El BFI dedica dos meses a la visión de David Cronenberg sobre la carne y la tecnología
El BFI Southbank prepara una amplia temporada dedicada a David Cronenberg, uno de los cineastas más influyentes del cine contemporáneo. Bajo el título Mind Body Reality, el ciclo reunirá más de veinte películas entre el 1 de enero y el 16 de marzo de 2027.
La propuesta estará comisariada por Mike Muncer y recorrerá buena parte de las obsesiones que han definido la trayectoria del director canadiense: la identidad, la transformación del cuerpo, los límites de la mente y la relación cada vez más estrecha entre los seres humanos y la tecnología.
Una filmografía marcada por la mutación
La temporada plantea un recorrido por el universo de Cronenberg a través de tres ejes temáticos. En lugar de presentar sus películas únicamente en orden cronológico, el programa las agrupa según las ideas y conflictos que atraviesan su cine.
El resultado será una mirada conjunta a una obra que ha convertido la mutación en una herramienta narrativa. En sus películas, el cuerpo rara vez permanece estable: cambia, enferma, se deforma o se conecta con dispositivos y realidades que alteran la percepción de quienes los habitan.
Esta aproximación permitirá entender cómo el cineasta ha explorado la identidad desde perspectivas físicas y psicológicas. Sus personajes suelen enfrentarse a una transformación que pone en duda quiénes son, qué controla su voluntad y hasta dónde llega su individualidad.
Cuando la tecnología entra en el cuerpo
Uno de los principales atractivos de Mind Body Reality será la atención dedicada a la fusión entre carne y tecnología. Cronenberg ha construido buena parte de su imaginario alrededor de una pregunta todavía vigente: qué ocurre cuando las herramientas creadas por el ser humano dejan de ser elementos externos y pasan a formar parte de su cuerpo o de su mente.
En esta visión, la tecnología no aparece simplemente como un avance práctico. También puede actuar como una fuerza capaz de modificar los deseos, la memoria, las relaciones personales y la percepción de la realidad. El cuerpo se convierte así en un territorio de experimentación y conflicto.
La vigencia de estos planteamientos resulta especialmente evidente en un momento marcado por la inteligencia artificial, las interfaces digitales y la creciente dependencia de los dispositivos conectados. Aunque las películas de Cronenberg pertenecen a épocas distintas, muchas de sus inquietudes continúan dialogando con los debates tecnológicos actuales.
Más de veinte películas para revisar una carrera esencial
Con más de veinte títulos, la programación ofrecerá una oportunidad para contemplar la evolución de Cronenberg y la persistencia de sus principales preocupaciones. El ciclo permitirá poner en relación distintas etapas de su carrera y observar cómo el director ha reformulado sus ideas sobre el cuerpo, la conciencia y la realidad.
La selección también servirá para acercar su obra a quienes todavía no hayan recorrido su filmografía. Su cine, conocido por la combinación de ciencia ficción, terror, drama y reflexión psicológica, se caracteriza por una atmósfera inquietante y por imágenes que obligan al espectador a cuestionar lo que está viendo.
Más allá de la provocación visual, la temporada reivindica la dimensión intelectual de unas películas interesadas en analizar el impacto de los cambios científicos y tecnológicos sobre la experiencia humana. En Cronenberg, el futuro no siempre llega con promesas de progreso: a menudo aparece acompañado de nuevas formas de vulnerabilidad.
Una temporada para pensar el presente
El BFI Southbank convertirá durante más de dos meses sus salas en un espacio dedicado a revisar las conexiones entre mente, cuerpo y realidad. El título del ciclo resume una obra en la que esas tres dimensiones rara vez pueden separarse por completo.
La programación de Mind Body Reality comenzará el 1 de enero de 2027 y se prolongará hasta el 16 de marzo. Durante ese periodo, el público podrá redescubrir una filmografía que sigue planteando preguntas incómodas sobre la identidad y el precio de transformar la naturaleza humana.
En un escenario dominado por la innovación tecnológica, la propuesta del BFI llega como una invitación a mirar hacia atrás para comprender mejor el presente. La obra de David Cronenberg continúa recordando que cada avance puede cambiar no solo la manera en que vivimos, sino también la forma en que entendemos nuestro propio cuerpo y nuestra conciencia.



