Escuelas Manyanet: abusos sexuales, pedofilia, suicidios y otras violencias de adulto a menor

El Manyanet Sant Andreu justifica “obsequios” a menores y disciplinas a solas con un adulto.

Abusos Sexuales Silenciados

En 2019 el que fuera concejal en el Ayuntamiento de Vilafranca del Penedès por ERC entre 1987 y 2007, Ramon Xena, destapó en el diario La Fura los abusos sexuales de los que fue víctima cuando tenía ocho y nueve años por parte del párroco Josep Pitarch de la Congregación Hijos de la Sagrada Familia y profesor en la escuela Sant Ramon de Penyafort de Vilafranca, perteneciente a las escuelas Manyanet. Aunque los hechos ocurrieron entre 1963 y 1965 y ya están prescritos, Xena decidió romper su silencio con lo que era “un secreto a voces”.

Pero el caso de Ramon Xena no es el único documentado de abusos sexuales en las escuelas Manyanet. En 2020 el Síndic de Greuges presentó en el Parlament de Catalunya un informe sobre la prevención y reparación de los abusos sexuales infantiles por parte de la Iglesia Católica que incluían algunos testimonios de víctimas, entre ellos al menos dos casos que habrían tenido lugar en alguna de las escuelas Manyanet. En ese mismo informe el Síndic denunciaba la escasa respuesta en general de las diferentes congregaciones religiosas y la nula voluntad por parte de la Congregación Hijos de la Sagrada Familia (Manyanet) de atender las peticiones de reparación a las víctimas.

Precisamente la impunidad con la que finalmente se resuelven este tipo de delitos no solo a nivel legal sino también emocional se ha convertido desde hace algunos años en el objetivo a vencer por parte de la asociación Mans Petites, fundada por Manuel Barbero, el hombre que destapó el caso Maristas y más recientemente con testimonios como el del escritor Alejandro Palomas, víctima de abusos sexuales cuando era alumno en La Salle Premià de Mar, ahora unidos en la plataforma contra los abusos en la Iglesia Tolerancia 0.

Un informático expedientado y despedido por denunciar pedofilia 

Por otro lado, el pasado mes de marzo se cumplió un año de la detención por parte de los Mossos d’Esquadra del Padre J. Calvet, rector de la parroquia del colegio Manyanet Sant Andreu de Barcelona. La detención del religioso se produjo tras la denuncia del entonces informático del colegio quien encontró 39 Gb de material de explotación sexual infantil  en el ordenador que le estaba reparando. Al conocerse la denuncia la dirección del centro reaccionó abriendo un expediente al informático por considerar que había atentado contra la intimidad, la privacidad y la imagen del religioso, rompiendo la “cláusula de confidencialidad”. Además, se le impuso teletrabajo tras las vacaciones de Semana Santa hasta que finalmente fue despedido. Al Padre Calvet, sin embargo, solo se le apartó de sus funciones por orden judicial pero no fue denunciado formalmente por la Congregación, por lo que la Generalitat finalmente es quien se persona como acusación particular al tratarse de un centro concertado.

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Pintada en las calles del barrio de Sant Andreu / cedida

¿Miente el Manyanet sobre el pedófilo? 

Según las declaraciones del portavoz y letrado del Manyanet, Antoni Ruiz, al diario L’Exprés de Sant Andreu en marzo del año pasado, el Padre Calvet no tenía “nada que ver con el colegio” y “este señor no tenía relación con el alumnado, si iban a la parroquia no lo sé, pero contacto con los menores ninguno que sepamos”. Esta afirmación, sin embargo, se ha podido comprobar que no es cierta. El Padre Calvet había sido profesor en varios centros Manyanet, incluido el Sant Andreu, y desde hacía años se encargaba de las actividades de la pastoral y convivencias en casas de colonias en Begues y La Conreria con los alumnos del colegio y resto de docentes. A pesar de las numerosas evidencias gráficas que dejarían al centro en una posición complicada ante un futuro juicio, ningún miembro del claustro ni familiares de los menores que aparecen en esas fotos y vídeos se ha atrevido a denunciar, se desconoce si por miedo a correr la misma suerte que el informático o porque prevalezcan otras prioridades o intereses. Lo cierto es que el párroco sí tenía relación con los menores y el centro sigue negándolo.

El suicidio por presuntos abusos sexuales de Óscar se reabre

La detención del Padre Calvet también hizo reabrir el caso de Óscar García Turón, exalumno del Manyanet Les Corts que se suicidó en 2019 por presuntos abusos sexuales que podría haber sufrido cuando éste era menor y Calvet su profesor de religión. En una primera inspección el Manyanet Les Corts dijo no conservar ningún expediente del alumno a pesar de las numerosas situaciones que fueron tratadas con el centro con informes médicos incluidos. La familia de Óscar además denuncia públicamente, y así lo ha confirmado la Congregación, que actualmente el Padre Calvet se encuentra en la residencia anexa y comunicada con el colegio Manyanet Les Corts por lo que no se podría garantizar la seguridad del resto de menores del centro, como ya pasara con Óscar en alguna ocasión.

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Óscar García y Kira López, alumnos del Manyanet / cedida

El caso de Kira: las denuncias se confirman 

A finales de febrero el Síndic de Greuges publicó la resolución correspondiente al caso de Kira López, la alumna de 15 años del Manyanet Sant Andreu que se suicidó el pasado 19 de mayo. La resolución también contenía el informe definitivo del Departament d’Educació y detalles de la Auditoría impuesta al centro tras comprobar que las denuncias de la familia existían pero el Manyanet nunca llegó a aplicar los protocolos de los que disponía  para proteger a la menor. La resolución además confirmaba plenamente la versión de la familia con especial atención a la falta de asistencia a las necesidades emocionales de Kira durante la pandemia y de las que eran conocedores, así como al bullying que sufrió en P5 y que se alargó durante más de un curso por la inacción e incluso participación de la entonces tutora, además de la disciplina “desproporcionada” y la vulneración de los derechos de la menor por parte del coordinador J.M en 1º de ESO. Precisamente es por este último episodio por el que tanto el Síndic como el Departament d’Educació alertan sobre la preocupante negativa del director del Manyanet, Padre Josep Maria Taulats, a tomar medidas y retirar de su cargo a este miembro del claustro, amparándose en que ellos son los titulares del centro y los que tienen competencias sobre esa decisión. En junio de 2019 el coordinador se encerró a solas durante dos tardes con la menor amenazándole con humillarle delante de sus compañeros en el teatro de la escuela si contaba algo de lo que iba a ocurrir allí. Además el coordinador le dijo a Kira que pedir perdón no era suficiente y que era mala persona, lo que le causó un ataque de ansiedad al llegar a casa en el que llegó a verbalizar que no merecía vivir. La madre de Kira hizo dos denuncias por escrito al Manyanet pero nunca respondieron y al comenzar el curso siguiente la madre pidió explicaciones al nuevo tutor quien se comprometió a solucionarlo pero tampoco hizo nada. Todos estos abusos y desprotección continuados de la víctima han llevado finalmente a la Generalitat a personarse como acusación popular junto a la familia de Kira y contra el Manyanet. A este respecto, el Manyanet ha intentado convencer con varias publicaciones del archivo del caso aunque para ello usó un documento antiguo y sin validez tras la resolución definitiva del Síndic y Educació. Por otra parte, la investigación policial que comenzó a raíz de un correo electrónico post-mortem dirigido a la menor y con el mensaje “muere” sigue también su curso, esta vez con la revisión del ordenador de Kira por parte de Mossos. La identidad de quien envió ese correo electrónico aún no ha trascendido pero sí se ha confirmado que es de dentro del entorno del Manyanet. A pesar de ello, el centro no ha condenado en ningún momento el cyberbullying ni aplicó ningún protocolo para proteger al resto de alumnos cuando los hechos fueron denunciados.

Ladillas y “obsequios” a menores

En 2017, y coincidiendo con tres casos de ladillas en pestañas de menores, el Manyanet Sant Andreu ocultó a las instituciones una denuncia de otras familias contra uno de sus religiosos, el Padre Adolf. El párroco habría intimidado físicamente a algunas de las alumnas que entonces cursaban 6º de primaria. También les ofreció lo que el centro califica y justifica como “obsequios” que el religioso, a quien daban libre acceso al colegio, regalaba de forma “arbitraria” “a unos alumnos sí y a otros no”. Esos “obsequios” eran fotos del Padre Adolf cuando era joven con un teléfono apuntado por detrás o, si eran alumnos de menor edad, caramelos y dibujos personalizados y cuidadosamente plastificados con el nombre de cada uno de los escogidos y de quienes acababa ganándose su confianza.

La Dirección General de Atención a la Infancia de la Generalitat (DGAIA) que llevó el caso de los tres menores con ladillas en las pestañas en 2017 y eximió finalmente a las familias de los afectados decidió, tras la denuncia de estos sucesos y por su “gravedad”, trasladar en enero de este año el caso a la Conselleria de Educación (Unidad de Apoyo al Alumnado Víctima de Violencia, USAV) y a Fiscalía de Menores ya que “tiene que tratarse en el ámbito penal y educativo» porque los hechos ocurrieron «dentro de un centro escolar y no a nivel familiar» como el colegio pretendió en su momento. Entre las excusas para no ser investigados el Manyanet llegó a manifestar que las familias afectadas compartieron casa rural en unas vacaciones Semana Santa, sin embargo, las ladillas no aparecieron hasta mediados de diciembre. De poco han servido ésta y otras teorías del Manyanet ya que la investigación se ha reabierto tras conocerse esas coincidencias así como la presencia y relación del otro cura, Padre Calvet, con el alumnado. Ésta es además otra de las líneas de investigación en el caso de Kira López al existir indicios que les relacionan.