Publicidad

Spotify prepara una función para crear remixes con IA, pero necesitará el permiso de artistas y discográficas

Spotify estudia ampliar su apuesta por la inteligencia artificial con una herramienta capaz de transformar canciones ya publicadas en nuevos remixes personalizados. La función permitiría a los usuarios modificar el estilo de una pista, combinar elementos musicales o experimentar con diferentes versiones sin salir de la plataforma.

El lanzamiento, todavía no confirmado de forma oficial, podría producirse durante 2027. Antes, la compañía tendrá que cerrar acuerdos con las principales discográficas y conseguir que los artistas acepten participar en el programa. También deberá resolver cómo se repartirán los ingresos generados por estas nuevas creaciones.

Un remixer integrado en la suscripción

La propuesta de Spotify consistiría en ofrecer un remixer basado en IA como complemento para los suscriptores. El precio podría situarse entre cuatro y cinco dólares adicionales al mes, aunque la cantidad no sería definitiva y podría variar según el mercado y el modelo comercial elegido.

Con esta herramienta, un usuario podría pedir que una canción folk adoptase un sonido dance, cambiar determinados elementos de la producción o generar una versión con otra estructura. La inteligencia artificial analizaría la pista original y produciría una adaptación siguiendo las instrucciones del usuario.

En este contexto, la IA generativa es la tecnología capaz de crear o transformar contenidos a partir de patrones aprendidos durante su entrenamiento. En lugar de limitarse a recomendar música, el sistema de Spotify modificaría una grabación existente para generar una nueva interpretación o mezcla.

La plataforma también estaría valorando funciones más delicadas, como generar interpretaciones que imiten la voz de otros artistas. Esta posibilidad plantea mayores dificultades legales y éticas, ya que una voz puede considerarse un rasgo identificativo de una persona y su reproducción no autorizada podría vulnerar derechos de imagen, propiedad intelectual o explotación comercial.

La diferencia frente a los generadores de canciones

El proyecto de Spotify se diferenciaría de servicios como Suno o Lyria, que permiten crear canciones desde cero a partir de una descripción escrita. El enfoque de la plataforma musical partiría de canciones que ya están publicadas y cuentan con autorización para formar parte de su catálogo.

Esta estrategia podría reducir algunos conflictos relacionados con el uso de obras protegidas. La compañía trabajaría sobre grabaciones cuyos derechos están identificados y buscaría establecer de antemano qué transformaciones se permiten, quién puede utilizarlas y cómo se remunera cada reproducción.

Sin embargo, disponer de una canción dentro del catálogo de Spotify no implica automáticamente que la plataforma tenga permiso para alterar su letra, melodía, interpretación o producción. Los derechos pueden pertenecer a distintos titulares y, en muchos casos, también es necesario contar con el consentimiento específico del artista.

Los acuerdos con las discográficas, el principal obstáculo

Spotify ya habría alcanzado acuerdos con grupos y entidades como Universal Music Group, Merlin, Kobalt y Believe. No obstante, todavía tendría que convencer a Sony Music y Warner Music, dos actores esenciales para que una función de remixes con IA pueda ofrecer un catálogo amplio y atractivo.

Si no logra la autorización de todas las compañías, el remixer solo podría utilizar un número limitado de canciones. Eso reduciría su utilidad para los usuarios y podría convertir la herramienta en una experiencia restringida a determinados artistas, sellos o géneros musicales.

La participación de los músicos también sería voluntaria. Cada artista podría decidir si permite que sus canciones sean transformadas mediante IA y bajo qué condiciones. Este sistema daría un mayor control a los creadores, aunque podría complicar la gestión de permisos cuando una misma grabación incluya a varios intérpretes o compositores.

Un reparto de ingresos para atraer a los artistas

Spotify confía en que el reparto de los beneficios ayude a convencer a una industria que observa la inteligencia artificial con cautela. Las reproducciones de un remix generado por la herramienta podrían contabilizarse también para la canción original, de modo que los titulares de los derechos recibiesen regalías.

Las regalías son los pagos que reciben los propietarios de una obra cada vez que se utiliza o se reproduce en determinadas condiciones. En este caso, el reto será determinar si una versión modificada debe remunerarse igual que la grabación original o si necesita un sistema específico.

La propuesta podría abrir una nueva vía de ingresos para artistas y discográficas, pero también genera preguntas sobre el valor de la autoría. No sería lo mismo aplicar un cambio de ritmo a una pista que recrear la voz de un cantante o producir una versión que imite de forma reconocible el estilo de otro músico.

Una función con potencial, pero todavía incierta

El interés de Spotify por los remixes con IA encaja con su estrategia para incorporar esta tecnología al descubrimiento y la personalización musical. La compañía ya utiliza herramientas basadas en inteligencia artificial para ayudar a los usuarios a encontrar canciones y recomendaciones adaptadas a sus gustos.

La nueva función, sin embargo, iría un paso más allá: no solo decidiría qué escucha cada persona, sino que le permitiría intervenir en el contenido. Esa diferencia puede convertirla en una de las primeras propuestas comerciales de música generativa respaldadas directamente por artistas y titulares de derechos.

El lanzamiento previsto para 2027 no está garantizado. La aprobación de los sellos, el consentimiento individual de los músicos, el precio y las condiciones de uso serán determinantes. Si Spotify no consigue un catálogo suficientemente amplio o no despeja las dudas sobre las voces y los estilos, el remixer podría quedarse en una prueba interna en lugar de llegar a todos los suscriptores.

Artículo anteriorLa nueva memoria de IA que podría acabar con la escasez
Artículo siguienteChina votó quinto a Mbappé en el Balón de Oro antes del meme