Canarias activa la prealerta por riesgo de inundaciones en todo el archipiélago
El Gobierno de Canarias ha declarado la situación de prealerta por riesgo de inundaciones pluviales y fluviales en todo el archipiélago. La medida entrará en vigor a las 21:00 horas del sábado 7 de noviembre, ante la previsión de condiciones meteorológicas que podrían favorecer la acumulación de agua y el desbordamiento de cauces.
La activación afecta a las ocho islas y se adopta como medida preventiva. El objetivo es reforzar la vigilancia y preparar los servicios de emergencia ante posibles incidencias relacionadas con las lluvias, especialmente en zonas urbanas, barrancos, cauces y áreas con problemas habituales de drenaje.
Una medida preventiva ante la evolución del tiempo
La Dirección General de Emergencias ha tomado la decisión después de analizar la información meteorológica y las previsiones disponibles para las próximas horas. La declaración de prealerta permite elevar el nivel de seguimiento de la situación y facilitar la coordinación entre las administraciones públicas y los distintos servicios operativos.
El riesgo de inundaciones pluviales está relacionado con la acumulación de agua de lluvia en calles, carreteras, garajes, bajos y otros puntos vulnerables. Las inundaciones fluviales, por su parte, pueden producirse cuando el caudal de barrancos, torrentes o cauces aumenta de forma rápida y supera su capacidad habitual.
En Canarias, la orografía y la existencia de barrancos hacen que episodios de lluvia intensa puedan generar problemas en poco tiempo. Por este motivo, las autoridades piden mantener la atención a la evolución de la situación y seguir únicamente las indicaciones oficiales.
Recomendaciones ante el riesgo de inundaciones
Durante la vigencia de la prealerta, se recomienda evitar los desplazamientos que no sean imprescindibles si las precipitaciones aumentan o aparecen acumulaciones de agua en la vía pública. La circulación por carreteras afectadas puede resultar peligrosa incluso cuando la lámina de agua parezca poco profunda.
- Evitar caminar o circular por barrancos, cauces y zonas próximas a ríos o torrentes.
- No atravesar carreteras inundadas, ni a pie ni en vehículo.
- Retirar de balcones, azoteas y patios los objetos que puedan ser arrastrados por el viento o el agua.
- Limpiar, siempre que sea seguro, rejillas, sumideros y desagües próximos a viviendas o locales.
- Revisar el estado de sótanos, garajes y plantas bajas situadas en zonas con riesgo de acumulación de agua.
- Mantenerse informado mediante los canales oficiales de las administraciones y los servicios de emergencia.
Precaución especial en carreteras y zonas bajas
Las precipitaciones intensas pueden provocar desprendimientos, arrastres de tierra y piedras, así como cortes puntuales en carreteras. También pueden dificultar la visibilidad y aumentar el riesgo de accidentes, por lo que se aconseja reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y no detenerse en lugares donde el agua pueda acumularse.
Las personas que residan en áreas cercanas a barrancos o cauces deben prestar especial atención a los cambios repentinos en el nivel del agua. Un incremento rápido del caudal puede producirse aunque la lluvia no esté cayendo directamente en el punto afectado, debido a precipitaciones registradas en zonas altas.
Qué implica la declaración de prealerta
La prealerta es un nivel de prevención que permite a los organismos públicos intensificar la vigilancia y anticipar la movilización de recursos si la situación empeora. No significa que exista una emergencia generalizada, pero sí que se considera necesario extremar la prudencia ante un posible episodio de lluvias con capacidad para generar incidencias.
La evolución del tiempo determinará si el riesgo se mantiene, se eleva o queda desactivado. Las autoridades podrán actualizar las medidas en función de las previsiones y de los incidentes que se registren en las distintas islas.
Ante cualquier situación de peligro, se debe llamar al 112 y facilitar la ubicación exacta y una descripción clara de lo ocurrido. La recomendación principal es actuar con anticipación, evitar conductas de riesgo y no acercarse a zonas inundadas para comprobar los daños.


