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Sevilla refuerza su red de drenaje ante la llegada de las lluvias

Sevilla afronta la temporada de lluvias con una puesta a punto de sus principales infraestructuras de saneamiento. Emasesa ha revisado y preparado más de 100.000 alcantarillas y ha actuado sobre una red de 456 kilómetros de colectores, una intervención destinada a mejorar la evacuación del agua en la capital y su área metropolitana.

La operación se completa con una inversión de 42 millones de euros para aumentar la capacidad de drenaje. El objetivo es que el sistema pueda responder con mayores garantías durante los episodios de precipitaciones intensas, especialmente en una ciudad donde las lluvias pueden concentrarse en periodos muy breves.

Más de 100.000 alcantarillas revisadas

Los imbornales y las alcantarillas desempeñan un papel esencial en la gestión del agua de lluvia. Su correcto funcionamiento permite recoger la escorrentía de calles, avenidas y espacios públicos para conducirla posteriormente a la red de saneamiento.

La puesta a punto de más de 100.000 puntos de recogida supone actuar sobre una de las partes más visibles de la infraestructura urbana. Cuando estas entradas están obstruidas o no pueden absorber el caudal previsto, el agua puede acumularse en la calzada y dificultar tanto la circulación como el acceso a viviendas y comercios.

La limpieza y el mantenimiento preventivo permiten reducir ese riesgo antes de que se produzcan los episodios de lluvia. No se trata únicamente de responder cuando aparecen las incidencias, sino de preparar la red con antelación para que sus distintos elementos funcionen de forma coordinada.

Una red de colectores de 456 kilómetros

El trabajo de Emasesa también alcanza a los colectores, las conducciones que transportan el agua recogida por la red urbana. En total, se han puesto a punto 456 kilómetros de colectores, una dimensión que refleja la complejidad del sistema de drenaje de Sevilla y de los municipios conectados a él.

Estas conducciones son fundamentales para evitar que el agua quede retenida en superficie. Su capacidad y estado influyen directamente en el tiempo que necesita la red para absorber y trasladar los caudales generados por una tormenta.

La revisión de la red permite identificar las necesidades de mantenimiento y reforzar la preparación de los tramos que soportan una mayor presión durante las lluvias. Con ello, la planificación deja de centrarse únicamente en puntos aislados y contempla el funcionamiento del conjunto del sistema.

42 millones para mejorar el drenaje

La inversión anunciada asciende a 42 millones de euros y está orientada a incrementar la capacidad de drenaje de Sevilla y de su área metropolitana. Esta partida se suma a las labores ordinarias de limpieza y mantenimiento y plantea una mejora de mayor alcance sobre las infraestructuras existentes.

Contar con más capacidad de drenaje resulta especialmente relevante ante el aumento de los episodios meteorológicos extremos. Las lluvias torrenciales pueden superar en pocos minutos la capacidad de una red que, en condiciones normales, funciona sin problemas.

Por eso, las actuaciones preventivas tienen una doble función: mantener operativo el sistema actual y adaptarlo progresivamente a unas exigencias mayores. La inversión en alcantarillado y colectores contribuye también a proteger el espacio urbano y a reducir las interrupciones que las inundaciones pueden provocar en la actividad diaria.

Tecnología y planificación para anticiparse

La preparación de la red incorpora una visión basada en la planificación y en el uso de tecnología aplicada a la gestión del agua. Revisar miles de elementos y cientos de kilómetros de conducciones exige organizar los trabajos, priorizar actuaciones y mantener un seguimiento continuo de las infraestructuras.

La tecnología punta, en este contexto, se convierte en un apoyo para conocer mejor el estado de la red y orientar las intervenciones allí donde pueden resultar más necesarias. La información obtenida durante las labores de mantenimiento ayuda a tomar decisiones con mayor precisión y a mejorar la respuesta ante posibles incidencias.

El reto no termina con la limpieza previa a la temporada de lluvias. La conservación de la red requiere continuidad, ya que los residuos, la acumulación de sedimentos y el desgaste de las conducciones pueden afectar a su rendimiento con el paso del tiempo.

Un sistema preparado para toda el área metropolitana

La estrategia de mejora no se limita al término municipal de Sevilla. La red de saneamiento presta servicio a un entorno metropolitano amplio, por lo que la capacidad de drenaje debe analizarse como un sistema conectado y no como una suma de actuaciones independientes.

La coordinación entre mantenimiento, inversión y planificación permite afrontar las lluvias con una red más preparada. La limpieza de los imbornales, la revisión de los colectores y la ampliación de la capacidad de drenaje forman parte de una misma respuesta para reducir el impacto del agua en las calles.

Con más de 100.000 alcantarillas revisadas, 456 kilómetros de colectores puestos a punto y 42 millones destinados a mejorar la infraestructura, Sevilla refuerza uno de los servicios urbanos menos visibles, pero esenciales para la seguridad y el funcionamiento normal de la ciudad cuando llega la lluvia.

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