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Google permitirá publicar en Play Store las apps creadas con IA para uso privado

Google quiere convertir la Play Store en un espacio también para los usuarios que crean aplicaciones con inteligencia artificial, aunque no tengan intención de distribuirlas públicamente. La compañía ha anunciado una función que permite enviar directamente desde Google AI Studio las apps generadas con IA a una biblioteca privada dentro de Google Play.

La medida elimina parte de las barreras que hasta ahora frenaban a quienes experimentaban con el desarrollo de aplicaciones. Ya no será necesario disponer inicialmente de una cuenta de desarrollador ni pagar la cuota de registro para instalar en Android una aplicación creada para uso personal.

Una Play Store privada para las apps personales

El nuevo sistema está pensado para quienes utilizan herramientas de inteligencia artificial para crear software sin dominar necesariamente la programación. Este proceso, conocido popularmente como vibe coding, consiste en describir en lenguaje natural lo que se quiere construir y dejar que un modelo de IA genere buena parte del código.

Hasta ahora, muchos de estos proyectos terminaban convertidos en aplicaciones web. Este formato permite acceder a ellas desde distintos dispositivos mediante un navegador, pero no ofrece siempre la misma integración que una app nativa de Android, como el acceso a determinadas funciones del teléfono o la posibilidad de instalarla junto al resto de aplicaciones.

Con la nueva opción, una persona podrá crear su aplicación en Google AI Studio y enviarla a Google Play utilizando su cuenta habitual de Google. La app aparecerá en una sección denominada Biblioteca personal, desde la que será posible instalarla, actualizarla y gestionarla como cualquier otro programa del móvil.

Sin búsquedas, recomendaciones ni exposición pública

Estas aplicaciones no se incorporarán al catálogo público de Google Play. Permanecerán fuera de los resultados de búsqueda y de los sistemas de recomendación de la tienda, y tampoco podrán ser descubiertas por otros usuarios.

El objetivo es que funcionen como herramientas privadas para necesidades concretas: desde un organizador familiar hasta una pequeña aplicación para gestionar los gastos de un grupo, registrar tareas o coordinar actividades. En todos los casos, la distribución queda limitada inicialmente al propietario de la cuenta.

La función está disponible para personas mayores de 18 años y comienza su despliegue en Estados Unidos y en otros mercados seleccionados. Google todavía no ha detallado qué países forman parte de esta primera fase ni cuándo llegará de manera general a España.

Compartirlas con familiares y amigos será el siguiente paso

Google también prepara una opción para compartir estas aplicaciones con un grupo reducido de personas sin exigir a sus creadores que abran una cuenta de desarrollador. La compañía plantea este sistema para proyectos destinados a amigos, familiares o equipos pequeños, aunque todavía no ha concretado cuántos usuarios podrán recibir una aplicación.

Un ejemplo de este uso es una aplicación creada para coordinar los gastos de un equipo deportivo infantil. Una herramienta de este tipo podría centralizar pagos de equipaciones, arbitrajes o comidas sin necesidad de desarrollar una plataforma completa ni publicarla para todo el mundo.

La empresa prevé además ofrecer en los próximos meses una vía para trasladar una aplicación privada a la tienda pública. En ese caso, el creador tendría que cumplir los requisitos habituales de publicación y pasar por el proceso correspondiente para distribuirla de forma abierta.

La IA genera el código, pero las políticas siguen vigentes

Las aplicaciones privadas creadas mediante este sistema no serán revisadas manualmente por Google antes de su instalación. Aun así, deberán respetar las políticas de Google Play, incluidas las normas relacionadas con contenidos dañinos, privacidad y seguridad.

Google AI Studio incorpora comprobaciones destinadas a detectar y bloquear determinados usos peligrosos o inapropiados. Estas medidas no sustituyen a una auditoría completa del software: una aplicación generada por IA puede contener errores, comportamientos inesperados o problemas de seguridad, por lo que el usuario seguirá siendo responsable de revisar lo que instala y de los datos a los que concede acceso.

La integración tampoco funciona todavía con Antigravity, otra de las plataformas de desarrollo basadas en inteligencia artificial de Google. Además, la compañía limita inicialmente los servicios dentro de estas aplicaciones por los que sus creadores pueden cobrar, lo que reduce por ahora su utilidad como herramienta comercial.

Google refuerza la inteligencia artificial en Play Store

El lanzamiento forma parte de una estrategia más amplia para introducir la inteligencia artificial en Google Play. La compañía también está ampliando Ask Play, un asistente que permite realizar consultas sobre aplicaciones y juegos, obtener recomendaciones y generar tablas comparativas.

Otra función destacada es Game Finder, diseñada para sugerir videojuegos según los intereses de cada usuario. El sistema utiliza datos procedentes de una amplia comunidad de jugadores para encontrar títulos que encajen con determinados géneros, estilos o preferencias.

Con estas novedades, Google busca que la tienda sea algo más que un escaparate de aplicaciones desarrolladas por empresas. La apuesta pasa por atraer a quienes utilizan la IA para crear pequeñas herramientas a medida y convertir esos experimentos privados en una nueva cantera de desarrolladores Android.

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