Joaquín Campos sitúa el caso de Daniel Sancho en su fase final y apunta al perdón real
La defensa de Daniel Sancho todavía conserva la posibilidad de presentar un recurso ante el Tribunal Supremo de Tailandia, pero el recorrido judicial del caso se considera prácticamente agotado. Joaquín Campos sostiene que la Embajada de España en Tailandia entiende que, a estas alturas, queda poco margen para modificar la situación del joven por la vía ordinaria.
Según esta valoración, el siguiente paso ya no dependería tanto de nuevas actuaciones judiciales como de la conducta de Sancho y de una eventual solicitud de perdón real. Esta figura, vinculada a la autoridad del monarca tailandés, puede convertirse en una de las principales vías para intentar reducir las consecuencias de la condena.
El Tribunal Supremo aún es una opción para la defensa
La defensa de Daniel Sancho no ha perdido por completo la capacidad de recurrir. El sistema tailandés permite que el caso pueda llegar al Tribunal Supremo, una instancia que revisaría los argumentos planteados por los abogados y la aplicación de la ley realizada en las fases anteriores.
Sin embargo, la existencia de esta posibilidad no implica necesariamente que el recurso vaya a cambiar el desenlace. El Supremo tailandés analiza los motivos jurídicos presentados por las partes y no funciona como una nueva oportunidad para repetir todo el proceso desde el principio.
Por ese motivo, algunos expertos y personas conocedoras del procedimiento consideran que el itinerario judicial se encuentra en su tramo final. La decisión de recurrir corresponderá a la defensa, que deberá valorar las opciones reales de éxito, los plazos y el efecto que una nueva apelación pueda tener sobre la estrategia global del caso.
La conducta de Sancho, un factor clave
Joaquín Campos resume la posición atribuida a la representación diplomática española con una idea concreta: “No hay nada más que hacer” en el ámbito de la Embajada, más allá de que Daniel Sancho mantenga un buen comportamiento y cumpla las normas durante su estancia en prisión.
La conducta del condenado puede adquirir relevancia en el futuro si se plantea una petición de clemencia. El cumplimiento de las reglas, la ausencia de incidentes y la adaptación al régimen penitenciario son elementos que pueden contribuir a reforzar una solicitud de estas características, aunque no garantizan su aceptación.
El mensaje también refleja los límites de la actuación diplomática. La Embajada puede prestar asistencia consular, facilitar información y mantener contacto con la persona encarcelada, pero no puede intervenir en las decisiones de los tribunales tailandeses ni alterar el contenido de una sentencia.
El perdón real, una vía distinta al recurso judicial
La eventual petición de perdón real no debe confundirse con una apelación. Mientras que el recurso ante el Tribunal Supremo busca revisar aspectos jurídicos de la resolución, la clemencia opera por una vía diferente y depende de las autoridades tailandesas competentes.
En la práctica, esta solicitud podría plantearse cuando el proceso judicial haya avanzado suficientemente y la defensa considere que existen condiciones para pedir una reducción de la pena o una modificación de sus efectos. El procedimiento, los requisitos y los tiempos dependen de la normativa tailandesa y de la decisión de las instituciones del país.
La defensa tendría que preparar una petición formal y reunir los argumentos que considere adecuados. Entre ellos podrían figurar la evolución personal del interno, su comportamiento penitenciario y otras circunstancias valoradas por las autoridades. En cualquier caso, se trata de una posibilidad, no de un derecho automático.
Un caso pendiente de la última decisión judicial
La situación de Daniel Sancho permanece, por tanto, en un punto de transición. Por un lado, todavía existe una puerta abierta al Tribunal Supremo tailandés. Por otro, la percepción de que la vía judicial está casi agotada desplaza parte de la atención hacia una posible petición de clemencia.
La decisión de la defensa será determinante para establecer los próximos pasos. Si finalmente presenta el recurso, el caso continuará dentro del sistema judicial tailandés. Si no lo hace, o si esa vía no prospera, la estrategia podría concentrarse en una futura solicitud de perdón real.
Mientras tanto, el comportamiento de Sancho en prisión aparece como uno de los pocos aspectos sobre los que puede ejercer un control directo. La recomendación que traslada Joaquín Campos es clara: cumplir las normas, evitar cualquier incidente y mantener una actitud que pueda ser tenida en cuenta si se abre la puerta a una petición de clemencia.



