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BAE Systems presenta Sea Tridon, una nueva defensa naval contra drones basada en el cañón Bofors de 40 milímetros

BAE Systems, considerado el segundo mayor contratista militar del mundo, ha presentado Sea Tridon, una familia modular de sistemas navales diseñada para hacer frente a la amenaza creciente de los drones. La propuesta combina el conocido cañón Bofors de 40 milímetros con sensores electroópticos, radar y munición programable.

El objetivo es ofrecer a los buques una solución de defensa con capacidad para detectar, seguir y neutralizar objetivos aéreos de pequeñas dimensiones. En un escenario en el que los drones se utilizan cada vez más en tareas de vigilancia, ataque y saturación, disponer de sistemas específicos se ha convertido en una prioridad para las marinas de guerra.

Un sistema modular para distintas necesidades

Sea Tridon no es un único montaje cerrado, sino una familia modular de sistemas navales. Esta arquitectura permite adaptar la configuración a las necesidades de cada buque, tanto en materia de sensores como de integración con otros sistemas de combate.

La modularidad también facilita plantear diferentes niveles de equipamiento. Un barco puede incorporar el sistema con dirección electroóptica, radar o una combinación de ambos elementos, en función de su misión, su tamaño y las capacidades de la plataforma.

Esta flexibilidad resulta especialmente relevante para buques que no cuentan con el espacio, el peso o la potencia necesarios para instalar soluciones de defensa más complejas. El enfoque de BAE Systems busca, por tanto, ampliar el número de plataformas que pueden disponer de una defensa especializada frente a drones.

El cañón Bofors de 40 milímetros como núcleo

El corazón de Sea Tridon es el cañón Bofors de 40 milímetros, una pieza con una larga trayectoria en el ámbito naval y terrestre. Su utilización como base permite apoyarse en una tecnología conocida, al tiempo que se incorporan nuevos sistemas de detección y control del fuego.

La elección de este calibre responde a la necesidad de equilibrar potencia, alcance y disponibilidad de munición. Frente a determinados drones, un cañón de estas características puede ofrecer una alternativa más eficiente que el empleo de misiles, especialmente cuando se requiere responder a amenazas numerosas o de menor coste.

Radar, sensores electroópticos y munición programable

Una de las principales características de Sea Tridon es la integración de distintos elementos para localizar y seguir objetivos. El radar proporciona información sobre la presencia y el movimiento de las amenazas, mientras que la dirección electroóptica aporta capacidades de observación y seguimiento mediante sensores especializados.

La combinación de ambos recursos permite mejorar la identificación del objetivo y mantenerlo bajo control durante el proceso de intervención. Además, el sistema puede emplear munición programable, diseñada para aumentar la probabilidad de neutralizar drones mediante una detonación calculada en las proximidades de la amenaza.

Este tipo de munición resulta importante contra objetivos pequeños y difíciles de alcanzar con un impacto directo. Al programar el momento de la explosión, se amplía el área efectiva de actuación y se puede optimizar el consumo de proyectiles en comparación con una respuesta basada únicamente en impactos precisos.

Una respuesta al desafío de los ataques con drones

Los drones han transformado la forma en la que se plantea la defensa de instalaciones y plataformas militares. Su reducido tamaño, su disponibilidad y el coste relativamente bajo de algunas unidades permiten emplearlos en operaciones de reconocimiento o en ataques coordinados con otras amenazas.

Para un buque, derribar estos aparatos con sistemas concebidos originalmente para objetivos de mayor valor puede resultar poco eficiente. Sea Tridon se presenta como una opción orientada a cubrir ese espacio intermedio: una defensa de fuego directo, apoyada por sensores y munición adaptada al objetivo.

La propuesta de BAE Systems también puede encajar en estrategias de defensa por capas, en las que diferentes sistemas actúan según la distancia, el tipo de amenaza y el nivel de riesgo. En ese esquema, un cañón naval de 40 milímetros puede complementar otras capacidades de defensa aérea sin sustituirlas.

La eficiencia como argumento central

Más allá de la potencia de fuego, la compañía sitúa la eficiencia en el centro de Sea Tridon. La combinación de sensores, automatización y munición programable pretende reducir el tiempo de respuesta y mejorar el uso de los recursos disponibles.

La llegada de sistemas de este tipo refleja una tendencia clara en la industria de defensa: adaptar tecnologías existentes a amenazas nuevas, en lugar de depender exclusivamente de desarrollos completamente inéditos. En el caso de Sea Tridon, el cañón Bofors actúa como plataforma de una solución que incorpora capacidades de detección y control más avanzadas.

Con esta familia modular, BAE Systems busca reforzar la defensa naval frente a drones y ofrecer una alternativa escalable para distintas clases de buques. Su evolución y posible incorporación a futuras plataformas dependerán de las necesidades operativas de cada marina y de cómo continúe cambiando el panorama de las amenazas aéreas no tripuladas.

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