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La UJI reúne a expertos de 30 países en el XXIX Congreso Internacional de Tecnología Educativa

La Universitat Jaume I (UJI) acoge el XXIX Congreso Internacional de Tecnología Educativa, una cita que reúne a especialistas de 30 países para analizar los principales retos de la educación digital. El encuentro pone el foco en la competencia digital, la inteligencia artificial y la transformación de los entornos de aprendizaje.

La dimensión internacional del congreso refleja el alcance de un debate que ya no se limita a la incorporación de dispositivos o plataformas en las aulas. La tecnología está modificando la forma de enseñar, aprender, evaluar y organizar los centros educativos, al tiempo que plantea nuevas exigencias para docentes, estudiantes e instituciones.

La competencia digital, una capacidad esencial

Uno de los ejes centrales de la cita es la competencia digital. En un sistema educativo cada vez más conectado, no basta con saber utilizar una aplicación o acceder a un recurso en línea. También es necesario comprender cómo funcionan las herramientas, valorar la fiabilidad de la información y emplear la tecnología de manera segura, crítica y responsable.

Esta competencia afecta a toda la comunidad educativa. El alumnado necesita desarrollar habilidades para desenvolverse en entornos digitales, mientras que el profesorado debe contar con formación suficiente para integrar estos recursos con sentido pedagógico. La tecnología, por sí sola, no garantiza una mejora del aprendizaje: su valor depende de los objetivos, las metodologías y el acompañamiento que la rodean.

El congreso ofrece así un marco para abordar la brecha digital desde una perspectiva amplia. Las diferencias de acceso a dispositivos y conectividad siguen siendo relevantes, pero también lo son las desigualdades relacionadas con la formación, el apoyo familiar, la accesibilidad y la capacidad para aprovechar las oportunidades digitales.

La inteligencia artificial entra en el debate educativo

La inteligencia artificial ocupa otro de los espacios destacados del encuentro. Su rápida expansión está abriendo nuevas posibilidades para personalizar contenidos, generar materiales, apoyar determinadas tareas docentes y analizar procesos de aprendizaje.

Al mismo tiempo, su incorporación plantea cuestiones que requieren respuestas educativas y normativas. La protección de datos, la transparencia de los sistemas, los sesgos, la autoría de los trabajos y la evaluación son algunos de los aspectos que deben considerarse antes de integrar estas herramientas de forma generalizada.

El reto no consiste únicamente en decidir qué aplicaciones utilizar. También implica preparar a los estudiantes para comprender las limitaciones de la IA, contrastar sus resultados y asumir la responsabilidad sobre las decisiones que toman con ayuda de estos sistemas. En el caso del profesorado, la formación será clave para evitar usos improvisados y garantizar que la tecnología responda a necesidades reales del aula.

Entornos de aprendizaje en transformación

La transformación digital también afecta a los espacios donde se desarrolla la educación. Los entornos de aprendizaje son cada vez más híbridos, combinando la presencialidad con recursos virtuales, contenidos bajo demanda y herramientas de colaboración a distancia.

Este cambio obliga a revisar la organización de los centros, el diseño de las actividades y la relación entre los distintos agentes educativos. Las aulas pueden ampliar sus posibilidades mediante simulaciones, laboratorios virtuales, plataformas interactivas o proyectos compartidos entre estudiantes de distintos lugares.

Sin embargo, la innovación tecnológica debe mantenerse vinculada a la inclusión. Un entorno digital eficaz tiene que ser accesible para personas con diferentes capacidades, adaptarse a diversos ritmos de aprendizaje y evitar que la complejidad de las herramientas se convierta en una barrera adicional.

Un punto de encuentro para compartir experiencias

La participación de expertos procedentes de 30 países convierte el congreso de la UJI en un espacio para contrastar perspectivas y experiencias. La dimensión internacional permite observar cómo distintas comunidades educativas afrontan desafíos comunes, desde la digitalización de las aulas hasta la formación docente o el uso responsable de la inteligencia artificial.

El intercambio de conocimiento resulta especialmente relevante en un contexto en el que las tecnologías evolucionan con más rapidez que muchas estructuras educativas. Compartir investigaciones, buenas prácticas y dificultades ayuda a identificar soluciones que puedan adaptarse a diferentes centros y sistemas.

La tecnología como medio, no como objetivo

El debate que plantea el XXIX Congreso Internacional de Tecnología Educativa parte de una idea fundamental: la transformación digital de la educación no puede medirse solo por el número de dispositivos instalados o por la cantidad de plataformas disponibles.

La verdadera innovación se produce cuando la tecnología contribuye a mejorar la enseñanza, facilita el acceso al conocimiento y ofrece nuevas oportunidades para aprender. Para conseguirlo, será necesario combinar inversión, formación, pensamiento crítico y una evaluación constante de los resultados.

Con la competencia digital, la inteligencia artificial y la evolución de los entornos educativos como principales focos de atención, la cita de la UJI sitúa en el centro una cuestión decisiva para los próximos años: cómo aprovechar el potencial tecnológico sin perder de vista las necesidades de las personas y la finalidad esencial de la educación.

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