Los beat em up retro que quieren devolvernos al barrio a partir de 2026
El género beat em up, conocido en España como yo contra el barrio, prepara una nueva oleada de lanzamientos para consolas y PC. Entre los proyectos que más están llamando la atención aparecen el regreso de He-Man, la propuesta independiente Pizza Kid y el sorprendente Muramasa, tres juegos que apuestan por recuperar la acción directa, el cooperativo y la estética de los clásicos.
La mayoría de estas propuestas todavía no cuenta con una fecha de lanzamiento cerrada, pero sus planes apuntan a finales de 2026 y a los meses posteriores. Todos comparten una misma idea: combates sencillos de entender, enemigos en pantalla, escenarios cargados de personalidad y una clara inspiración en los arcades de los años ochenta y noventa.
He-Man vuelve con un beat em up de corte clásico
El universo de Eternia se prepara para regresar al videojuego con una aventura de acción protagonizada por He-Man. El proyecto apuesta por la fórmula más reconocible del género: avanzar por fases, enfrentarse a grupos de enemigos y utilizar los ataques de los héroes para abrirse paso hasta el jefe final.
La principal baza de esta propuesta está en el peso de la licencia. He-Man y los Masters del Universo cuentan con un repertorio de personajes, escenarios y villanos perfecto para un beat em up tradicional. Skeletor, las tropas de Eternia y otros enemigos conocidos pueden convertirse en rivales ideales para partidas individuales o cooperativas.
Más allá de la nostalgia, el reto será adaptar la franquicia a los estándares actuales sin perder la sencillez que define al género. Los mejores exponentes modernos han sabido añadir mejoras, habilidades y diferentes estilos de combate sin convertir la experiencia en un juego de acción excesivamente complejo.
Pizza Kid, humor y acción con sabor independiente
Pizza Kid se presenta como una de las propuestas más desenfadadas de esta nueva generación de beat em ups. Su nombre ya anticipa una aventura con mucho sentido del humor y una identidad visual alejada de los mundos oscuros o de las historias de superhéroes que suelen dominar el género.
El juego busca destacar con una ambientación colorida y una puesta en escena cercana a los dibujos animados. La premisa parece diseñada para encajar con partidas rápidas, enemigos de comportamiento fácilmente reconocible y combates que premian tanto la precisión como el uso inteligente del escenario.
Este tipo de proyectos independientes suele encontrar su mayor atractivo en los detalles. Animaciones exageradas, ataques especiales llamativos, objetos improvisados y referencias a la cultura popular pueden marcar la diferencia frente a propuestas más convencionales. En el caso de Pizza Kid, su personalidad será tan importante como el sistema de combate.
Una fórmula pensada para jugar acompañado
El cooperativo continúa siendo uno de los pilares del beat em up. La posibilidad de compartir pantalla con otra persona, combinar ataques y superar juntos una fase mantiene vigente una fórmula que nació en los salones recreativos.
Pizza Kid parte de esa tradición y puede convertirse en una alternativa especialmente atractiva para partidas locales. En un mercado en el que cada vez abundan más las experiencias competitivas y los juegos como servicio, recuperar una aventura directa para disfrutar con amigos supone un valor añadido.
Muramasa, el proyecto que quiere ampliar los límites del género
Muramasa es, probablemente, el título que más curiosidad despierta dentro de esta selección. Su planteamiento se aleja de la imagen más previsible del yo contra el barrio y combina la acción lateral con una ambientación de inspiración japonesa, marcada por la espada, los enfrentamientos intensos y una estética de fuerte personalidad.
El interés por este proyecto reside en comprobar cómo puede trasladar elementos asociados a otros géneros a una estructura beat em up. El combate con katana, los duelos contra rivales especialmente peligrosos y la importancia de la movilidad pueden aportar una mayor profundidad sin renunciar al ritmo arcade.
Muramasa también puede beneficiarse de una dirección artística diferenciada. En un género donde abundan las calles urbanas, los almacenes y los escenarios industriales, apostar por paisajes, templos o fortalezas de inspiración feudal ofrece una oportunidad para construir fases visualmente reconocibles.
Por qué el beat em up sigue teniendo recorrido
El resurgir del género no se explica únicamente por la nostalgia. Los beat em ups ofrecen una estructura clara y accesible: aprender los controles, dominar los ataques, reconocer los patrones enemigos y superar cada pantalla. Esa inmediatez permite empezar a jugar sin largas introducciones ni sistemas difíciles de asimilar.
- Acción directa: el jugador puede disfrutar del combate desde los primeros minutos.
- Partidas manejables: las fases suelen dividirse en tramos fáciles de identificar.
- Cooperativo: jugar con amigos continúa siendo una de sus mayores señas de identidad.
- Variedad artística: el género admite mundos de superhéroes, humor, fantasía o inspiración histórica.
Los nuevos proyectos también tienen la oportunidad de corregir algunas limitaciones de los clásicos. Más opciones de accesibilidad, sistemas de progresión moderados, diferentes niveles de dificultad y modos cooperativos mejor integrados pueden hacer que estas aventuras resulten atractivas tanto para veteranos como para quienes descubren ahora el género.
Una agenda pendiente de fechas concretas
He-Man, Pizza Kid y Muramasa forman parte de una tendencia que seguirá creciendo durante los próximos meses. Aunque sus fechas definitivas y detalles de lanzamiento pueden variar, los tres representan distintas maneras de entender el beat em up moderno: la fuerza de una licencia conocida, el encanto de la producción independiente y la experimentación con nuevas ambientaciones.
Si cumplen sus promesas, finales de 2026 podría marcar el inicio de una nueva etapa para el yo contra el barrio. No se trata de repetir exactamente los juegos del pasado, sino de conservar su esencia y adaptarla a las posibilidades actuales de consolas y PC.



