Las restricciones de Semana Santa se comen el final de temporada en Sierra Nevada

Esta semana fueron aprobadas las restricciones de movilidad, por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para el puente de San José y la Semana Santa, a pesar de que eran previsibles, las cuales les han caído como que si fuese un jarro de agua fría, para los empresarios de la estación de esquí granadina de Sierra Nevada.

De una forma curiosa, sí van a poder llegar a Sierra Nevada turistas que sean extranjeros que vuelen hasta Andalucía, pese a que vengan de países que tienen una mayor incidencia de covid, porque las normas que se han aprobado por el Gobierno con las comunidades autónomas han permitido estas excepciones.

Sierra Nevada y varias pistas del Pirineo catalán han sido, junto a las suizas, de las pocas estaciones europeas que abrieron en este año, porque en una gran parte de los países vecinos se han impuesto las tesis de la canciller alemana, Angela Merkel, la cual es contraria a que sea permitida la apertura de dichos recintos en este invierno.

El pasado mes de Diciembre, la estación andaluza es pública abrió, esta es propiedad de la Junta de Andalucía por medio de la sociedad Cetursa, dependiente de la Consejería de Hacienda que es dirigida por Juan Bravo, y se abrió con el fin de que sea fuese facilitada la actividad económica de esta zona, la cual es muy dependiente de este sector.

Solamente la estación de esquí factura todos los años al rededor de 40 millones de euros, sin embargo su impacto en la economía de esta zona es por arriba de los 500 millones de euros. Contando con una actividad que es muy diversificada, desde hoteles y apartamentos a bares y restaurantes, como también material deportivo (esquís, tablas de snowboard, etc.) a ropa y complementos (gorros, gafas, botas, etc.), y transportes a alimentación, como de igual forma suvenires a servicios de salud…

En Pradollano, pedanía del municipio de Monachil en el que se encuentra ubicada la estación -a 35 kilómetros de Granada-, allí existen más de 100 empresas las cuales brindan empleo comúnmente a más de 6.000 personas. No obstante, este año, el número de los trabajadores que se han contratado no se acerca ni a una cuarta parte de dicha cifra, conforme ha sido confirmado por el presidente de los empresarios de Semana Santa, Enrique de la Higuera.

El sector que más se encuentra afectado, se encuentra el de los alojamientos turísticos, que apenas llega a alcanzar un 20% de ocupación, conforme De la Higuera, así mismo dueño del Gran Hotel Monachil y de diversos apartamentos, que han sumado un total de 500 camas. La gran parte de los edificios de Pradollano son inmuebles que acogen hoteles, hostales y albergues, con más de 3.000 plazas, y de igual forma bloques de pisos y apartamentos, los cuales suman más de 10.000 camas.

“La situación empieza a ser dramática porque nos jugamos los ingresos de todo el año en estos cinco meses que van de diciembre a abril, y ya solo nos queda uno por llegar”. Los empresarios tenían la confianza en que la temporada fuese de menos a más, sin embargo la situación se sigue manteniendo igual, lo que ya ha estado provocando una guerra de precios por la desesperación del sector. Y ha asegurado que se pueden hallar habitaciones de hotel de cinco estrellas, por 80 euros la noche.

Todavía es mucho peor la situación en los más económicos, de los que sus propietarios no tienen conocimiento de si van a poder estar aguantando esta falta de clientes y de liquidez para que vuelvan a dar apertura a sus puertas el siguiente año. Una gran muestra de esta situación que se tiene actualmente se ha percibido en el Albergue juvenil de la empresa pública Inturjoven, que de igual forma es dependiente de la Junta de Andalucía. Tratándose de unas instalaciones que son populares, que tienen más de 350 plazas que muchos días apenas puede acoger a 20 personas, debido a que no volvió  a recibir las concurridas y bulliciosas excursiones escolares, desde que hace hoy un año fue decretado el estado de alarma.

Y esta situación no se encuentra en un mejor estado el sector de la hostelería. Porque Sierra Nevada, se halla en una de las zonas de Andalucía que todavía se sigue mantiendo de alerta sanitaria de nivel 3, teniendo una incidencia acumulada de entre 500 y 1.000 casos por cada 100.000 habitantes. Lo que ha supuesto el cierre de todos los comercios, bares y restaurantes a las 6 de la tarde.

Siendo preciso a esa hora de la tarde, al cerrar las pistas, en tanto iniciaba “el tercer tiempo” para los esquiadores, los cuales se reunían en muchos de estos locales para beber y comentar sus jornadas, logrando permitir unos relevantes ingresos para los propietarios. Tampoco los restaurantes han podido ofrecer cenas, al encontrarse obligados a tener que cerrar en horas de la tarde.

Por esto, tienen la confianza en que la buena evolución de la pandemia, pueda permitirle a la Junta de Andalucía que declare para el mes de abril el nivel 2, que dará autorización a que puedan ser alargadas todas esas actividades comerciales y hosteleras hasta las 21:30 horas. “Serían tres horas fundamentales para nosotros”, fue asegurado por Sebastián (conocido popularmente como “Nichi”), quien es el dueño de uno de los históricos lugares de reunión de esquiadores y trabajadores de la estación.

De igual forma, va a podar ayudar a  que sea mejorada la situación, la controvertida decisión que ha tomado el Gobierno de Juanma Moreno, de permitirle la movilidad entre provincias andaluzas si es para dirigirse a la estación de Sierra Nevada a esquiar, de forma que la compra del forfait (ticket de entrada a las instalaciones deportivas) se ha convertido en un salvoconducto de viaje.

Tiene previsto la estación granadina, que se mantengan abiertas sus puertas hasta el puente del próximo 2 de mayo, apresurando todo lo que pueda ser posible la presencia de nieve y la llegada de un buen tiempo que, en unión a una buena evolución de la pandemia, podrán “maquillar” un poco el desastre económico que se ha tenido en este año. En la temporada 2018-19, que fue la última que se tuvo completa, se ha superado el millón de esquiadores, a los que se les debe sumar otras 200.000 personas, que han subido a disfrutar de las instalaciones y actividades para los no esquiadores. También, la temporada pasada se dio un avance muy bueno, hasta que llegó el estado de alarma. De hecho, fue registrado en el año 2020, el mejor febrero de su historia con la asistencia de 300.000 esquiadores.

Cetursa, no quiso que se hicieran públicas las cifras de este año y se ha remitido al balance que va a hacer en el final de temporada, aunque nadie tiene dudas de que el “roto”, va a ser considerable en una de las joyas de la corona del entramado de empresas públicas andaluzas. La firma cuenta con más de 700 trabajadores, de los cuales un centenar son fijos y los demás son fijos discontinuos y temporales. En el mes de enero, fue presentado por Cetursa, un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que ha afectado al 82% de la plantilla, de los cuales un 10% se encuentra al 50% de actividad y lo demás  en sus casas.

Eso llevó a que se levantaran las críticas de los sindicatos, que han acusado a su director, Jesús Ibáñez de tener una mala gestión y de tener una estrategia para la privatización de la gestión de Sierra Nevada, debido a esto el conflicto va a continuar creciendo en las siguientes semanas.

Ajeno a ello, la situación en las pistas es mucho más tranquila de lo que es común debido a esa falta de esquiadores que hay. Fermín Fernández es el director de la Escuela Española de Esquí, la que es una de las más antiguas y conocidas de las casi 40 empresas que están dedicadas a dicha actividad que proliferaron en los recientes 20 años, y ha reconocido que nunca vivió algo así. En su empresa tiene más de 50 profesores y en este año solamente logró contratar a cinco la mayoría de los días, a pesar de que en algún fin de semana tuvo que hacer llamadas 10. Los demás se encuentran en ERTE y tienen una compleja gestión administrativa para contratarlos por horas.

Conforme ha explicado, “este año no vienen grupos organizados, ni escolares o universitarios ni de otra índole, y solo nos están saliendo clases particulares a algunos esquiadores solitarios o familias que han podido subir a la Sierra”.

En este año, otro de los mayores ausentes ha sido el turismo familiar de Sierra Nevada. Las instalaciones y actividades que comúnmente reunían a padres y pequeños se encontraron cerradas este año, debido a que no va a ser posible tampoco que se vea a los niños tirándose con sus trineos por varios puntos tan populares como lo es la Hoya de la Mora.

Han permanecido abiertas solamente las pistas para esquiar, eso sí, con una situación inmejorable tanto por la calidad de la nieve como su extensión, teniendo más de 72 kilómetros de pistas esquiables.

Se han adaptado las instalaciones, para que sean evitadas las aglomeraciones en puntos calientes de subida/bajada de esquiadores y, en general, se ha notado una gran concienciación en las pistas. Una gran mayoría de los visitantes van a esquiar con sus mascarillas, en un año en el que se ha vuelto prácticamente imposible que se distinga a alguna persona, porque el casco, las gafas y la mascarilla cubren completamente la cara.

Todavía de esta forma, siempre se halla “algún despistado” o “alguien que cree que por estar al aire libre puede relajarse y no usar esta prenda obligatoria”. De esta manera fue explicado por Paco, Policía Nacional, el cual patrulla esquiando con su compañero para “informar o recordar” a varias personas de dicha obligatoriedad.

No obstante, ha reconocido que se ha encontrado con casos que son excepcionales sin embargo preocupantes que han puesto a prueba su paciencia, como el de algún esquiador que tiene un alto poder adquisitivo, al cual de forma simple no le interesa pagar la multa de 100 euros y pretende continuar sin utilizarla. A pesar de que si existe algo que le sorprende es toparse con que “todavía hay personas negacionistas de la pandemia, después de miles de muertos”.

Así mismo, se emplearon a fondo este fin de semana los policías locales, por la excepcional afluencia de visitantes que ha atraído el buen tiempo. También las tareas para control de tráfico de vehículo, en dicha ocasión tuvo que toparse que deben encontrarse muy atentos a las posibles aglomeraciones de público, tanto en las taquillas de la estación a primera hora de la mañana, como en las terrazas al aire libre en la hora de comer.

También, una pareja de agentes con un perro adiestrado para la detección de drogas registró a diversas personas cuando el animal indicaba la posible tenencia de estupefacientes. Ironizaba uno de estos, «algunos chavales quieren subir a la sierra con algunas sustancias, cosa que no solamente es ilegal, sino que además impulsa a actitudes peligrosas desde el punto de vista de la salud pública ya que después es fácil quie se quiten mascarillas o se den a los abrazos efusivos y la exhaltación de la amistad».

El oasis de este invierno

Se produjo en este fin de semana, la sorpresa de la temporada, en el cual las buenas temperaturas animaron a miles de esquiadores a que acudan a Sierra Nevada. La estación ha agotado su aforo Covid (el 60% del normal) y, con 9.000 usuarios, ha registrado el primer lleno desde que terminaron las vacaciones navideñas en una jornada con 73 kilómetros esquiables en todo el desnivel.

Tratándose del primer lleno desde que los registrados los días 2 y 3 de enero, y más tarde de que Sierra Nevada, hiciera la reducción en el mes de febrero de su oferta esquiable, debido a las restricciones que se aprobaron para que fuese frenada la expansión de la pandemia. Ha abierto el día de ayer Sierra Nevada, más de 73 kilómetros esquiables repartidos por 78 pistas y los 1.200 metros de desnivel, así mismo activó 16 remontes para que los usuarios pudiesen disfrutar de la nieve primavera, teniendo espesores de hasta un metro, en una jornada soleada.

Va a poder recibir esta estación a usuarios en todo el territorio andaluz, siempre que vayan a proceder de un municipio que no tiene un cierre perimetral debido a su incidencia covid y que adquieran de forma previa y online su pase. No obstante, el día de ayer se pudo escuchar diversos acentos y muchas personas reconocían que llegaron desde fuera de Andalucía. De estos, una gran parte lo ha hecho por medio de carretera en vehículo propio, porque era la mejor fórmula para que fuesen evitados los controles. Efectivamente, agentes de la Policía Nacional estaban pidiendo en la estación de tren a todos los viajeros que llegaban su DNI o motivo del desplazamiento. Aunque, no había algún problema para que se suba en coche a Sierra Nevada.

Tenían una absoluta alegría los empresarios de esta estación, debido a esta afluencia, sin embargo ellos aseguraban que era «un espejismo» que no deja dinero. Explicaban que «La son jóvenes de Granada y Málaga que vienen a pasar el día esquiando y vuelven por la tarde a casa sin consumir». Es posible, que hoy domingo se repitiera la operación y las colas, que en horas de la mañana obligaron a la Policía Local de Monachil a que interveniera para brindarle ayuda al personal de seguridad de Cetursa, a que controlaran las colas de miles de personas que se han producido a primera hora para la compra de los pases de día (forfait).

Aspiraba la estación de esquí de Sierra Nevada, a que fuese remontadas un poco sus cifras, en el mes y medio que queda hasta que llegue su cierre y para esto ha insistido en que se ofrezca a los andaluces una escapada perfectamente legal para esquiar y que se olviden por unas horas de esta actual pandemia, teniendo una vistas únicas y unas instalaciones que son de primer nivel y un ambiente alegre que la convirtió en lugar de referencia, para los amantes de los deportes invernales.

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