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Veraquo, la tecnología desarrollada en Vigo que detecta deepfakes con más precisión que el ojo humano

La inteligencia artificial también ha convertido la falsificación de imágenes, vídeos y audios en un desafío cada vez más difícil de identificar. Frente a este escenario, el centro tecnológico Gradiant, con sede en Vigo, ha desarrollado Veraquo, una herramienta capaz de detectar contenidos manipulados mediante IA con una precisión superior al 90 %.

La solución acaba de ser reconocida como la mejor tecnología del año en los CyberSecurity Breakthrough Awards, unos galardones que distinguen avances relevantes en el ámbito de la ciberseguridad. El reconocimiento pone el foco en una tecnología nacida en Galicia que busca responder a uno de los principales riesgos asociados a la expansión de la inteligencia artificial generativa.

Una respuesta al avance de los contenidos falsificados

Los llamados deepfakes son contenidos audiovisuales creados o modificados con algoritmos de inteligencia artificial para hacer que una persona parezca decir o hacer algo que nunca ocurrió. Aunque al principio se asociaban principalmente a vídeos, estas técnicas también se aplican a grabaciones de voz y a otros formatos digitales.

La mejora constante de los modelos generativos ha reducido las imperfecciones que antes permitían reconocer un montaje. Los cambios en la expresión facial, la sincronización de los labios o la entonación de una voz pueden ser tan sutiles que resultan prácticamente imperceptibles para una persona, incluso cuando analiza el contenido con atención.

En este contexto, Veraquo está diseñada para examinar señales que pueden pasar desapercibidas durante una revisión visual o auditiva. Su objetivo es determinar si un vídeo o un audio ha sido manipulado y ofrecer una evaluación que ayude a verificar su autenticidad.

Más del 90 % de precisión en audio y vídeo

Uno de los principales argumentos de la herramienta es su capacidad para identificar contenidos alterados con una precisión superior al 90 %. El sistema analiza tanto vídeos como audios, dos de los formatos más utilizados en campañas de desinformación, fraudes digitales y suplantaciones de identidad.

La cifra resulta especialmente relevante porque los deepfakes no siempre presentan defectos evidentes. Un vídeo puede conservar una calidad de imagen elevada y una voz perfectamente reconocible, pero incluir modificaciones generadas artificialmente. La tecnología de detección permite complementar el análisis humano con una evaluación automatizada y especializada.

La precisión, no obstante, debe entenderse como una ayuda dentro de un proceso de verificación más amplio. La evolución de las herramientas generativas obliga a actualizar de forma constante los sistemas de detección, ya que los métodos utilizados para crear contenidos falsos también cambian con rapidez.

Una herramienta con aplicaciones en ciberseguridad

La detección de deepfakes puede desempeñar un papel importante en ámbitos como la protección de empresas, la investigación de incidentes y la lucha contra el fraude. Un audio manipulado podría utilizarse para hacerse pasar por un directivo y solicitar una transferencia, mientras que un vídeo falso podría afectar a la reputación de una organización o de una persona.

  • Prevención del fraude: ayuda a comprobar comunicaciones audiovisuales utilizadas en intentos de suplantación.
  • Verificación de contenidos: permite analizar vídeos y audios cuya autenticidad genere dudas.
  • Protección reputacional: facilita la identificación de montajes que puedan difundirse en redes sociales.
  • Apoyo a la ciberseguridad: incorpora el análisis automatizado a los procesos de detección de amenazas digitales.

El interés por este tipo de soluciones ha aumentado al mismo ritmo que la popularización de las aplicaciones capaces de generar imágenes, voces y vídeos realistas. La facilidad de acceso a estas herramientas hace que la manipulación ya no esté limitada a grandes grupos especializados, lo que amplía tanto sus posibles usos legítimos como sus riesgos.

Un desarrollo tecnológico con sello gallego

El desarrollo de Veraquo refuerza el papel de Gradiant como uno de los centros tecnológicos españoles vinculados a la investigación aplicada en inteligencia artificial y seguridad digital. Desde Vigo, la entidad trabaja en una tecnología orientada a un problema con alcance internacional: distinguir entre una comunicación real y otra fabricada mediante algoritmos.

El premio obtenido en los CyberSecurity Breakthrough Awards aporta visibilidad a la propuesta y reconoce su potencial dentro de un mercado que previsiblemente seguirá creciendo. A medida que los contenidos generados por IA sean más difíciles de diferenciar de los auténticos, las herramientas de detección se convertirán en una pieza esencial para empresas, administraciones y usuarios.

Veraquo parte de una idea cada vez más necesaria: confiar únicamente en lo que ven los ojos o escuchan los oídos ya no siempre es suficiente. En la era de los deepfakes, verificar el origen y la integridad de los contenidos digitales será una cuestión clave de seguridad.

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