A la hora de cultivar nuestra propia marihuana, existen opciones que nos facilitan el proceso de cuidado y cultivo a través de una cosecha mucho más fácil y gratificante sin comprometer, para ello, la calidad del producto obtenido. Entre ellas encontramos las semillas autoflorecientes, una variedad que ofrece un conjunto de propiedades y ventajas únicas que no encontrarás en otro tipo de cultivos.

En la actualidad, las semillas autoflorecientes son los líderes en venta dentro de las diferentes variedades de marihuana en distribución, experimentando éstas una rapidísima evolución que las han hecho la opción predilecta tanto para autocultivadores como para los criadores. En los siguientes apartados procederemos a cubrir las características principales que presentan estas semillas, y que deberás tener en cuenta antes de proceder a su compra.

Introducción de las semillas autoflorecientes

También conocidas como «semillas autoflorecientes feminizadas«, «semillas automáticas» o «semillas autos», las semillas autoflorecientes son aquellas capaces de producir plantas de marihuana que florecen independientemente de la cantidad de horas de luz que reciban. Por lo general, la mayor parte de variedades de cannabis ven afectadas su floración y crecimiento con la variación en el fotoperiodo resultado de la llegada de los días cortos y las noches largas. Esto cambia completamente en las variedades autoflorecientes, en las que la floración depende únicamente de la edad de la planta.

Ventajas de las semillas autoflorecientes

Entre las ventajas que presentan las semillas de marihuana autoflorecientes respecto a las demás encontramos:

  • No presentan ciclo de luz: por lo general, a la hora de cultivar marihuana se debe prestar atención a los ciclos de luz de cada planta. Sin embargo, las variedades autoflorecientes pueden estar sometidas a 24 horas de exposición lumínica sin problema alguno, facilitando así su cultivo.
  • Ciclo de vida más corto: al presentar un ciclo de vida más corto que el resto de variedades, podremos obtener flores en menos tiempo sin perder, para ello, parte de su tamaño o densidad.
  • Plantas más discretas: dado su reducido tamaño, las plantas obtenidas a partir de las semillas autoflorecientes son mucho más discretas, permitiendo así colocarlas en cualquier lado sin llamar la atención de los vecinos.
  • Cosechas perpetuas: las plantas autosuficientes no sirven como plantas madre, pero si pueden mantenerse con vida después de la cosecha, permitiendo así repetidas recolecciones de cogollos durante varios ciclos de floración.

Desventajas respecto las semillas autoflorecientes

Como cabe imaginar, no todo serán beneficios cuando hablamos de estas semillas autoflorecientes. Entre sus desventajas encontramos:

  • Semillas mucho más delicadas: estas semillas son mucho más propensas al estrés lo que, junto con su corto periodo de crecimiento, requiere que tengamos mucho cuidado a la hora de cultivarlas.
  • Altos costes: por lo general, las semillas autoflorecientes son más caras que las fotodependientes.
  • Niveles bajos de producción: las semillas de marihuana autoflorecientes no se caracterizan precisamente por un gran nivel de producción frente a otras variedades de fotoperiodo similar.

Cuidado y ciclo de vida de las plantas autoflorecientes

A continuación procederemos a describir brevemente las diferentes fases que conforman el ciclo de vida de una planta de marihuana surgida a partir de una semilla autofloreciente:

  • Germinación: como en todos los cultivos que comienzan desde la semilla, se recomienda germinarlas primero antes de plantarlas.
  • Plantación de semillas: una vez han germinado, colócalas en su maceta definitiva utilizando sustrato que pueda aportar los nutrientes necesarios a la planta. Recuerda evitar todos aquellos factores que puedan frenar el crecimiento ya que, tal como mencionamos en apartados anteriores, las semillas autoflorecientes son especialmente susceptibles al estrés.
  • Crecimiento de la planta: se estipula que el periodo de crecimiento de la planta de marihuana autofloreciente, aunque depende de su genética, no suele superar las seis semanas. Durante esta etapa se recomiendan utilizar productos para favorecer el enraizamiento, así como estimulantes del crecimiento y del metabolismo una vez se acaben los nutrientes del sustrato.
  • Floración: la etapa de floración de las autoflorecientes suele darse lugar entre la segunda y cuarta semana de crecimiento. Una vez consigas identificar los primeros signos de floración, podrás emplear abonos de tipo NPK, así como estimulantes de floración o minerales para acelerar el proceso.
  • Maduración: para finalizar, se debe realizar un lavado de raíces 10 días antes de hacer la cosecha para que la planta pueda eliminar las sales contenidas en el sustrato y pueda metabolizar, así, los nutrientes de las planta. El proceso de lavado es muy similar al que se haría con las fotodependientes.

 

Tal y como habrás podido comprobar, las plantas autoflorecientes ofrecen un sinfín de ventajas a todos aquellos que quieran cultivar sus plantas de marihuana para consumo propio. Recuerda que, con la finalidad de garantizar una cosecha de calidad, es recomendable investigar acerca de las tiendas especializadas que distribuyan este tipo de semillas, consultando para ello opiniones y reseñas de sus clientes y comparando su catálogo con el del resto de tiendas a las que tengas acceso.