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China reclama una mayor cooperación internacional para impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial

El primer ministro chino, Li Qiang, ha defendido este martes una mayor colaboración internacional en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) y ha advertido contra la fragmentación tecnológica. Durante su intervención en Wuzhen, en el este de China, el dirigente ha apostado por reforzar el intercambio de conocimientos, facilitar el acceso a las tecnologías y promover unas reglas globales para el desarrollo de la IA.

Li ha rechazado la construcción de barreras que dividan el ecosistema tecnológico mundial y ha subrayado que la inteligencia artificial debe convertirse en una herramienta al servicio del crecimiento económico y del bienestar social. Su mensaje llega en un momento marcado por la rivalidad entre las principales potencias y por las restricciones comerciales que afectan a componentes, semiconductores y sistemas avanzados de computación.

Un llamamiento contra la fragmentación tecnológica

El primer ministro chino ha defendido que la evolución de la IA exige mantener abiertas las cadenas de innovación y favorecer la cooperación entre países. En su opinión, levantar obstáculos al intercambio tecnológico puede ralentizar el progreso y ampliar la brecha entre las economías con mayor capacidad de inversión y aquellas que todavía están construyendo sus infraestructuras digitales.

La posición de Pekín se produce en un escenario de creciente competencia por el liderazgo en inteligencia artificial. Estados Unidos y China concentran buena parte de las inversiones, las empresas y la investigación relacionada con los modelos generativos, los centros de datos y los chips especializados. Al mismo tiempo, la Unión Europea y otros gobiernos intentan definir marcos regulatorios que combinen innovación, seguridad y protección de los derechos fundamentales.

Li ha defendido un enfoque que permita a todos los países beneficiarse de los avances de la IA, con independencia de su nivel de desarrollo. Para ello, ha situado la cooperación internacional, la conectividad digital y el acceso a los recursos tecnológicos como elementos esenciales de la transformación económica.

La gobernanza de la IA, en el centro del debate

La expansión de los sistemas de inteligencia artificial ha abierto un amplio debate sobre su supervisión. La utilización de modelos generativos en sectores como la educación, la sanidad, las finanzas, la industria y las administraciones públicas plantea oportunidades, pero también riesgos relacionados con la privacidad, la seguridad, la desinformación y el uso indebido de datos.

En este contexto, China reclama que las normas sobre inteligencia artificial se elaboren mediante un proceso internacional y no queden limitadas a un reducido grupo de países o empresas. Pekín sostiene que las decisiones sobre el futuro de esta tecnología deben tener en cuenta las necesidades de las economías emergentes y garantizar una participación más amplia en los organismos de gobernanza digital.

La propuesta incluye reforzar la coordinación entre gobiernos, empresas, universidades y organizaciones internacionales. También plantea avanzar hacia criterios comunes para evaluar los riesgos de los modelos de IA, mejorar la transparencia de los sistemas y aumentar la responsabilidad de las compañías que los desarrollan y comercializan.

Wuzhen reúne a la industria tecnológica

Las declaraciones de Li se han producido durante la nueva edición de la Conferencia Mundial de Internet, celebrada en la localidad de Wuzhen. Este encuentro se ha consolidado como uno de los principales foros tecnológicos organizados por China y reúne a representantes institucionales, empresas, investigadores y expertos del sector digital.

La inteligencia artificial ocupa este año un lugar destacado en la agenda del evento. La atención se centra en la expansión de los modelos generativos, la automatización de procesos, la computación en la nube y la necesidad de disponer de redes y centros de datos capaces de gestionar el aumento de la demanda.

China ha convertido la IA en una prioridad estratégica para modernizar su industria y reforzar su posición en sectores considerados clave, como la fabricación avanzada, la robótica, los vehículos eléctricos y las telecomunicaciones. El país también impulsa el desarrollo de modelos propios y de infraestructuras nacionales para reducir su dependencia de proveedores extranjeros.

Competencia y cooperación entre las grandes potencias

El llamamiento de Pekín a la cooperación convive con una intensa competencia tecnológica. Las restricciones a la exportación de determinados procesadores y equipos de fabricación de semiconductores han dificultado el acceso de las empresas chinas a algunas tecnologías avanzadas, mientras que Washington y sus aliados buscan limitar los riesgos asociados a aplicaciones de uso militar o estratégico.

China considera que estas medidas pueden agravar la división del mercado mundial y perjudicar la innovación. Frente a esta tendencia, Li ha defendido un marco basado en la apertura, la coordinación y el beneficio compartido, aunque el desarrollo de estándares comunes seguirá condicionado por las diferencias políticas y económicas entre bloques.

El debate internacional sobre la IA se encuentra todavía en una fase de definición. La capacidad de los gobiernos para acordar reglas compatibles será determinante para establecer cómo se desarrollan, despliegan y controlan estas tecnologías durante los próximos años.

Con su intervención, el Ejecutivo chino busca reforzar su imagen como defensor de una gobernanza global de la inteligencia artificial y reclamar un papel más relevante en la elaboración de las normas que marcarán el futuro de la tecnología.

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