debe ir acompañada de mecanismos transparentes. No basta con convocar a las organizaciones de pacientes: es necesario explicar qué propuestas se reciben, cuáles se incorporan y por qué se descartan otras. La publicación de esta información permitiría evaluar el impacto real de los espacios de participación.
En este sentido, la colaboración entre la Administración y las asociaciones requiere reglas claras, objetivos definidos y resultados verificables. También exige evitar que la interlocución quede restringida a encuentros institucionales sin continuidad. La participación ciudadana pierde valor cuando no existe seguimiento de los compromisos adquiridos.
El debate adquiere una dimensión adicional en el caso de las personas con patologías crónicas, que suelen mantener una relación prolongada con el sistema sanitario. Sus necesidades no se limitan al diagnóstico o al tratamiento. También incluyen la coordinación entre servicios, el acceso a la información, la atención social y el apoyo a las familias y cuidadores.
Un reto para la sanidad canaria
La intervención de profesionales del SCS en el congreso refleja la importancia que la Administración sanitaria concede al diálogo con las organizaciones de pacientes. Sin embargo, el reto consiste ahora en traducir ese reconocimiento en procedimientos concretos y permanentes dentro de la sanidad canaria.
Entre las herramientas posibles se encuentran los órganos consultivos con representación efectiva, los procesos de evaluación de servicios con participación ciudadana y la publicación periódica de indicadores sobre accesibilidad, tiempos de respuesta y continuidad asistencial. Estas medidas permitirían pasar de una participación principalmente declarativa a una implicación con capacidad de evaluación.
También resulta esencial que la información llegue a todas las personas, incluidas aquellas que tienen dificultades para desplazarse, utilizar herramientas digitales o comprender un lenguaje excesivamente técnico. La participación solo puede considerarse inclusiva si incorpora la diversidad de situaciones que conviven dentro del sistema sanitario.
La cronicidad exige continuidad
La atención a la cronicidad obliga a superar una visión fragmentada de la asistencia. Las personas con enfermedades de larga duración necesitan itinerarios claros, profesionales coordinados y canales sencillos para trasladar problemas o propuestas. En este contexto, las organizaciones de pacientes pueden desempeñar una función relevante como interlocutoras y como detectoras de necesidades no siempre visibles en las estadísticas.
El congreso ha servido para reivindicar ese papel y para poner sobre la mesa la conveniencia de que las políticas sanitarias se diseñen con quienes utilizan los servicios. La transparencia, la escucha activa y la rendición de cuentas son condiciones necesarias para que la participación tenga efectos concretos.
El Servicio Canario de la Salud afronta así el desafío de consolidar una relación más abierta con las asociaciones de pacientes. La clave estará en que el diálogo no termine con el encuentro, sino que se traduzca en decisiones públicas explicables, evaluables y orientadas a mejorar la atención de quienes más dependen del sistema sanitario.



