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La memoria RAM se encarece: esto costaba en 2020 y esto cuesta ahora

Comprar memoria RAM ya no es una decisión tan sencilla como hace unos años. El precio de los módulos ha cambiado de forma notable desde 2020 y, en muchos casos, actualizar un ordenador resulta bastante más caro de lo que era entonces. La tendencia afecta tanto a la memoria DDR4 como a la DDR5, aunque por motivos diferentes.

En 2020, la RAM atravesaba una etapa especialmente favorable para los consumidores. La elevada producción, la competencia entre fabricantes y una demanda todavía contenida permitían encontrar kits de 16 GB a precios muy ajustados. Hoy, en cambio, la industria afronta mayores costes, una demanda más intensa y una capacidad de fabricación orientada cada vez más a otros productos.

Cuánto costaba la RAM en 2020

Hace seis años, un kit de 16 GB de memoria DDR4, normalmente compuesto por dos módulos de 8 GB, podía encontrarse aproximadamente entre 50 y 80 euros, dependiendo de la velocidad, las latencias y la marca. Las versiones más básicas se acercaban incluso a la parte baja de esa horquilla durante periodos de ofertas.

Los kits de 32 GB también empezaban a popularizarse. Aunque seguían siendo una compra más exigente, era posible adquirirlos por unos 110 o 140 euros. Para un ordenador doméstico o gaming, 16 GB eran suficientes en la mayoría de los casos, por lo que el coste de ampliar la memoria no suponía un obstáculo importante.

El mercado estaba dominado por la memoria DDR4, una tecnología madura y ampliamente utilizada. La producción a gran escala ayudaba a contener los precios y existía una oferta muy amplia de módulos compatibles con ordenadores de sobremesa y portátiles.

Qué precios encontramos ahora

La situación actual es bastante distinta. Un kit DDR4 de 16 GB puede costar en torno a 70 o 120 euros, aunque algunas variantes de mayor frecuencia o con iluminación RGB superan esa cifra. Los módulos de 32 GB también han subido y, según el modelo, pueden situarse entre 130 y 220 euros.

La llegada de la DDR5 ha añadido otra capa de complejidad. Esta memoria ofrece mayores velocidades y está presente en las plataformas más recientes de Intel y AMD, pero sus precios continúan siendo superiores a los de la DDR4. Un kit DDR5 de 32 GB puede moverse aproximadamente entre 100 y 180 euros, mientras que las capacidades de 64 GB ya requieren un desembolso considerable.

Estas cifras son orientativas. El precio cambia según la capacidad, la velocidad, las latencias, el disipador, la marca y las promociones de cada tienda. Aun así, la comparación deja una conclusión clara: la RAM ya no mantiene la relación entre capacidad y precio que ofrecía en 2020.

Por qué ha aumentado el precio de la memoria

El mercado de la memoria funciona por ciclos. Cuando los fabricantes producen más chips de los que necesitan los distribuidores, los precios bajan. Si la demanda crece o se reduce la producción, los precios suben con rapidez. En los últimos años se han sucedido ambas situaciones.

  • Mayor demanda de servidores: la inteligencia artificial y los servicios en la nube necesitan grandes cantidades de memoria de alto rendimiento.
  • Capacidad de fabricación limitada: las plantas no pueden aumentar su producción de forma inmediata cuando crece la demanda.
  • Transición tecnológica: la industria está desplazándose de DDR4 a DDR5, lo que encarece algunos componentes y reduce progresivamente la oferta de los modelos antiguos.
  • Costes de producción y logística: la fabricación de chips requiere equipos muy especializados y una cadena de suministro global.

Además, los fabricantes están priorizando productos destinados a centros de datos y sistemas de inteligencia artificial, donde los márgenes son más elevados. Esta estrategia puede dejar menos capacidad disponible para la memoria convencional de ordenadores personales.

La DDR4 tampoco es necesariamente la opción barata

Podría parecer que comprar DDR4 es la solución para ahorrar, pero la realidad es más compleja. Al tratarse de una tecnología que está siendo reemplazada, algunas fábricas reducen su producción. Si la oferta cae mientras todavía existe demanda, los precios pueden mantenerse altos o incluso aumentar.

Esto afecta especialmente a quienes quieren ampliar un ordenador antiguo sin cambiar la placa base y el procesador. En algunos casos, adquirir un kit DDR4 de gran capacidad puede resultar desproporcionadamente caro frente a renovar toda la plataforma con DDR5.

¿Seguirá subiendo la RAM?

La evolución dependerá de la producción y de la demanda del sector tecnológico, pero no hay señales suficientes para esperar una vuelta inmediata a los precios más bajos de 2020. La inteligencia artificial, los servidores y los nuevos equipos profesionales seguirán presionando el mercado durante los próximos años.

Eso no significa que todos los módulos vayan a encarecerse de manera continua. El mercado de la memoria es cíclico y puede registrar bajadas cuando se normalice el suministro. Sin embargo, la nueva demanda estructural de los centros de datos podría impedir que los precios regresen fácilmente a los mínimos de hace seis años.

Para quienes necesiten actualizar su ordenador, la recomendación es comparar varias tiendas, revisar las especificaciones reales y aprovechar las promociones puntuales. Comprar más capacidad de la necesaria puede ser una mala inversión, pero esperar indefinidamente a que la RAM vuelva a costar lo mismo que en 2020 tampoco garantiza un ahorro.

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