Pau Gasol, 25 años después de su debut en la NBA: una nueva etapa lejos de la pista
Han pasado 25 años desde que Pau Gasol cruzó el Atlántico para iniciar una de las carreras más brillantes de la historia del baloncesto español. Aquel joven pívot que llegó a los Memphis Grizzlies en 2001 terminó convirtiéndose en campeón de la NBA, seis veces All-Star y una referencia internacional dentro y fuera de la pista.
Hoy, su vida mantiene un ritmo intenso, aunque con prioridades diferentes. La competición ha dejado paso a una agenda repleta de proyectos, compromisos profesionales, iniciativas solidarias y tiempo dedicado a su familia. El exjugador reconoce que su primer curso en Estados Unidos fue único, pero asegura que no echa de menos la falta de actividad.
“Fue muy especial, pero ahora tampoco me aburro”, resume Gasol al recordar el aniversario de su llegada a la NBA. La frase refleja una transición bien gestionada: del calendario frenético de un deportista de élite a una etapa en la que sigue vinculado al deporte, aunque desde otros ámbitos.
De Memphis a la cima de la NBA
Gasol debutó con los Grizzlies en la temporada 2001-02 y pronto dejó claro que su adaptación al baloncesto estadounidense sería mucho más rápida de lo esperado. Su talento ofensivo, su visión de juego y su capacidad para jugar lejos del aro le convirtieron en una pieza fundamental para la expansión de la franquicia en Memphis.
El ala-pívot catalán fue elegido Rookie del Año y se consolidó como el primer gran referente español en la NBA. Su trayectoria le llevó posteriormente a Los Angeles Lakers, donde alcanzó la cima junto a Kobe Bryant. Con el equipo angelino ganó dos anillos consecutivos, en 2009 y 2010, y confirmó su condición de jugador decisivo en los grandes escenarios.
Después llegaron etapas en Chicago, San Antonio y Milwaukee, además de una despedida marcada por el respeto de sus compañeros y rivales. Más allá de sus estadísticas, Gasol dejó una huella especialmente profunda por su inteligencia, su comportamiento dentro del vestuario y su capacidad para representar al baloncesto español en la mejor liga del mundo.
Una agenda con muchos frentes
La retirada no supuso una ruptura con el deporte. Gasol continúa participando en iniciativas relacionadas con el baloncesto, la salud, el bienestar y la formación de jóvenes. También ha desarrollado proyectos empresariales y profesionales vinculados a la innovación, la inversión y la gestión deportiva.
Uno de los ejes de esta nueva etapa es su compromiso con la promoción de hábitos saludables entre niños y adolescentes. A través de la Fundación Gasol, creada junto a su hermano Marc, trabaja para combatir la obesidad infantil y fomentar la actividad física, la alimentación equilibrada y el bienestar emocional.
Su experiencia como deportista de élite también le ha permitido ampliar su presencia en el ámbito institucional. Gasol participa en conversaciones sobre liderazgo, educación, salud mental y gestión del éxito. Su mensaje suele alejarse de la simple nostalgia y pone el foco en la preparación, la constancia y la importancia de construir una vida completa más allá de los resultados.
La familia, una prioridad en la nueva etapa
Con el final de la competición, el exjugador ha podido reservar más espacio para su vida personal. La familia ocupa ahora un lugar central y le permite disfrutar de momentos que durante sus años en la NBA estaban condicionados por los viajes, los entrenamientos y la exigencia de la temporada.
La paternidad ha transformado también su manera de entender el tiempo. Gasol ha explicado en distintas ocasiones que sus prioridades han cambiado y que la vida cotidiana ofrece una satisfacción diferente a la de los grandes partidos. Ya no se trata de preparar el siguiente encuentro, sino de acompañar cada etapa familiar y estar presente en los momentos importantes.
El deporte sigue presente, con otro enfoque
Aunque el baloncesto continúa formando parte de su identidad, Gasol ha encontrado en el golf una nueva vía para mantener la competitividad y el contacto con la actividad física. El cambio de disciplina le permite afrontar retos distintos, sin la presión ni el desgaste físico propios del deporte profesional.
El golf exige concentración, paciencia y capacidad para gestionar los errores, cualidades que también fueron esenciales durante su carrera en la NBA. Para un jugador acostumbrado a competir al máximo nivel, este nuevo desafío ofrece una forma diferente de disfrutar del deporte y de compartir tiempo con amigos y familiares.
Un legado que va más allá de los títulos
Veinticinco años después de su debut, Pau Gasol puede mirar atrás con la certeza de haber superado todas las expectativas. Fue el primer español en convertirse en una estrella consolidada de la NBA y abrió el camino para generaciones posteriores como Marc Gasol, Ricky Rubio, Serge Ibaka, José Manuel Calderón o los hermanos Hernangómez.
Su legado no se limita a los dos anillos conquistados con los Lakers ni a las medallas logradas con la selección española. También incluye una forma de competir basada en la elegancia, el respeto y la inteligencia. Ahora, desde una posición distinta, continúa utilizando esa experiencia para impulsar proyectos y transmitir aprendizajes.
El Pau Gasol de 2026 ya no mide sus semanas por partidos ni sus temporadas por victorias. Sin embargo, mantiene la curiosidad y la energía que le acompañaron durante toda su carrera. La pista forma parte de su pasado, pero el presente le ofrece nuevos retos. Y, por lo que cuenta, motivos no le faltan para seguir disfrutando del camino.



