Las enfermedades respiratorias podrían aumentar hasta un 70% en Querétaro durante el invierno
La llegada de las bajas temperaturas podría provocar un incremento de hasta el 70% en los casos de enfermedades respiratorias en Querétaro. Las autoridades sanitarias estatales prevén que la mayor circulación de estos padecimientos se concentre durante los meses de diciembre y enero, cuando el frío suele intensificarse.
El descenso térmico favorece la transmisión de distintos virus respiratorios y puede agravar los síntomas en personas con patologías previas. Por ello, los servicios de salud recomiendan reforzar las medidas de prevención antes de que llegue el periodo de mayor actividad.
Diciembre y enero, los meses con más riesgo
La previsión sitúa el principal repunte durante las semanas más frías del invierno. En este periodo, la población pasa más tiempo en espacios cerrados y con menor ventilación, una circunstancia que facilita la propagación de infecciones respiratorias.
Entre los problemas más habituales se encuentran los resfriados, la gripe, la faringitis, la bronquitis y otras infecciones de las vías respiratorias. La intensidad de los síntomas puede variar según la edad, el estado de salud y la presencia de enfermedades crónicas.
El posible aumento del 70% representa una estimación para la temporada y no significa que todas las personas vayan a enfermar. La evolución dependerá de las temperaturas, la circulación de virus y el cumplimiento de las medidas de protección.
Quiénes deben extremar las precauciones
Los niños pequeños, las personas mayores y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones. También deben prestar especial atención quienes padecen asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cardiopatías o diabetes.
En estos grupos, una infección aparentemente leve puede evolucionar con mayor rapidez. La aparición de dificultad para respirar, fiebre persistente, dolor en el pecho, confusión o una marcada debilidad requiere valoración médica.
Medidas para reducir el contagio
La prevención debe comenzar antes de que aumente la circulación de los virus. Algunas medidas sencillas ayudan a reducir la transmisión y a proteger a las personas más vulnerables:
- Lavarse las manos con frecuencia durante al menos 20 segundos.
- Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, preferiblemente con la parte interna del codo.
- Ventilar de forma regular las habitaciones, aulas, oficinas y otros espacios cerrados.
- Evitar el contacto cercano con otras personas cuando aparezcan síntomas.
- No compartir vasos, cubiertos, toallas ni otros objetos de uso personal.
- Mantener una hidratación adecuada y llevar una alimentación equilibrada.
- Protegerse del frío mediante ropa apropiada, especialmente durante las primeras horas del día y por la noche.
Las personas con síntomas deben evitar acudir a lugares concurridos y valorar el uso de mascarilla en espacios interiores, sobre todo si conviven con mayores, bebés o pacientes con enfermedades crónicas. También es importante no automedicarse, especialmente con antibióticos, ya que no son eficaces frente a las infecciones causadas por virus.
Reconocer los síntomas y actuar a tiempo
Los signos más frecuentes de una infección respiratoria son congestión nasal, tos, dolor de garganta, malestar general, fiebre y cansancio. En algunos casos pueden aparecer dolor muscular, escalofríos o secreción nasal.
Cuando los síntomas son leves, suele ser suficiente con descansar, beber líquidos y controlar la evolución. Sin embargo, la atención médica es necesaria si la fiebre no desaparece, la tos empeora o se presentan dificultades respiratorias.
En el caso de los menores, conviene acudir a un profesional si muestran respiración acelerada, somnolencia inusual, rechazo de líquidos o una disminución significativa de la actividad. En adultos, el dolor torácico, la falta de aire y la coloración azulada de labios o rostro son señales de alarma.
Prepararse para la temporada de frío
La previsión de un aumento de los casos durante diciembre y enero refuerza la importancia de anticiparse a la temporada. Mantener al día las recomendaciones de vacunación, consultar al personal sanitario ante cualquier duda y proteger a los grupos de riesgo son acciones clave.
Con medidas básicas de higiene, ventilación y responsabilidad cuando aparecen síntomas, es posible limitar la propagación de las enfermedades respiratorias y reducir la presión sobre los servicios sanitarios de Querétaro durante los meses de mayor circulación.



