Puente señala a Adif por la gestión del tráfico antes del accidente de Urda
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha situado al centro de control de Adif en el foco de la investigación sobre el accidente ferroviario de Urda, que dejó 69 fallecidos. Durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, el responsable de Transportes reconstruyó los minutos previos a la colisión y apuntó a dos decisiones que, a su juicio, resultan especialmente relevantes.
La primera se produjo cuando se autorizó a un tren AVE de Renfe a reanudar la marcha normal pese a que había otro convoy detenido por delante. La segunda llegó pocos minutos después, cuando el operador Iryo comunicó que continuaba inmovilizado. Según la explicación ofrecida por Puente, el centro de control no reaccionó ante ese aviso con la rapidez necesaria.
Dos momentos clave antes de la colisión
La intervención del ministro se centró en la secuencia operativa que precedió al siniestro. Puente puso el acento en la actuación de los responsables encargados de supervisar la circulación ferroviaria y de coordinar las medidas de seguridad ante una incidencia en la vía.
El primer punto señalado fue la autorización concedida al AVE de Renfe para continuar su recorrido. Esa decisión se adoptó cuando, según la reconstrucción expuesta en el Congreso, todavía había un tren detenido en el trazado. Para el ministro, se trata de una circunstancia que debe ser analizada con detalle para determinar por qué se permitió recuperar la circulación ordinaria.
El segundo episodio se produjo cuando el tren de Iryo informó de que seguía parado. La comunicación llegó, de acuerdo con la comparecencia, apenas cinco minutos antes del impacto. Puente cuestionó que, tras recibir ese aviso, el centro de control no activara una respuesta capaz de impedir que el AVE avanzara hacia la zona de riesgo.
El centro de control, en el foco político
La comparecencia ha vuelto a colocar a Adif en el centro del debate político sobre el accidente de Urda. El ministro no se limitó a describir las condiciones de la infraestructura o el funcionamiento de los sistemas ferroviarios, sino que puso el énfasis en la toma de decisiones en tiempo real.
La gestión de una incidencia exige, especialmente en una red de alta velocidad, una comunicación constante entre los trenes y los centros de control. También requiere que las alertas recibidas se traduzcan en órdenes concretas: detener la circulación, modificar los itinerarios o establecer las restricciones necesarias para evitar una colisión.
En este caso, la cuestión central es por qué la información transmitida por el Iryo no provocó una reacción inmediata. La proximidad temporal entre el aviso y el impacto, cinco minutos según la reconstrucción del ministro, convierte esa comunicación en uno de los elementos principales para esclarecer lo ocurrido.
Puente reclama analizar toda la cadena de decisiones
Óscar Puente ha defendido que la investigación debe examinar la cadena completa de decisiones y no únicamente el momento final del accidente. En ella se incluyen la situación del tren detenido, la autorización de marcha al AVE, las comunicaciones realizadas por los maquinistas y la respuesta ofrecida desde el centro de control de Adif.
El ministro ha insistido así en la necesidad de reconstruir minuto a minuto la circulación de los convoyes. El objetivo es establecer qué información estaba disponible en cada momento, quién la recibió y qué instrucciones se emitieron antes de la colisión.
La exposición realizada en el Congreso no cierra, por sí sola, las responsabilidades del siniestro. La determinación de las causas corresponde a las investigaciones técnicas y judiciales en curso, que deberán valorar tanto la actuación humana como los protocolos y sistemas de seguridad aplicables.
Un accidente con 69 víctimas mortales
El accidente de Urda dejó 69 fallecidos y ha provocado una intensa discusión sobre la seguridad ferroviaria, la coordinación entre operadores y la capacidad de respuesta ante una emergencia. La dimensión de la tragedia ha elevado la presión sobre las instituciones para ofrecer una explicación completa y verificable de lo sucedido.
La comparecencia de Puente ante la Diputación Permanente responde a esa exigencia de información. El ministro ha aportado una primera reconstrucción política de los minutos anteriores al impacto y ha identificado los dos episodios que considera determinantes: la autorización para que el AVE retomara la marcha y la ausencia de una reacción eficaz tras el aviso del Iryo.
Ahora, el avance de las pesquisas deberá aclarar si esas decisiones incumplieron los procedimientos establecidos, si existieron fallos de comunicación o si concurrieron otros factores que contribuyeron al accidente. Hasta que finalicen las investigaciones, la actuación del centro de control de Adif seguirá bajo escrutinio.



