Vivas reclama ante la Audiencia Nacional una respuesta estatal ante la presión sobre Ceuta
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha defendido ante la jueza de la Audiencia Nacional que las instituciones ceutíes reclamaron con antelación medidas extraordinarias para afrontar la situación que atravesaba la ciudad. Entre ellas, la declaración de la emergencia nacional, la creación de un mando único y el refuerzo de los efectivos de seguridad.
Durante su comparecencia, Vivas situó esas peticiones antes del 30 de julio y subrayó que la Administración autonómica trasladó al Gobierno central la necesidad de actuar con rapidez y coordinación. El presidente ceutí sostuvo que la respuesta estatal no estuvo a la altura de la gravedad del escenario que, según explicó, se estaba produciendo en la frontera y en distintos puntos de la ciudad.
Diez intentos de contacto y tres respuestas
Uno de los aspectos destacados de su declaración fue la dificultad para mantener una comunicación directa con el presidente del Gobierno. Vivas afirmó ante la jueza que desde Ceuta se intentó contactar en diez ocasiones con el jefe del Ejecutivo, aunque únicamente se recibieron tres respuestas.
El dato refleja, a juicio del presidente autonómico, la falta de interlocución política en un momento que requería decisiones inmediatas. Vivas defendió que la ciudad necesitaba una dirección clara y una respuesta conjunta de las administraciones del Estado para hacer frente a una situación que excedía las capacidades ordinarias de Ceuta.
La petición de un mando único respondía precisamente a esa necesidad de coordinación. El objetivo, según expuso, era concentrar la dirección operativa y facilitar que los cuerpos de seguridad y los servicios públicos actuaran bajo criterios comunes, evitando duplicidades y acelerando la toma de decisiones.
Emergencia nacional y refuerzo de la seguridad
Vivas también explicó que la declaración de la emergencia nacional se planteó como una herramienta para movilizar recursos estatales de manera extraordinaria. La medida habría permitido, según la posición defendida por el presidente ceutí, reforzar la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ampliar la capacidad de respuesta de las administraciones.
La reclamación de más efectivos de seguridad fue otro de los ejes de su comparecencia. Ceuta cuenta con una realidad fronteriza y geográfica singular, y el Gobierno autonómico considera que esa condición exige una planificación específica y medios suficientes, especialmente cuando se producen episodios de presión extraordinaria.
El presidente de la ciudad insistió en que las solicitudes no se formularon después de los acontecimientos, sino antes del 30 de julio. Con ello, trató de acreditar que el Ejecutivo local había advertido previamente de la necesidad de adoptar medidas excepcionales y de disponer de una respuesta estatal más amplia.
La coordinación institucional, en el centro del debate
La declaración de Vivas ante la Audiencia Nacional coloca la coordinación entre administraciones en el centro del análisis. La Ciudad Autónoma reclama desde hace años una mayor implicación del Estado en asuntos que afectan de forma directa a Ceuta, como la seguridad fronteriza, la atención a menores y la gestión de situaciones de emergencia.
En este contexto, el presidente autonómico defendió que los recursos ordinarios pueden resultar insuficientes cuando la presión sobre la ciudad aumenta de forma repentina. La respuesta, sostuvo, debe contar con mecanismos previamente definidos y con la capacidad de activar de inmediato efectivos, servicios y responsables políticos.
La falta de una comunicación fluida con el Gobierno central fue presentada como uno de los principales obstáculos. Los diez intentos de contacto y las tres respuestas citadas por Vivas evidencian, según su relato, una relación marcada por la dificultad para trasladar directamente las prioridades de Ceuta al máximo nivel del Ejecutivo.
Una comparecencia centrada en las decisiones previas
Ante la jueza, el presidente ceutí puso el foco en las decisiones adoptadas y en las advertencias realizadas antes de la fecha señalada. Su intervención buscó dejar constancia de que la Ciudad Autónoma pidió medidas concretas: emergencia nacional, mando único y un incremento de los efectivos de seguridad.
Estas reclamaciones forman parte de la posición institucional de Ceuta sobre la gestión de las crisis que afectan a la ciudad. El Gobierno autonómico sostiene que cualquier respuesta eficaz debe ser estatal, coordinada y proporcional a una situación que, por sus características, no puede recaer únicamente en los medios disponibles en el ámbito local.
La declaración de Vivas deberá ser valorada ahora junto al resto de testimonios y elementos incorporados al procedimiento. Mientras tanto, sus palabras vuelven a poner sobre la mesa la demanda de una mayor presencia del Estado en Ceuta y de protocolos de actuación capaces de responder con rapidez ante futuros episodios de emergencia.



