Publicidad

ChatGPT acelera como ninguna otra plataforma: supera los 1.000 millones de usuarios semanales y adelanta a TikTok en crecimiento

ChatGPT ha protagonizado la expansión más rápida de la historia reciente de internet. Desde su lanzamiento, el 30 de noviembre de 2022, el asistente de inteligencia artificial de OpenAI ha alcanzado cifras de adopción que superan las de las principales redes sociales, incluida TikTok, aunque la comparación debe interpretarse con cautela porque no todas las compañías miden a sus usuarios de la misma forma.

La herramienta llegó a 100 millones de usuarios en apenas dos meses, un ritmo de crecimiento muy superior al que registraron en sus primeros compases plataformas como Facebook o Instagram. En agosto de 2026, ChatGPT superó los 1.000 millones de usuarios semanales y, a finales de septiembre, la cifra habría ascendido hasta los 1.200 millones según los datos comunicados por OpenAI.

La aplicación móvil también ha alcanzado una escala inédita. Las estimaciones de Sensor Tower sitúan en más de 1.000 millones los usuarios mensuales de la app en mayo de 2026. El dato refuerza la idea de que la inteligencia artificial generativa ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en un servicio de uso cotidiano.

Una curva de crecimiento más pronunciada que la de las redes sociales

La comparación histórica parte del momento de lanzamiento de cada plataforma y sigue su evolución durante los primeros meses. Este método permite poner en el mismo punto de partida a servicios con trayectorias muy distintas, desde Facebook hasta ChatGPT.

El gráfico muestra que TikTok registró un crecimiento extraordinario durante sus dos primeros años. Sin embargo, la pendiente de ChatGPT es todavía más pronunciada: la plataforma de OpenAI ha captado usuarios a una velocidad que no había alcanzado ninguna red social anterior.

Instagram y Facebook presentan también una progresión sólida, con Instagram ligeramente por delante en determinados tramos. Twitter, en cambio, muestra una evolución más limitada y señales de estancamiento, una diferencia que refleja la pérdida de peso de la plataforma frente a los servicios centrados en el vídeo, la imagen y los contenidos recomendados por algoritmos.

El dato clave: usuarios semanales frente a usuarios mensuales

La comparación no es completamente homogénea. En el caso de ChatGPT, la cifra principal corresponde a usuarios activos semanales, es decir, personas que utilizan el servicio al menos una vez durante una semana. En otras plataformas, las empresas suelen comunicar usuarios mensuales o usuarios activos sin especificar siempre el mismo criterio.

Un usuario mensual puede contabilizarse aunque solo acceda una vez en treinta días, mientras que el indicador semanal exige una frecuencia de uso mayor. Por eso, enfrentar ambas magnitudes puede perjudicar estadísticamente a ChatGPT. Aun con esa salvedad, su escala y la velocidad de adopción continúan siendo excepcionales.

También conviene distinguir entre una cuenta registrada, un usuario activo y una persona que accede a través de una aplicación integrada. Las cifras de las compañías no siempre representan exactamente lo mismo y pueden incluir distintos niveles de actividad.

ChatGPT mantiene el liderazgo, pero pierde cuota

El crecimiento del mercado de inteligencia artificial generativa está modificando el reparto de poder. ChatGPT continúa siendo la herramienta de IA más utilizada, pero su dominio se ha reducido. La cuota de uso cayó por primera vez por debajo del 50%, hasta el 46,4% a finales de mayo, según estimaciones de actividad en aplicaciones y servicios.

La reducción no implica necesariamente una pérdida de usuarios. El mercado está creciendo con rapidez y cada vez más personas utilizan varios asistentes de inteligencia artificial según la tarea: redactar textos, resumir documentos, crear imágenes, programar o buscar información.

Entre sus competidores destacan Gemini, de Google; Meta AI; Claude, de Anthropic, y Grok, desarrollado por xAI. La distancia entre ellos es todavía considerable, pero la evolución de los últimos meses apunta a una competencia mucho más intensa que la existente durante la primera etapa de ChatGPT.

La ventaja de Google y Meta: distribución integrada

Las grandes empresas tecnológicas parten con una ventaja decisiva: pueden distribuir sus asistentes de IA dentro de servicios que ya cuentan con cientos de millones de usuarios. Gemini está presente en el ecosistema de Google, mientras que Meta AI puede llegar a las personas a través de WhatsApp, Instagram y Facebook.

Esta estrategia reduce la fricción de entrada. El usuario no necesita descargar una nueva aplicación ni crear necesariamente una cuenta independiente: la herramienta aparece integrada en plataformas que ya utiliza a diario. Por ese motivo, parte de la adopción de Gemini y Meta AI procede de una distribución heredada, y no solo de la demanda específica de sus funciones.

Los datos reflejan esta diferencia. Meta AI habría alcanzado los 1.000 millones de usuarios mensuales en su mes 20, mientras que Gemini lo consiguió aproximadamente en el mes 41. ChatGPT tardó alrededor de 44 meses en llegar a los 1.000 millones de usuarios semanales, una comparación que vuelve a estar condicionada por las distintas métricas.

Una baza para el futuro de OpenAI

La velocidad de crecimiento se ha convertido en uno de los principales activos de OpenAI. Alcanzar una audiencia masiva sin apoyarse en una red social propia demuestra que existe una demanda directa de herramientas capaces de comprender instrucciones y generar respuestas en lenguaje natural.

Ese alcance también puede influir en la valoración de la compañía y en sus planes de financiación. OpenAI cerró en febrero una ronda de inversión de 110.000 millones de dólares, en un momento en el que la adopción de ChatGPT se ha convertido en uno de los argumentos centrales para respaldar el enorme coste de entrenar y operar modelos de inteligencia artificial.

La carrera, no obstante, está lejos de haber terminado. ChatGPT conserva el liderazgo, pero Google, Meta y el resto de competidores disponen de canales de distribución privilegiados. La próxima fase no dependerá únicamente de quién consiga más usuarios, sino de quién logre convertir ese uso masivo en fidelidad, ingresos y una presencia estable en el trabajo y la vida cotidiana.

Artículo anteriorAnthropic promete un negocio de 40 billones gracias a su IA
Artículo siguienteGoogle llevará anuncios a su Modo de IA te guste o no