Vivas reclama acuerdos con Marruecos para agilizar los procedimientos de retorno en Ceuta
El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha criticado la falta de avances y de acuerdos operativos con Marruecos para agilizar los procedimientos de retorno. El dirigente autonómico considera insuficiente que, hasta el momento, apenas se hayan iniciado unos 200 expedientes y rechaza que la responsabilidad de esta situación recaiga sobre la Ciudad Autónoma.
La cuestión de los retornos vuelve así al centro del debate político en Ceuta, en un contexto marcado por la presión migratoria y por la necesidad de coordinar la actuación de las distintas administraciones. Vivas sostiene que el problema no puede abordarse únicamente desde el ámbito local y reclama una respuesta estatal que permita activar los mecanismos previstos con mayor rapidez.
La Ciudad niega que tenga capacidad para resolver el problema
El presidente ceutí ha defendido que la Administración local no dispone de las competencias necesarias para poner en marcha por sí sola los expedientes de retorno. En su opinión, los procedimientos dependen de decisiones, acuerdos y recursos que corresponden principalmente al Estado, además de la necesaria colaboración con las autoridades marroquíes.
Por ello, Vivas ha rechazado que se intente responsabilizar a la Ciudad Autónoma de una situación que, según su valoración, podría haberse evitado o reducido con una planificación previa y una coordinación más eficaz. La reclamación del Gobierno ceutí se centra en la falta de instrumentos suficientes para responder a una realidad que supera ampliamente las capacidades de la administración local.
La posición de la Ciudad pasa por reclamar una actuación conjunta de la Delegación del Gobierno, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los servicios sociales y las autoridades del país vecino. Sin esa coordinación, ha advertido el presidente, los trámites pueden prolongarse y aumentar la presión sobre los recursos disponibles en Ceuta.
Apenas 200 expedientes iniciados
Uno de los datos destacados por Vivas es que solo se habrían iniciado alrededor de 200 expedientes de retorno. La cifra, a su juicio, refleja la distancia entre las necesidades existentes y la capacidad real de respuesta desplegada hasta ahora.
El inicio de un expediente no implica automáticamente que el retorno vaya a ejecutarse. Cada caso requiere comprobaciones, identificación, garantías legales y la coordinación necesaria con las autoridades competentes. Sin embargo, la falta de avances en esta primera fase limita también la posibilidad de ofrecer una salida rápida a situaciones que permanecen abiertas durante periodos prolongados.
El presidente de Ceuta considera que el volumen de expedientes tramitados no se corresponde con la dimensión del problema. La consecuencia inmediata es una mayor presión sobre los dispositivos de acogida y atención, especialmente cuando las entradas o las llegadas de menores y personas vulnerables superan la capacidad ordinaria de los servicios.
La cooperación con Marruecos, una pieza clave
La colaboración con Marruecos resulta determinante para que los procedimientos de retorno puedan completarse. La identificación de las personas, la verificación de su nacionalidad y la aceptación de los trámites requieren canales de comunicación estables y una respuesta coordinada entre ambos países.
En este sentido, Vivas reclama que los acuerdos existentes se traduzcan en procedimientos concretos, con plazos previsibles y responsables claramente identificados. La petición no se limita a alcanzar entendimientos políticos, sino que busca que esos compromisos tengan una aplicación práctica en la frontera y en los servicios encargados de gestionar cada expediente.
La frontera del Tarajal y la condición de Ceuta como ciudad española situada en el norte de África convierten la cooperación bilateral en un elemento esencial. Para el Gobierno local, cualquier estrategia migratoria que no tenga en cuenta esta singularidad territorial estará incompleta y trasladará a la Ciudad una carga que no puede asumir por sí sola.
El Estado, llamado a reforzar la respuesta
La reclamación de Vivas se dirige especialmente al Estado, al que corresponde establecer el marco de actuación y garantizar los medios necesarios. El presidente ceutí sostiene que una respuesta eficaz exige anticipación, más recursos y una comunicación permanente entre las administraciones implicadas.
Entre las prioridades figura acelerar la tramitación de los expedientes pendientes, mejorar el intercambio de información y asegurar que los servicios de Ceuta no queden desbordados mientras se resuelven los procedimientos. También considera necesario definir con claridad qué corresponde a cada administración para evitar retrasos y conflictos de competencias.
El debate sobre los retornos se suma a otras demandas recurrentes de Ceuta en materia migratoria, como la financiación de los servicios de atención, la protección de los menores y el refuerzo de los dispositivos de seguridad y acogida. La Ciudad insiste en que la situación requiere una política de Estado y no respuestas puntuales ante cada episodio de presión.
Una situación que exige coordinación y previsión
La crítica del presidente ceutí pone el foco en la necesidad de actuar antes de que los recursos locales alcancen su límite. Para Vivas, la ausencia de acuerdos operativos suficientes con Marruecos y el reducido número de expedientes iniciados evidencian que todavía queda trabajo por hacer.
La principal petición de la Ciudad Autónoma es que los procedimientos de retorno se gestionen con mayor agilidad, seguridad jurídica y coordinación institucional. Mientras no se produzcan avances, Ceuta seguirá afrontando en primera línea las consecuencias de una cuestión que afecta a las relaciones entre España y Marruecos y que, según el Gobierno local, no puede resolverse únicamente desde el ámbito autonómico.



