Extremadura incorpora sensores y gemelos digitales para proteger su patrimonio histórico
La conservación del patrimonio histórico extremeño entra en una nueva etapa con la aplicación de tecnologías digitales en la Alcazaba de Mérida y el Castillo de Portezuelo. Ambos enclaves participan en el proyecto europeo HEPRESTONE, una iniciativa que combina sensores, modelos tridimensionales y gemelos digitales para mejorar el conocimiento, el seguimiento y la protección de edificios históricos.
El objetivo es pasar de una conservación basada principalmente en inspecciones puntuales a un sistema capaz de recopilar información de forma continua. La tecnología permitirá observar cómo evolucionan los monumentos y facilitar la toma de decisiones antes de que aparezcan daños de mayor alcance.
Monitorización para anticiparse al deterioro
Los sensores instalados en estos espacios aportan datos relacionados con las condiciones que pueden influir en la conservación de las estructuras. Entre ellas se encuentran los cambios de temperatura y humedad, las vibraciones o posibles alteraciones en determinados elementos constructivos.
Esta información ayuda a identificar patrones y a detectar variaciones que podrían pasar desapercibidas durante una revisión convencional. Con esos datos, los equipos responsables del patrimonio pueden planificar intervenciones más precisas y priorizar las zonas que requieren una atención especial.
La monitorización también puede contribuir a reducir actuaciones innecesarias. En lugar de aplicar medidas generales sobre todo el monumento, los responsables disponen de una visión más detallada del estado de cada espacio y de su evolución a lo largo del tiempo.
Modelos tridimensionales de la Alcazaba y el castillo
El proyecto HEPRESTONE incorpora además la creación de modelos tridimensionales de la Alcazaba de Mérida y del Castillo de Portezuelo. Estas representaciones digitales permiten documentar con gran nivel de detalle la geometría, los materiales y las características visibles de los edificios.
La digitalización ofrece una herramienta útil para estudiar el patrimonio sin depender exclusivamente del acceso físico a cada zona. Los modelos pueden servir como apoyo para analizar patologías, comparar el estado del monumento en distintos momentos y preparar trabajos de restauración con mayor información previa.
También facilitan la conservación documental. En caso de que una parte del edificio sufra daños, la existencia de un registro tridimensional proporciona una referencia para estudiar su configuración y valorar posibles actuaciones de recuperación.
Qué es un gemelo digital aplicado al patrimonio
Uno de los elementos centrales del proyecto son los gemelos digitales. Se trata de representaciones virtuales de un monumento que pueden integrar el modelo tridimensional con los datos obtenidos por los sensores y con otra información técnica e histórica.
En el ámbito patrimonial, esta tecnología permite reunir en un mismo entorno datos que habitualmente se encuentran dispersos. El modelo puede actualizarse con nuevas mediciones y ofrecer una imagen más completa del estado del inmueble, sus posibles riesgos y las intervenciones realizadas.
El gemelo digital no sustituye el trabajo de arquitectos, restauradores o arqueólogos. Su función es proporcionarles una base de información más amplia para interpretar el comportamiento del edificio y tomar decisiones respaldadas por datos.
Dos enclaves con un importante valor histórico
La Alcazaba de Mérida forma parte del conjunto histórico de una ciudad estrechamente vinculada al legado romano y a la evolución de Extremadura a lo largo de los siglos. Su conservación exige tener en cuenta la complejidad de sus estructuras, los materiales empleados y la presión derivada de la actividad turística.
El Castillo de Portezuelo, por su parte, representa otro tipo de arquitectura defensiva y se integra en un entorno en el que el seguimiento del estado de sus elementos resulta esencial. La aplicación de herramientas digitales permite adaptar el análisis a las características específicas de cada enclave.
La elección de ambos monumentos ofrece, además, la posibilidad de trabajar con contextos arquitectónicos diferentes. Esa diversidad puede ayudar a evaluar cómo funcionan las soluciones tecnológicas en edificios con distintas tipologías, materiales y necesidades de conservación.
Una estrategia de conservación más eficiente
La incorporación de tecnología digital al patrimonio extremeño persigue varios objetivos: mejorar la prevención, optimizar los recursos disponibles y reforzar la documentación de los bienes culturales. La información generada puede ser útil tanto para la gestión diaria como para futuras investigaciones.
- Detección temprana: identificación de cambios que puedan indicar riesgos para la estructura o los materiales.
- Planificación de intervenciones: apoyo para decidir cuándo y dónde actuar con mayor precisión.
- Documentación digital: creación de un registro actualizado de los monumentos.
- Trabajo interdisciplinar: integración de datos para arquitectos, arqueólogos, restauradores e investigadores.
- Divulgación: posibilidad de desarrollar nuevas formas de acercar el patrimonio a la ciudadanía.
La experiencia de la Alcazaba de Mérida y el Castillo de Portezuelo refleja una tendencia creciente en Europa: utilizar la digitalización no solo para difundir la cultura, sino también para conservarla de forma más preventiva y sostenible.
Con HEPRESTONE, Extremadura suma sus principales enclaves históricos a una transformación que busca que la tecnología se convierta en una aliada permanente de la protección patrimonial. Los datos, los modelos 3D y los gemelos digitales aportan nuevas herramientas para conocer mejor estos monumentos y asegurar que puedan mantenerse para las próximas generaciones.



