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Chrome ya puede buscar en Gmail para rellenar formularios, pero España tendrá que esperar

Google ha comenzado a desplegar una función de Chrome capaz de consultar información de Gmail y utilizarla para completar formularios web. El navegador puede localizar datos como números de pedido, códigos de seguimiento de envíos o localizadores de vuelos y trasladarlos automáticamente a la página que el usuario está visitando.

La herramienta se integra en el autocompletado mejorado de Chrome y utiliza Gemini, la familia de modelos de inteligencia artificial de Google. Por ahora, el despliegue está limitado a Estados Unidos, sin fecha anunciada para España ni para otros países.

Del correo electrónico al formulario en unos segundos

El funcionamiento pretende resolver una situación habitual: una persona recibe en Gmail la confirmación de una reserva o una compra y, más tarde, necesita introducir manualmente esos datos en otra web.

Con la nueva función, Chrome puede identificar la información relevante en el correo y emplearla para rellenar el campo correspondiente. Por ejemplo, al acceder a la página de una aerolínea, el navegador podría encontrar el localizador en el mensaje de confirmación y añadirlo al formulario sin que el usuario tenga que cambiar de aplicación.

Google presenta esta capacidad como una extensión del autocompletado, no como un asistente autónomo capaz de completar cualquier trámite. La herramienta se centra en información estructurada y frecuente, como referencias de pedidos, envíos o vuelos.

Qué hace Gemini y qué es Personal Intelligence

Gemini es el sistema de inteligencia artificial de Google. En este caso, su función es interpretar el contenido de los mensajes y relacionar los datos encontrados con los campos de una página web. No se limita a copiar texto: debe determinar qué número corresponde a un pedido, a un vuelo o a un envío.

Para utilizar la función es necesario tener Gemini en Chrome y activar Personal Intelligence, una característica que permite conectar el asistente con información personal almacenada en servicios de Google. El usuario puede gestionar desde los ajustes del navegador si activa el autocompletado mejorado y qué tipos de información puede consultar.

La compañía asegura que los datos sensibles están cifrados y que el usuario conserva el control sobre el acceso. Sin embargo, no ha detallado públicamente qué sistema de cifrado emplea ni cómo se procesa exactamente la información de Gmail antes de llegar al formulario.

El permiso no se solicita necesariamente al rellenar cada campo

Uno de los aspectos más relevantes está relacionado con el consentimiento. La función requiere que Personal Intelligence y el autocompletado mejorado estén activados previamente, pero el anuncio no describe una ventana específica que pida permiso cada vez que Chrome consulta Gmail para completar un formulario.

Esto significa que el control depende, en buena medida, de la configuración inicial. El usuario debe revisar qué servicios están conectados y qué categorías de datos puede utilizar Chrome. No es lo mismo permitir el autocompletado de una dirección que dar acceso a mensajes que contienen reservas, compras o información financiera.

Algunas descripciones de la función también apuntan a que Chrome podría completar direcciones, números de teléfono o datos de tarjetas. No obstante, los ejemplos concretos ofrecidos por Google se refieren a pedidos, seguimientos de envíos y vuelos. La compañía no ha detallado el alcance completo de todos los datos compatibles con Gmail.

Dudas sobre el uso de los datos para entrenar la IA

La presentación tampoco aclara si la información extraída de Gmail se utiliza para mejorar los modelos de inteligencia artificial. La documentación general del autocompletado mejorado indica que, en cuentas personales, la función puede estar habilitada para mejorar los modelos y que determinados datos podrían ser revisados por personas con ese objetivo.

En entornos gestionados, como algunas cuentas de Google Workspace para Educación o Chrome Enterprise, el tratamiento es diferente y se especifica que los datos no se utilizan para mejorar los modelos. Aun así, esa documentación describe el funcionamiento general del autocompletado y no explica de forma específica qué sucede con los mensajes de Gmail consultados mediante Personal Intelligence.

La falta de precisión deja abierta una cuestión importante: si el contenido utilizado para completar un formulario se procesa únicamente para esa acción o si puede incorporarse a otros sistemas de inteligencia artificial. Antes de activar la función, conviene revisar las condiciones de privacidad y los permisos de la cuenta.

Más información personal para Chrome

La estrategia amplía el papel del navegador dentro del ecosistema de Google. Chrome ya podía utilizar determinados datos para completar información del pasaporte, del permiso de conducir o de la matrícula del vehículo. La compañía también prepara una función que permitirá emplear información contenida en imágenes almacenadas en Google Fotos, aunque todavía no ha comunicado una fecha de lanzamiento.

La ventaja es evidente: menos búsquedas manuales, menos cambios entre aplicaciones y formularios completados con mayor rapidez. El coste potencial es que el navegador necesita acceder a más información personal y trasladar parte del procesamiento a la nube.

Un nuevo riesgo: las instrucciones ocultas en los correos

El acceso de la inteligencia artificial al correo plantea además un problema de seguridad conocido como inyección de instrucciones. Consiste en introducir en un mensaje indicaciones diseñadas para confundir al modelo y hacer que ignore sus reglas o realice acciones no previstas.

Si un sistema puede leer correos para extraer datos, un atacante podría intentar incluir texto malicioso en un mensaje de confirmación o en un correo fraudulento. Esto no implica que la nueva función sea automáticamente insegura, pero sí aumenta la importancia de que Google separe con claridad los datos que debe extraer de cualquier instrucción que aparezca dentro del mensaje.

Por ahora, los usuarios de España no pueden activar esta característica porque el despliegue está limitado a Estados Unidos. Cuando llegue a otros mercados, será recomendable comprobar los permisos de Personal Intelligence, revisar qué datos puede consultar Chrome y confirmar cómo se utilizan posteriormente. La comodidad del autocompletado puede ahorrar tiempo, pero también convierte el correo electrónico en una fuente de información mucho más accesible para el navegador.

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