Publicidad

Mercadona pone en marcha en Vallecas su primera colmena semiautomatizada para los pedidos online

Mercadona ha comenzado a operar en Vallecas su primera colmena semiautomatizada para preparar pedidos online. El almacén madrileño incorpora 70 robots capaces de acercar los productos hasta los empleados encargados de reunir la compra, un sistema diseñado para agilizar el trabajo y mejorar la gestión de la operativa digital.

“Vallecas es la primera colmena semiautomatizada que ponemos en marcha”, explica Juana Roig, directora general de Mercadona Online. El proyecto supone un nuevo paso en la evolución de la red logística de la compañía y combina automatización, organización del espacio y herramientas digitales para atender la demanda de la compra por internet.

Los productos se acercan al preparador

La principal diferencia frente a un almacén convencional está en la forma de preparar cada pedido. En lugar de que el trabajador tenga que recorrer los pasillos en busca de los artículos, el sistema automatizado desplaza las unidades de almacenamiento hasta su puesto.

Este modelo, conocido como producto a persona, permite que los preparadores concentren su actividad en seleccionar y organizar los artículos que forman parte de cada compra. Los robots se encargan de acercar el inventario necesario y de devolverlo a su ubicación cuando el proceso termina.

La incorporación de 70 unidades robotizadas no elimina la intervención humana. El equipo continúa siendo esencial para comprobar los productos, completar los pedidos y garantizar que la compra llega en las condiciones previstas. La tecnología cambia, sobre todo, la distribución de las tareas y los desplazamientos dentro del almacén.

Un cambio que también afecta al control del inventario

La automatización no se limita a mover cajas o estanterías. También exige que los sistemas digitales conozcan con precisión qué productos están disponibles, dónde se encuentran y en qué momento deben incorporarse a un pedido.

Por este motivo, la puesta en marcha de la colmena de Vallecas ha obligado al equipo digital de Mercadona Online a afinar el control de las existencias. La información sobre el inventario debe mantenerse actualizada para evitar que un cliente pueda seleccionar un artículo que ya no está disponible o que la preparación se detenga por una previsión incorrecta.

En el comercio electrónico de alimentación, la gestión del stock tiene una importancia especial. A diferencia de otros sectores, los productos pueden tener una rotación muy elevada y existen referencias que requieren una manipulación o una reposición constante. Cualquier desajuste puede repercutir directamente en la composición final del pedido.

Vallecas, como banco de pruebas para Mercadona Online

La elección de Vallecas como primera instalación semiautomatizada convierte este almacén en un punto relevante dentro de la estrategia online de Mercadona. La compañía puede analizar cómo se comporta el sistema en la actividad diaria, cómo se coordinan los robots con los trabajadores y qué ajustes son necesarios para mantener el ritmo de preparación.

La experiencia también permitirá identificar qué procesos pueden optimizarse mediante software. La planificación de los pedidos, la asignación de productos, la reposición y la priorización de determinadas tareas dependen de una coordinación constante entre la infraestructura física y las aplicaciones que la gestionan.

El objetivo no es únicamente preparar más pedidos, sino hacerlo con mayor regularidad y con menos desplazamientos innecesarios. En un entorno dedicado a la alimentación, donde los tiempos de entrega y la disponibilidad de los artículos son factores decisivos, contar con una operación más previsible puede marcar la diferencia.

La automatización gana peso en la compra de alimentación

El crecimiento de la compra online está empujando a los supermercados a revisar sus modelos logísticos. Las tiendas tradicionales no siempre están diseñadas para preparar grandes volúmenes de pedidos digitales, ya que deben atender al mismo tiempo a los clientes que compran físicamente en el establecimiento.

Las colmenas o almacenes específicos para el canal online permiten separar ambas operaciones. Al añadir automatización, las empresas buscan aprovechar mejor el espacio, reducir los recorridos de los empleados y aumentar la capacidad de respuesta en las franjas de mayor actividad.

La instalación de Vallecas representa, en este contexto, una apuesta por una logística más conectada. Los robots aportan movimiento y capacidad operativa, mientras que los sistemas digitales deben mantener el control sobre cada referencia. El resultado dependerá de que ambas partes funcionen de forma coordinada y de que la tecnología se adapte al trabajo diario.

Para Mercadona Online, el proyecto abre una nueva etapa en la preparación de pedidos. La compañía tendrá ahora que evaluar el rendimiento de esta primera colmena semiautomatizada y determinar cómo puede evolucionar su modelo logístico en otros centros. De momento, Vallecas se convierte en el primer escenario donde robots y empleados trabajan juntos para acercar la compra online a los hogares.

Artículo anteriorS-81 Isaac Peral: la clave de la independencia tecnológica
Artículo siguienteKwizera iguala a Bekele en Itálica y Amebaw hace historia