Andalucía, es una zona neutral en la guerra abierta entre el PP y Ciudadanos después del terremoto político en Murcia y Madrid

En lo que se refiere al gobierno hay un «oasis de estabilidad» y una zona neutral en lo que es referente a la batalla abierta entre Ciudadanos y el Partido Popular. Los dos socios que han sustentado el ejecutivo autonómico queriendo que las réplicas del terremoto político que se ha empezado en Murcia y ha sacudido Madrid no vayan a volver a sentirse en Andalucía, de forma que vaya a quedar aislada de las tensiones que ya se han visto en otros territorios y de las que se van a poder producir a corto o medio plazo.

Este es el espíritu, y de igual forma la letra, que tiene este acuerdo que firmó el PP y Ciudadanos en Andalucía y que presentó este martes el vicepresidente andaluz y líder de Cs en la comunidad, Juan Marín, y el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno, Elías Bendodo, después de la reunión semanal del Consejo de Gobierno. Y es uno de los pilares de este nuevo pacto el que los dos partidos estén renegando del transfuguismo mutuo y se vayan a comprometer a no replicar en Andalucía la absorción de cargos de Ciudadanos que el Partido Popular se encuentra llevando a cabo en lo que resta del país.

Si ha quedado una duda tiempo más tarde, de que el propio presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el vicepresidente hubiesen salido al minuto posterior de que se conociera el intento de moción de censura en Murcia a que fuese reafirmada su alianza, los dos socios quisieron ponerlo por escrito en un acuerdo que está pretendiendo que se garantice el cumplimiento del que han suscripto después de las elecciones del año 2018 y que ha permitido que se desalojara al PSOE del poder después de 37 años ininterrumpidos en el poder.

Lo bautizó como «acuerdo de garantía de estabilidad» y compromete a las partes, literalmente, a que «no se produzca ningún trasvase entre cargos de las formaciones políticas con representación parlamentaria». Este ha sido el principal de los cinco puntos que ha contemplado este nuevo pacto, también el compromiso de que se agote la legislatura; blindar la sanidad, la educación y las políticas sociales; darse un impulso económico y que sea cumplida la hoja de ruta para la reactivación económica, teniendo un nuevo plan de apoyo a los sectores que más se han tocado por la pandemia que tiene que aprobarse de manera inminente, y se profundice, por último, en la regeneración democrática y la política de reformas posteriormente de décadas de «mala gestión y corrupción» de los gobiernos socialistas.

Conforme fue destacado por el vicepresidente de la Junta y líder de Cs en Andalucía, este acuerdo «reafirma más esa estabilidad y lealtad institucional que siempre ha habido» entre los miembros de la coalición de gobierno.

Ante a la ruptura que se produjo entre sus dos partidos en Murcia o Madrid, se ha expresado la «intención firme» de que se complete la legislatura, lo que va a conllevar que no se tengan elecciones autonómicas hasta finales de 2022.

Por su lado, el portavoz de la Junta insistió en que «este gobierno tiene que estar en la estabilidad y está en la estabilidad, lanzar ese mensaje es fundamental en este momento», agregando Bendodo que la finalidad ha sido «encapsular aún más» al ejecutivo andaluz hasta los siguientes comicios.

A pesar de que dicho acuerdo ha supuesto que se desmarque la línea marcada por la dirección nacional -en guerra abierta contra Ciudadanos-, el consejero de Presidencia subrayó que no solamente se dio cuenta de este acuerdo al equipo de Pablo Casado, ya que, también, ha contado con su visto bueno expreso. Bendodo insistió en que ha hablado diariamente con el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y que éste «ha comprendido y respalda la decisión importante que hemos tomado de dotar de mayor estabilidad al Gobierno y que el mensaje debe ser que todos nos quedamos en Andalucía como estamos, para que no haya injerencias ni ruido externo».

«Para que no haya ningún elemento distorsionador en lo que se refiere a la estabilidad de los dos partidos, vamos a mantenernos cada uno donde estamos», insistió Bendodo, quien indicó que esto va a ser de esta manera hasta el final de la legislatura y «después ya veremos». «Este Gobierno ha demostrado que está a prueba de bomba, y que cualquier factor externo no lo va a desestabilizar», apostilló.

Este acuerdo no solamente podría contar con el respaldo de la dirección nacional del PP. Juan Marín de igual forma lo trasladó a la dirección nacional de Cs y destacó que puede ser incluso «extrapolable» a otras comunidades, en alusión a Castilla y León, en la que de igual forma es mantenido el acuerdo del gobierno entre las dos formaciones. «Es un acuerdo entre los dos partidos para que se respeten unas reglas del juego», fue enfatizado por el vicepresidente de la Junta, quien aseguró que Cs «no va a aceptar a ningún responsable político del PP ni el PP tampoco va a aceptar ningún cargo de Cs» si de está manera fuese pretendido por alguien.

Marín recalcó que se encuentra «dando un mensaje positivo de estabilidad y de seguridad tanto a los ciudadanos como a los inversores y los que quieren apostar por Andalucía», simultáneamente descartó cambios en el Gobierno andaluz tanto en lo que se refiere a consejerías como a quienes se encuentran en la actualidad al frente de estas.

 

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