Semaf reclama prohibir la marcha de los trenes cuando fallen los sistemas de seguridad
El sindicato ferroviario Semaf ha pedido a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) que prohíba continuar la marcha de los trenes cuando se produzca un fallo en los sistemas de protección y supervisión ferroviaria. La organización considera necesario actuar con carácter urgente para reforzar la seguridad de la circulación y evitar que una incidencia técnica pueda derivar en una situación de riesgo.
La petición se centra especialmente en la normativa que regula el sistema LZB, un mecanismo de control empleado en determinadas líneas ferroviarias de alta velocidad y en otros trayectos equipados con tecnología avanzada de protección. Semaf reclama que la regulación sea aclarada y modificada para establecer de forma inequívoca qué debe ocurrir cuando este sistema deja de funcionar o presenta una anomalía.
El sindicato pide una respuesta normativa inmediata
La organización sindical ha trasladado sus reclamaciones directamente a la AESF, el organismo encargado de supervisar y coordinar la seguridad ferroviaria en España. Su objetivo es que la agencia impulse cambios regulatorios que eliminen cualquier margen de interpretación ante una avería en los sistemas de seguridad.
Según la posición defendida por Semaf, la respuesta ante un fallo no debería depender de decisiones adoptadas durante la operación ni de criterios diferentes entre empresas, líneas o servicios. El sindicato considera que debe existir una regla general: si el sistema que controla o protege la circulación no está operativo, el tren no puede continuar su marcha en condiciones ordinarias.
La reclamación afecta a un aspecto especialmente sensible de la explotación ferroviaria. Los sistemas de señalización, supervisión y protección permiten controlar la velocidad, mantener las distancias entre trenes y advertir de posibles incumplimientos de las órdenes de circulación. Cuando alguno de estos elementos falla, la seguridad puede quedar condicionada a procedimientos alternativos.
Qué es el sistema LZB y por qué resulta relevante
El LZB es un sistema de control continuo de la circulación que transmite al tren información sobre el trazado y las condiciones de la vía. A través de este sistema, el personal de conducción recibe indicaciones relacionadas con la velocidad autorizada, la distancia disponible y las órdenes que debe respetar durante el recorrido.
La tecnología permite una supervisión permanente y puede intervenir si el tren supera los límites establecidos o no cumple las instrucciones recibidas. Por eso, cualquier interrupción en su funcionamiento plantea la necesidad de aplicar procedimientos específicos que garanticen que la circulación sigue siendo segura.
El debate no se limita a una cuestión técnica. La forma en que se regula una avería determina qué decisiones pueden adoptarse, qué condiciones deben cumplirse para reanudar la marcha y qué responsabilidades corresponden a cada actor. Para Semaf, estas reglas deben estar recogidas con claridad en la normativa, sin zonas grises que puedan generar respuestas desiguales.
La continuidad de la marcha, en el centro de la controversia
La principal exigencia del sindicato es que la pérdida de los sistemas de seguridad tenga una consecuencia operativa clara: impedir que el tren siga circulando hasta que se restablezcan las condiciones adecuadas o se aplique un procedimiento expresamente autorizado y suficientemente garantista.
Semaf sostiene que permitir la marcha con sistemas degradados puede aumentar la exposición al riesgo, especialmente en líneas con elevados niveles de tráfico o con trenes que circulan a velocidades altas. En esos escenarios, la capacidad de reacción ante una señal, una limitación temporal o una ocupación indebida de la vía resulta determinante.
La organización reclama que la AESF analice la regulación vigente y adopte medidas urgentes. Entre ellas, plantea clarificar el marco que rige el LZB y modificarlo para que las condiciones de circulación durante una incidencia queden definidas de manera precisa y homogénea.
Una petición con impacto en la operación ferroviaria
Una eventual modificación de la norma tendría efectos sobre la planificación de los servicios, los protocolos de actuación y la gestión de las averías. Las empresas ferroviarias tendrían que adaptar sus procedimientos internos y garantizar que el personal dispone de instrucciones concretas para cada escenario de fallo.
También podría afectar a la regularidad de los trenes. La detención preventiva de una circulación o la aplicación de restricciones más severas puede provocar retrasos y alteraciones en el servicio. Sin embargo, el sindicato sitúa la seguridad como prioridad y defiende que la puntualidad no puede prevalecer sobre el funcionamiento de los sistemas diseñados para proteger la circulación.
La reclamación abre ahora la puerta a que la AESF valore los cambios solicitados y determine si es necesario revisar la normativa. La decisión será relevante para fijar un criterio común ante las incidencias del LZB y para reforzar la confianza en los protocolos de seguridad del ferrocarril.
- Petición principal: impedir que los trenes continúen la marcha cuando fallen los sistemas de seguridad.
- Organismo destinatario: la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
- Norma señalada: la regulación aplicable al sistema LZB.
- Plazo reclamado: actuación con carácter urgente.
Para Semaf, contar con una regulación clara no solo permitiría responder mejor a las averías, sino también proteger al personal ferroviario y a los viajeros. La petición plantea así una revisión del equilibrio entre continuidad del servicio y seguridad operacional, con la exigencia de que cualquier fallo en los sistemas de protección tenga una respuesta firme, uniforme y previamente definida.



