Deloitte certificó que no utilizó IA para redactar un informe, pero el PDF conserva un enlace generado por ChatGPT
El Gobierno de Australia Occidental ha reclamado a Deloitte la devolución de parte de los 166.000 dólares australianos abonados por un análisis coste-beneficio sobre la posible fusión de tres universidades. El documento, de 219 páginas, contiene errores de referencias, incoherencias en las conclusiones y discrepancias aritméticas de cientos de millones.
Sin embargo, el elemento más comprometido aparece en el propio archivo PDF. Deloitte incluyó una sección específica para certificar el cumplimiento del marco de inteligencia artificial del Gobierno regional. En ella reconoce el uso de IA generativa para recopilar investigaciones, sintetizar información y revisar la redacción.
Una declaración sobre IA que entra en conflicto con el documento
La misma sección afirma que no se utilizaron resultados, modelos ni borradores generados por inteligencia artificial para preparar el informe. También señala que cualquier información obtenida mediante IA se trató únicamente como material de referencia y que las respuestas de estas herramientas fueron sometidas a una revisión exhaustiva por profesionales de Deloitte.
La contradicción no se limita a la redacción de esa declaración. El PDF contiene un enlace visible a una página de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, utilizada como referencia para un documento de la Organización Mundial de la Salud. Al revisar el hipervínculo incrustado, aparece la misma dirección con el añadido ?utm_source=chatgpt.com.
Ese parámetro es una etiqueta que ChatGPT incorpora habitualmente a los enlaces que proporciona. Se trata del único vínculo del informe que incluye ese identificador. Por sí solo no demuestra que el informe completo se redactara con inteligencia artificial, pero sí apunta a que, al menos, una referencia pudo obtenerse o copiarse desde una respuesta de ChatGPT, algo difícil de conciliar con la certificación incluida en el documento.
Referencias reales, pero atribuidas de forma incorrecta
El problema principal no parece ser la invención completa de fuentes. Los 20 identificadores DOI incluidos en la bibliografía conducen a artículos académicos reales. El fallo está en la mala atribución: autores, títulos, volúmenes y contenidos no siempre coinciden con los trabajos asociados a esos identificadores.
Uno de los casos detectados afecta a un artículo publicado en 2022 sobre la percepción del personal escolar respecto al valor de los estudiantes internacionales. El DOI citado corresponde en realidad a otro trabajo, firmado por autores diferentes y centrado en la reforma de la formación profesional. Además, el título del informe está alterado y atribuye a la revista un volumen 38 cuando debería figurar el 61.
También hay dos referencias que no aparecen en las bases de datos consultadas ni en búsquedas abiertas. En estos casos, la formulación más rigurosa es que no han podido localizarse, no que sean necesariamente inventadas.
Errores de edición y conclusiones contradictorias
El informe contiene errores visibles de revisión. La palabra UNIVERISTY aparece seis veces en titulares y la institución Curtin recibe en 55 ocasiones el nombre de Curtin University of Technology, una denominación que dejó de utilizarse en 2010 y que fue modificada posteriormente por ley del Parlamento estatal.
Las inconsistencias alcanzan también a las conclusiones económicas. Los puntos clave del documento aseguran que la fusión de las tres universidades ofrece la mayor relación beneficio-coste. Sin embargo, la tabla 5.1 sitúa la relación de la fusión entre Murdoch y UWA en un rango de 9,9 a 27,0, frente al 5,3-15,5 de la operación a tres bandas.
El propio informe corrige parcialmente esa afirmación cuatro apartados después, al distinguir entre el beneficio absoluto y la relación beneficio-coste. Además, proporciona allí un rango distinto al de la tabla principal. Otra sección refleja una diferencia de un millón de dólares entre el límite de costes indicado: 522 millones frente a 523.
Desfases de 260 y 311 millones
Las mayores discrepancias aparecen en el apéndice dedicado a los costes de las fusiones. En el escenario alto de la operación entre Curtin y UWA, el documento suma 514 millones hasta la puesta en marcha y otros 145 millones de gasto operativo incremental a cinco años. El resultado debería ser 659 millones, pero la fila de coste total muestra 399 millones.
En la fusión de las tres universidades ocurre lo contrario. El escenario bajo suma 396 millones de costes iniciales y 116 millones de gasto operativo, un total de 512 millones. La fila correspondiente imprime 823 millones. Los descuadres ascienden, respectivamente, a 260 y 311 millones, y los totales aparecen además desordenados: en uno de los casos, el escenario alto queda por debajo del bajo.
El Gobierno pide recuperar parte del dinero
El Department of Energy and Economic Diversification ha escrito a Deloitte para acelerar la recuperación de costes. El Ejecutivo regional ha expresado su decepción y sostiene que, según la información recibida, los errores no alterarían el modelo ni las conclusiones del análisis. Deloitte deberá revisar el documento y emitir una nueva versión.
El ministro de Educación Superior e Internacional, Tony Buti, calificó inicialmente los fallos como simples erratas, pero después endureció su valoración y dijo estar muy decepcionado y enfadado con la consultora. El Gobierno mantiene su compromiso con la fusión siempre que el caso de negocio resulte sólido.
Deloitte ha descrito los problemas como errores menores de referencias y defiende que no afectan a las conclusiones sustantivas, basadas en datos públicos de las universidades. La firma no ha respondido a todas las preguntas planteadas sobre el enlace de ChatGPT y la certificación sobre el uso de inteligencia artificial.
La reclamación continúa en fase administrativa. No hay por ahora una sanción, un litigio ni una devolución confirmada, y tampoco se ha fijado públicamente el importe que podría recuperar el Gobierno. La oposición reclama el reembolso íntegro y compara el estado del informe con un trabajo académico que recibiría un suspenso.



