Telefónica cede a Barcelona la última cabina cubierta para intercambio de libros

Al Ayuntamiento de Barcelona, Telefónica le cedió la última cabina de teléfono completamente cubierta que queda en la ciudad, situada en el barrio de Sant Genís dels Agudells, en el distrito de Horta-Guinar dó, en el que va a volver a instalar más tarde de haber sido rehabilitada para que se utilice como un punto de intercambio de libros.

Desde el día de mañana, la cabina se va a retirar de su emplazamiento para que sea instalada nuevamente, en tanto sea rehabilitada por el Instituto Municipal de Paisaje Urbano, en la plaza de Meguidó, en este mismo barrio. Se ha decidido la nueva utilización de esta cabina como un punto para el intercambio de libros, se ha decidido en una consulta vecinal que fue hecha en el año 2017, entre los residentes en el barrio al respecto del destino final de dicho elemento singular y simbólico.

En esta consulta, los vecinos han votado 93 ideas de la nueva utilización de esta cabina, desde que se utilizó como una línea directa con el teléfono de civismo o con el de emergencias 112, hasta que tuvo su conversión en punto wifi. La cabina de teléfonos 8595-A se ubica actualmente a la altura del número 2 de la calle Lledoner, y está es la última que está completamente cubierta de las más de 500 que aún están en la ciudad. La Comisión de Gobierno del Consistorio,  ha aprobado en esta semana que se aceptada la cesión de Telefónica, que se va a formalizar en los siguientes días con la entrega formal del acta. Que diera a conocer que esta cabina era la última de dicho modelo que existía en Barcelona, se ha debido al trabajo de Anna Farré, quien es la antigua profesora de instituto y vecina del distrito del Eixample, quien ha comenzado una campaña para que esta se preserve. En este momento, la cabina se ha sumado a otros bienes del patrimonio histórico y urbanístico de Barcelona.

Con las puestas clásicas de aluminio gris claro y el aparato en tono azul cielo, así como el rótulo sobre la puerta de la entrada, y teniendo la mayor parte de su superficie acristalada, han ido desapareciendo las tradicionales cabinas telefónicas del paisaje urbano en los reciented años a medida que la telefonía móvil se convirtió en el medio masivo de comunicación.

La mitad de los casos de Barcelona de los 500 terminales, no registran ni una sola llamada al año, conforme fue constado por Telefónica en 2019, la empresa que ha mantenido la concesión de los terminales, para la que en este momento una cabina es un negocio ruinoso, no se debe solamente porque no se usan, sino que debido a que comúnmente son objeto de actos vandálicos.

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