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Ceuta Ceuta acusa a Sánchez de bloquear las devoluciones migratorias

Ceuta acusa a Sánchez de bloquear las devoluciones migratorias

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Ceuta reclama al Gobierno una respuesta inmediata ante la presión migratoria

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha expresado la indignación y la frustración de Ceuta ante la gestión del Gobierno central frente a la llegada de inmigrantes. El dirigente ceutí acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de no haber frenado una entrada que califica de masiva y reclama medidas concretas para aliviar la situación.

Según la denuncia trasladada por el presidente autonómico, alrededor de 15.000 personas permanecen actualmente en Ceuta sin que se haya ejecutado ninguna devolución administrativa. Vivas considera que esta situación está generando una presión extraordinaria sobre la ciudad y que la respuesta estatal no está a la altura de las circunstancias.

Una ciudad que se siente abandonada

La posición del Gobierno de Ceuta se resume en dos conceptos: indignación y frustración. La Administración local entiende que la ciudad está afrontando en primera línea las consecuencias de una problemática que, por sus características, requiere una actuación coordinada y decidida del Estado.

El presidente ceutí sostiene que Ceuta no puede asumir en solitario el impacto de los movimientos migratorios ni hacerse cargo de todas las personas que llegan o permanecen en su territorio. En su opinión, la falta de devoluciones administrativas y de soluciones efectivas está prolongando una situación que ya considera insostenible.

La reclamación se dirige directamente al Ejecutivo central y, en particular, al presidente Pedro Sánchez. Vivas acusa al Gobierno de no haber utilizado los mecanismos disponibles para impedir nuevas entradas y para facilitar el retorno de quienes no tienen autorización para permanecer en la ciudad.

La ausencia de devoluciones, en el centro de la denuncia

Uno de los principales motivos de malestar es que, según la información aportada por el presidente de la Ciudad, no se ha producido ninguna devolución administrativa pese a que unas 15.000 personas continúan en Ceuta. Esta cifra, de confirmarse, evidencia para el Ejecutivo local la dimensión de la presión que soporta el territorio.

La devolución administrativa constituye una de las herramientas que las autoridades pueden aplicar en determinados supuestos previstos por la normativa. Sin embargo, su ejecución depende de procedimientos legales, administrativos y de la cooperación con los países de origen o de tránsito.

Precisamente por ello, el Gobierno de Ceuta reclama al Estado una estrategia clara, con recursos suficientes y capacidad para actuar con rapidez. La Administración local considera que la falta de resultados está alimentando la sensación de desprotección entre la población ceutí.

Ceuta exige más implicación del Estado

El mensaje de Vivas no se limita a pedir una mayor presencia institucional. La Ciudad Autónoma quiere que el Gobierno central asuma plenamente sus competencias y ponga en marcha medidas capaces de reducir la presión migratoria que afecta a Ceuta.

Entre las prioridades señaladas se encuentra el control de las entradas, la aplicación de los procedimientos de retorno cuando corresponda y una respuesta específica para las personas que permanecen en la ciudad durante largos periodos. El objetivo, según la posición trasladada por el presidente, es evitar que Ceuta siga funcionando como punto de acumulación de personas sin una solución definida.

  • Frenar las entradas irregulares y reforzar la actuación de las administraciones responsables.
  • Ejecutar las devoluciones administrativas que procedan conforme a la legislación.
  • Dotar a Ceuta de más medios para afrontar la presión sobre sus servicios públicos.
  • Establecer una respuesta coordinada entre el Gobierno central y la Ciudad Autónoma.

Una tensión que vuelve a crecer

La denuncia del presidente de Ceuta eleva el tono de la relación entre la Ciudad Autónoma y el Gobierno central. La Administración ceutí considera que la situación ha superado el ámbito de la gestión ordinaria y que la respuesta debe abordarse como una cuestión de Estado.

Para Vivas, la población de Ceuta está soportando una presión que no le corresponde afrontar en solitario. El presidente insiste en que la ciudad necesita hechos y no únicamente anuncios, especialmente ante una cifra de personas pendientes de una solución administrativa que sitúa en torno a 15.000.

La reclamación refleja el malestar existente en Ceuta y coloca de nuevo la política migratoria en el centro del debate público. La Ciudad espera ahora que el Gobierno de Sánchez adopte medidas concretas para controlar las entradas, agilizar los procedimientos y evitar que la presión migratoria continúe aumentando.

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