Saiz evita pronunciarse sobre un viaje de los Reyes sin Sánchez a Ceuta y Melilla
La ministra ha restado importancia a la posibilidad de que los Reyes visiten Ceuta y Melilla sin la presencia del presidente del Gobierno. María Jesús Saiz ha defendido que lo esencial es que la visita de la institución monárquica a las dos ciudades autónomas llegue a celebrarse, sin entrar a valorar el formato concreto del desplazamiento ni la eventual ausencia de Pedro Sánchez.
“Lo importante es que la visita se va a producir”, ha señalado la ministra al ser preguntada por la agenda prevista para ambas ciudades. Saiz ha optado así por poner el foco en la realización del viaje, en lugar de abrir un debate sobre la composición de la delegación institucional que acompañará a los Reyes.
La ministra no confirma los detalles de la agenda
La respuesta de Saiz no despeja, sin embargo, todas las incógnitas sobre el desplazamiento. La ministra tampoco ha aclarado si el Gobierno ha informado previamente a Marruecos de la visita real a Ceuta y Melilla, dos territorios españoles situados en el norte de África y vinculados a una relación especialmente sensible con el país vecino.
La falta de confirmación mantiene abierta la cuestión sobre los canales diplomáticos empleados y sobre el momento en que se habría comunicado el viaje. Por ahora, el Ejecutivo no ha ofrecido detalles públicos sobre esa eventual comunicación ni sobre el contenido de las gestiones realizadas ante las autoridades marroquíes.
La visita de los Reyes se sitúa, por tanto, en un contexto en el que cualquier movimiento institucional relacionado con las dos ciudades autónomas adquiere una relevancia política y diplomática añadida. La presencia de Felipe VI y la Reina en Ceuta y Melilla tendría una marcada dimensión simbólica, al representar el respaldo de la Corona a ambas ciudades y a sus ciudadanos.
El debate sobre la presencia del presidente
La posibilidad de que Pedro Sánchez no acompañe a los Reyes ha centrado parte de las preguntas dirigidas a la ministra. Saiz no ha querido valorar si la ausencia del presidente puede interpretarse como una decisión política, protocolaria o vinculada a la gestión de las relaciones con Marruecos.
En lugar de pronunciarse sobre esa cuestión, la ministra ha insistido en el resultado final: que los Reyes viajen a las dos ciudades autónomas. Su respuesta evita anticipar una lectura sobre el papel del Gobierno en la visita y deja pendiente la concreción de los acompañantes y de los actos oficiales previstos.
La presencia del jefe del Ejecutivo junto a la Familia Real ha sido habitual en determinadas visitas institucionales, aunque la configuración de cada desplazamiento puede responder a criterios de agenda, protocolo y coordinación entre las distintas instituciones. En este caso, la ausencia de una explicación más detallada mantiene el interés sobre el formato definitivo del viaje.
Una visita con especial valor institucional para Ceuta
Para Ceuta, la llegada de los Reyes supondría una ocasión de alto valor institucional. Las visitas de la Corona permiten trasladar una imagen de cercanía y reconocimiento a los territorios, además de reforzar públicamente su integración en el conjunto de España.
En el caso de las ciudades autónomas, este componente simbólico se suma a la atención que despiertan sus relaciones con el entorno regional y a la sensibilidad que cualquier gesto oficial puede generar en el ámbito internacional. De ahí que la preparación del viaje, sus mensajes y la coordinación institucional sean observados con especial interés.
La ministra ha evitado entrar en el contenido de la agenda o en los posibles encuentros que puedan celebrarse durante la visita. Tampoco ha precisado si el desplazamiento se desarrollará en una única jornada, si incluirá actos diferenciados en cada ciudad o si contará con la participación de otras autoridades del Estado.
Sin confirmación sobre la comunicación a Marruecos
Una de las principales incógnitas continúa siendo si España ha trasladado formalmente a Marruecos la previsión del viaje. Saiz no ha confirmado este extremo, por lo que tampoco se conoce si se han producido contactos diplomáticos específicos antes de hacer pública la visita.
La cuestión resulta especialmente relevante por la proximidad geográfica de Ceuta y Melilla a Marruecos y por el peso que tienen las relaciones bilaterales en cualquier asunto relacionado con ambas ciudades. El Gobierno deberá concretar, previsiblemente, los aspectos protocolarios y diplomáticos del desplazamiento a medida que se acerque la fecha.
Por ahora, la posición trasladada por la ministra se limita a subrayar que la visita real se producirá. El resto de elementos —la presencia o ausencia de Sánchez, la agenda de los Reyes y la comunicación previa a Marruecos— permanece pendiente de confirmación oficial.



