Catalunya Síndic, Generalitat y Ajuntament sitúan al Manyanet contra las cuerdas

Síndic, Generalitat y Ajuntament sitúan al Manyanet contra las cuerdas

El Síndic de Greuges de Catalunya alerta a las administraciones educativas sobre la necesidad de tomar medidas con el Manyanet para evitar otro caso como el de Kira.

Kira, la adolescente de 15 años del Manyanet que se suicidó el pasado 19 de mayo de 2021 / imagen cedida por la familia

Después de conocerse que la Generalitat de Catalunya  se personará  como acusación popular en la causa penal abierta por el suicidio de Kira López, alumna de 15 años de la escuela Manyanet Sant Andreu de Barcelona, el regidor de Educación del Ajuntament de Barcelona, Pau Gonzàlez, también ha confirmado en recientes declaraciones que están estudiando personarse en el caso.

Tras cumplirse 10 meses de la triste muerte de Kira parece que las instituciones han decidido dar un paso al frente y exigir explicaciones y responsabilidades a un centro que no ha dejado de acumular denuncias por presunta pedofilia, acoso escolar y otros tipos de violencia de adulto a menor que están siendo investigados. Como expresaba recientemente el propio regidor en uno de sus tuits: “son demasiados sucesos en un mismo centro”.

La Demoledora Resolución del Síndic de Greuges  

A mediados del pasado mes de noviembre de 2021 el Síndic de Greuges solicitó al Departament d’Educació la revisión del caso de Kira López tras conocerse a través de una primera inspección que el Manyanet nunca llegó a abrir ningún expediente ni a aplicar ningún protocolo antibullying para proteger a la menor a pesar de todas las denuncias que había presentado la familia durante su escolarización. Finalmente, en febrero de 2022 el Síndic de Greuges envió a la familia la Resolución final “relativa a la falta de detección de la escuela Manyanet de Sant Andreu de los signos de sufrimiento emocional para la prevención del suicidio de su hija, Kira.” En esta resolución el Sindic adjuntaba el informe recibido de la subdirección general de la Inspecció d’Educació que confirmaba  la contratación de una Auditoría externa  a la entidad SEER (Salut i Educació Emocional) por parte del Consorci d’Educació de Barcelona “como medida excepcional, y dadas las circunstancias que han confluido últimamente en este centro” y para que elaborara “un diagnóstico sobre el clima de convivencia real en el centro”. El informe de Inspección de Educación alertaba, sin embargo, que esta Auditoría “debería culminar en una voluntad de apertura a la comunidad educativa, para compartir el fruto de todo este proceso y revertir la imagen maltrecha del centro”. Y es que a pesar de que el Manyanet aceptó suscribir el Plan de actuación propuesto por Educació, no lo hizo con respecto a las medidas restaurativas que solicitaba el Síndic por el maltrato recibido por Kira, en especial por “los dos incidentes de P5 y de 1° de ESO”. Por ello, el Síndic decidió alertar a la administración educativa y resto de servicios de “la necesidad de tomar medidas como las expuestas en la resolución emitida sobre la falta de detección de sufrimiento de Kira, con el fin de aumentar la prevención, detección y abordaje del malestar emocional del alumnado desde el ámbito educativo, en coordinación con otros servicios, para asegurar su bienestar, así como para ayudar en el futuro a personas menores de edad que se puedan sentir como Kira, aumentando las medidas de prevención al suicidio.”

Denuncia por Presunto Maltrato de Adulto a Menor  

Una de las denuncias más inquietantes y que, según un comunicado de Consorci d’Educació, el centro no ha aceptado resolver amparándose en que ellos son los titulares y los únicos con competencias para nombrar o destituir a sus miembros es la que la familia hizo contra el coordinador J.M. en 2019 por “presunto maltrato ejercido sobre su hija Kira”. Por otra parte, y según el Síndic, no se respetaron los derechos de la menor al ser sancionada de forma desproporcionada y en desigualdad de posición entre un adulto y una alumna menor de edad por el coordinador, quien se encerró a solas con Kira durante dos tardes sin que hasta la fecha el centro haya podido aportar evidencias de la actividad que supuestamente tuvo que realizar como castigo por la sanción. Por el contrario, la denuncia escrita interpuesta por la familia al centro en 2019, exigía explicaciones y actuaciones por parte del centro y contra el coordinador que amenazó a Kira con “humillarle delante de sus compañeros en el teatro de la escuela si explicaba algo de lo que iba a pasar allí dentro”. Según expresaba la madre en esa misma misiva de 2019 y confirmaba en posteriores denuncias ante el silencio y la inacción del centro, Kira volvió a casa con un ataque de ansiedad diciendo que “no merecía vivir” aterrorizada por todo lo que le había dicho el coordinador, quien además le dijo que “pedir perdón no era suficiente”, que era una “mala persona” y que “si mataba a alguien también le pediría perdón en el juicio”. A fecha de hoy el coordinador sigue en el centro y dirección no le ha aplicado ningún tipo de sanción a pesar de la petición de Consorci d’Educació y del Síndic de Greuges.

Presuntos Abusos Sexuales 

Otra de las líneas de investigación abiertas sobre las posibles razones que llevaron a Kira a quitarse la vida son los presuntos abusos sexuales. Recientemente, y tras la denuncia de la familia, la DGAIA decidió trasladar a Educació y a Fiscalía de Menores el caso de ladillas en pestañas de tres menores del Manyanet en 2017 “dada la gravedad” y considerando que “es un caso que debe tratarse en el ámbito penal y educativo, ya que estos hechos sucedieron dentro de un centro escolar y no a nivel familiar”. El centro habría ocultado a DGAIA y Educació la existencia de una denuncia por parte de otras dos familias del mismo curso de Kira por presuntas actitudes pedófilas hacia sus dos hijas menores del Padre Adolf, miembro de la Congregación Hijos de la Sagrada Familia a la que pertenece el Manyanet. El director ahora, años después, reconoce que existió lo que él considera una “queja” por parte de las familias y que ese párroco entraba en el centro y hacía “obsequios” de “forma arbitraria a unos alumnos y a otros no”. Los “obsequios” incluían fotos de cuando era joven con el teléfono escrito detrás, regalos personalizados con el nombre de los menores o caramelos si eran más pequeños. Kira había sido una de esas menores escogidas de “forma arbitraria” y esta práctica habría sido habitual en el centro durante al menos más de una década sin que se tomaran medidas. El Manyanet y la Congregación han rehusado dar explicaciones de por qué no informaron de esa “queja” a las instituciones y por qué el párroco había vuelto al centro tras ser apartado temporalmente y así evitar una denuncia en Mossos de las familias denunciantes. Este antecedente de presunta pedofilia se suma al caso del Padre Calvet, denunciado en Mossos ahora hace un año por el anterior informático del centro tras encontrar 39GB de material pornográfico infantil en su ordenador. El Padre Calvet realizaba actividades de la pastoral con los alumnos del centro y organizaba y participaba activamente y dando clases durante las Concivencias en las casas que tiene el centro en Begues y La Conreria. El Manyanet, sin embargo, ha querido desvincular al párroco del centro educativo a pesar de las evidencias gráficas, motivo por el que también han sido denunciados por presunto encubrimiento. El Padre Calvet también fue profesor de religión de Óscar García Turón en el Manyanet Les Corts, quien se suicidó por presuntos abusos sexuales en 2019. 

 

Lo que Explica el Colegio 

Desde que la familia de Kira denunciara ante Mossos un correo electrónico recibido días después de su muerte con la palabra “muere” y dentro del entorno escolar, el Manyanet ha evitado condenarlo o darle la menor importancia. Actualmente Mossos está revisando el ordenador de la menor, por lo que la investigación sobre otros posibles mensajes aún no ha finalizado. Según el centro, también consideran que los motivos que llevaron a Kira al suicidio podrían haber estado relacionados con una supuesta sobrecarga de actividades extraescolares, sin embargo, la menor ya las había finalizado y esa teoría no se sostendría. Respecto a la denuncia de la familia de Kira por la falta de atención del centro a las necesidades emocionales de la menor durante la pandemia y que no fueron atendidas, ellos dicen haber recomendado como alternativa que realizara alguna actividad extraescolar, lo que resulta contradictorio, relacionada con el deporte. La familia de Kira ve estos argumentos como una forma de “sacar el problema fuera del centro” y concluye que tampoco tendría mucha credibilidad dada la situación de confinamiento en esas fechas y sobretodo el hecho de que el centro había sido informado a través de un informe médico de las limitaciones físicas que la menor tenía en esos momentos y que estaba pendiente de fisioterapia. 

Kira, la adolescente de 15 años del Manyanet que se suicidó el pasado 19 de mayo de 2021 / imagen cedida por la familia

@JMporKiraLopez, el padre de Kira, se muestra agradecido por la implicación de las instituciones en una causa que no sólo busca justicia para su hija Kira sino garantizar que las escuelas sean realmente un lugar seguro para los menores. Además de llevar una intensa labor de concienciación en las redes sociales sobre el acoso escolar y otros tipos de violencia en centros educativos, José Manuel es colaborador de la Asociación NACE No al Acoso Escolar quien ya presentó un Decálogo contra el acoso escolar en 2020 que fue aprobado por el Parlament de Catalunya por unanimidad aunque, a fecha de hoy, su aplicación sigue siendo a voluntad del centro. Su campaña con el hashtag

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