El truco de María Aperador para reducir el SPAM: utilizar un correo temporal
Recibir publicidad no solicitada, newsletters que nunca se han pedido y mensajes sospechosos es una situación habitual para cualquier usuario de internet. Para reducir este problema, la experta en ciberseguridad María Aperador ha compartido una recomendación sencilla: utilizar una dirección de correo electrónico temporal cuando sea necesario registrarse en una web que no ofrece suficientes garantías.
La idea es separar la dirección personal de aquellos servicios puntuales que solicitan un email para descargar un archivo, acceder a una promoción o consultar un contenido. De este modo, el buzón principal queda protegido frente a campañas comerciales, bases de datos compartidas y posibles filtraciones de información.
Qué es un correo electrónico temporal
Un correo temporal es una dirección que se crea para utilizarla durante un periodo limitado. En muchos casos, permite recibir mensajes sin necesidad de abrir una cuenta tradicional ni facilitar el correo electrónico habitual.
Este tipo de servicio puede resultar útil en registros ocasionales, pruebas de plataformas, sorteos o páginas que solo requieren confirmar una dirección para permitir el acceso. Si el usuario no tiene intención de mantener la relación con esa empresa, no existe una razón clara para exponer su email personal.
La recomendación no consiste en sustituir siempre el correo principal, sino en emplear distintas direcciones según la importancia y la duración del servicio. La clave está en evitar que todos los registros de internet terminen vinculados a una única cuenta.
Por qué ayuda a reducir el SPAM
Muchas páginas solicitan una dirección de correo aunque el servicio que ofrecen solo vaya a utilizarse una vez. Además, algunas compañías pueden enviar comunicaciones comerciales con demasiada frecuencia o compartir los datos con terceros, siempre dentro de las condiciones que el usuario acepta al registrarse.
Al recurrir a un correo temporal, los mensajes promocionales no llegan a la bandeja de entrada personal. La dirección puede dejar de utilizarse cuando ya no sea necesaria y, en consecuencia, se reduce la exposición a campañas automatizadas y listas de distribución.
También puede servir para detectar qué páginas generan más publicidad. Si una dirección creada para una única actividad empieza a recibir numerosos mensajes, el usuario tendrá una señal de que ese registro no era tan inocuo como parecía.
Cómo utilizarlo correctamente
Antes de crear una dirección temporal, conviene tener claro para qué se va a utilizar. No todas las situaciones son adecuadas para este recurso. Una cuenta vinculada a datos personales, compras, gestiones administrativas o servicios importantes debe emplear una dirección estable y protegida.
- Usa un correo temporal para registros puntuales y páginas que no vayas a volver a visitar.
- No lo utilices para bancos, redes sociales, seguros, servicios sanitarios o cuentas profesionales.
- Comprueba si necesitas recibir mensajes durante varios días antes de abandonar la dirección.
- No introduzcas datos personales innecesarios en formularios de dudosa reputación.
- Lee la política de privacidad y las opciones de consentimiento antes de completar el registro.
Hay que tener en cuenta que algunos correos temporales son públicos o se eliminan rápidamente. Si contienen un código de verificación, un enlace privado o cualquier información sensible, ese contenido podría quedar expuesto a otras personas o desaparecer antes de que el usuario pueda recuperarlo.
El correo temporal no sustituye a la ciberseguridad
Esta medida ayuda a controlar el SPAM, pero no bloquea por sí sola las estafas digitales. Un mensaje recibido en una dirección secundaria puede incluir enlaces fraudulentos, archivos maliciosos o solicitudes de datos bancarios. Por eso, la regla más importante sigue siendo no pulsar enlaces ni descargar documentos cuando el remitente o el contenido resulten sospechosos.
También es recomendable utilizar una contraseña diferente para cada servicio y activar la autenticación en dos pasos siempre que esté disponible. Si una plataforma sufre una filtración, reutilizar la misma clave en varias cuentas puede permitir a los ciberdelincuentes acceder a otros servicios.
Otras medidas para mantener limpia la bandeja de entrada
Además del correo temporal, existen otras prácticas que ayudan a reducir el correo no deseado. Darse de baja de las newsletters que ya no interesan, marcar los mensajes sospechosos como SPAM y revisar periódicamente los permisos de las aplicaciones son acciones sencillas con un efecto notable.
También conviene desconfiar de las promociones que exigen demasiada información para participar. Una oferta que pide teléfono, dirección, fecha de nacimiento y correo electrónico para entregar un simple descuento puede estar recopilando más datos de los necesarios.
La recomendación de María Aperador parte de una idea básica, pero eficaz: no entregar siempre la dirección personal. Separar el correo habitual de los registros ocasionales permite tener mayor control sobre la privacidad, limitar el SPAM y detectar con más facilidad posibles abusos en internet.



