La IA llega al coche: qué pueden hacer Gemini y Siri al volante y dónde está el límite de la DGT
Gemini en Android Auto y Siri en CarPlay permiten pedir indicaciones, realizar llamadas, dictar mensajes y consultar información sin tocar el teléfono. En España, estas funciones de voz son compatibles con la normativa siempre que se utilicen con las manos libres y sin auriculares.
La diferencia es importante: coger el móvil durante la conducción puede suponer una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos. Manipular el navegador o introducir una dirección mientras el vehículo está en marcha también puede considerarse una infracción grave, con 200 euros de sanción y tres puntos menos.
Gemini convierte Android Auto en un copiloto conversacional
Google está sustituyendo progresivamente el Asistente clásico por Gemini en Android Auto. El sistema permite solicitar rutas, buscar lugares, pedir paradas durante un trayecto, dictar mensajes y formular preguntas mediante órdenes de voz.
La principal novedad frente a un asistente tradicional es su capacidad para mantener conversaciones más flexibles. Gemini puede comprender peticiones expresadas de distintas formas y ofrecer respuestas más elaboradas, aunque su disponibilidad y precisión pueden variar según la cuenta, el teléfono, el idioma y la configuración del vehículo.
Para utilizarlo, Google pide configurar Gemini como asistente principal del móvil. La activación se realiza de forma progresiva desde sus servidores, por lo que no todos los usuarios reciben la función al mismo tiempo. Android Auto es compatible con España y con el español, aunque los requisitos dependen de si la conexión se realiza por cable o de forma inalámbrica.
- Para la mayoría de conexiones por cable se necesita Android 9 o una versión posterior.
- La conexión inalámbrica requiere, de forma general, Android 11 o posterior.
- En coches con Google integrado, las funciones dependen del fabricante, el modelo, el país y el idioma.
Google también prepara la integración de Gemini Live en Android Auto. Esta modalidad está diseñada para mantener una conversación continua con el usuario. Puede resultar útil para resolver dudas durante un viaje, pero introduce un riesgo que no siempre se aprecia: la distracción cognitiva, es decir, apartar la atención mental de la carretera aunque las manos permanezcan en el volante.
Siri mantiene un enfoque más limitado en CarPlay
Siri en CarPlay está orientada a tareas breves y concretas. El conductor puede pedir indicaciones, realizar llamadas, enviar mensajes, consultar la hora estimada de llegada o informar de un accidente y otros incidentes en la vía.
El asistente se activa manteniendo pulsado el botón de voz del volante, utilizando la pantalla de CarPlay o mediante la orden de activación de Siri en los vehículos compatibles. También es posible configurar el envío automático de mensajes para eliminar el paso de confirmación, aunque conviene revisar con atención el texto que el sistema interpreta antes de enviarlo.
Apple Intelligence, la plataforma de funciones de inteligencia artificial de Apple, cuenta con disponibilidad relacionada con España y con el español de España en determinadas capacidades de comprensión. Sin embargo, la documentación de CarPlay no concreta que todas esas funciones estén disponibles dentro del coche ni que el sistema se convierta en un chatbot de conversación general.
Por eso, no debe darse por hecho que cualquier función de Apple Intelligence del iPhone se puede utilizar automáticamente en CarPlay. La compatibilidad depende de la versión del sistema, el dispositivo, el vehículo y la función concreta.
Qué permite la normativa española mientras se conduce
El artículo 18.2 del Reglamento General de Circulación prohíbe utilizar durante la conducción dispositivos móviles y otros sistemas de comunicación cuando sea necesario emplear las manos. La norma contempla la comunicación sin manos, siempre que no se utilicen cascos o auriculares.
En la práctica, esto permite dictar un mensaje mediante el botón del volante, solicitar una ruta con la voz o pedir a Siri y Gemini que realicen una llamada. Lo que no está permitido es coger el teléfono, sostenerlo con la mano o manipularlo para escribir una dirección, consultar una aplicación o responder a un mensaje.
Las sanciones dependen de cómo se use el dispositivo
- Usar el móvil con la mano durante la conducción: 200 euros y seis puntos.
- Manipular el navegador o un sistema de comunicación sin sujetar el móvil: 200 euros y tres puntos, según el caso.
- Utilizar comandos de voz con un sistema manos libres: permitido, siempre que no genere una distracción ni implique manipular el teléfono.
La normativa también explica por qué los fabricantes limitan determinadas funciones. CarPlay bloquea la reproducción de vídeo mientras se conduce y Android Auto reserva sus juegos para cuando el vehículo está estacionado. El objetivo es impedir que la pantalla del coche se convierta en un foco de distracción.
Menos toques, pero no necesariamente menos distracciones
La principal aportación de la inteligencia artificial al coche es reducir el número de interacciones físicas con la pantalla. Una orden de voz puede sustituir varios toques para buscar un destino, redactar un mensaje o consultar una información básica.
Sin embargo, que una función sea manos libres no significa que sea completamente segura. Una conversación extensa con Gemini, una respuesta larga de Siri o una sucesión de preguntas pueden desviar la atención del tráfico. La ley establece límites sobre el uso de las manos y los dispositivos, pero no mide con la misma precisión el esfuerzo mental que exige una conversación.
La recomendación más prudente es utilizar Gemini y Siri como herramientas de control: pedir una ruta, efectuar una llamada o dictar un mensaje breve. Las consultas complejas, las conversaciones prolongadas y cualquier ajuste que requiera mirar o tocar la pantalla deberían esperar hasta que el coche esté detenido en un lugar seguro.
La inteligencia artificial puede hacer más cómodo el uso de Android Auto y CarPlay, pero no convierte el vehículo en un espacio libre de distracciones. El límite legal sigue siendo claro: manos fuera del móvil, atención en la carretera y ninguna interacción que obligue a apartar la vista o la mente de la conducción.
