Publicidad

La innovación social coloca a las personas mayores en el centro de la transformación digital

El proyecto Little Challenge – Patrimonio Vivo propone nuevas formas de estimular la participación de las personas mayores mediante una combinación de tecnología, cultura e innovación social. La iniciativa, financiada por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (ACIISI), se presentó en la Primera Feria del Mayor de Gran Canaria 2026, celebrada en Gáldar.

La propuesta parte de una idea sencilla: las personas mayores no deben ser consideradas únicamente receptoras de servicios, sino protagonistas de los procesos que afectan a su comunidad. Desde esa perspectiva, el proyecto busca favorecer su implicación activa y poner en valor sus conocimientos, experiencias y vínculos con el patrimonio.

Tecnología y cultura para combatir la brecha digital

Little Challenge – Patrimonio Vivo integra herramientas tecnológicas con contenidos culturales para plantear actividades participativas. El objetivo es que la innovación no se limite a incorporar dispositivos o aplicaciones, sino que sirva para reforzar las relaciones sociales y facilitar el acceso de la población mayor a nuevas experiencias.

Esta orientación resulta especialmente relevante en un contexto de creciente digitalización. La realización de trámites, el acceso a la información y la comunicación con las administraciones dependen cada vez más de entornos digitales. Para muchas personas mayores, esa transformación puede convertirse en una barrera si no se acompaña de formación, apoyo y propuestas adaptadas.

El proyecto plantea una aproximación diferente: aprovechar la cultura y el patrimonio como espacios de aprendizaje, participación y encuentro. Así, la tecnología se presenta como una herramienta al servicio de las personas, y no como un fin en sí mismo.

El patrimonio como punto de encuentro entre generaciones

La iniciativa también reivindica el papel de la memoria colectiva. Las historias personales, las tradiciones y el conocimiento acumulado por las generaciones mayores forman parte del patrimonio vivo de Canarias. Su participación permite conservar ese legado y transmitirlo de una manera más cercana a las nuevas generaciones.

En este sentido, el proyecto puede contribuir a conectar a personas de distintas edades alrededor de elementos comunes: el territorio, las costumbres, los espacios de interés cultural y las experiencias compartidas. La innovación social se convierte así en una vía para fortalecer la identidad comunitaria y evitar que determinados saberes desaparezcan.

La presencia de Little Challenge en la Feria del Mayor de Gran Canaria permitió acercar esta visión a la ciudadanía. El encuentro, celebrado en Gáldar, reunió iniciativas y propuestas dirigidas a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y a reforzar su participación en la sociedad.

Una apuesta por la participación activa

El enfoque del proyecto se aleja de una visión asistencialista de la vejez. En lugar de situar a las personas mayores como beneficiarias pasivas, las incorpora al diseño y al desarrollo de actividades relacionadas con la cultura y la tecnología.

Este cambio de perspectiva tiene implicaciones sociales importantes. La participación puede ayudar a combatir el aislamiento, reforzar la autonomía y generar nuevos espacios de relación. También permite detectar mejor las necesidades reales de la población mayor y adaptar las soluciones a su diversidad.

No todas las personas envejecen en las mismas condiciones. Existen diferencias vinculadas a la salud, los ingresos, el lugar de residencia, el acceso a internet o el nivel de acompañamiento familiar. Por ello, cualquier iniciativa de innovación social debe prestar atención a la accesibilidad y evitar que la digitalización amplíe las desigualdades existentes.

Financiación pública y evaluación de resultados

La financiación de la ACIISI sitúa el proyecto dentro de las políticas públicas de apoyo a la investigación, la innovación y la sociedad de la información en Canarias. Este tipo de respaldo resulta clave para impulsar propuestas que combinan objetivos tecnológicos con finalidades sociales y culturales.

Al mismo tiempo, la financiación pública exige que los proyectos mantengan criterios claros de transparencia, seguimiento y evaluación. Medir la participación, el alcance de las actividades y el impacto sobre la autonomía o la inclusión digital será fundamental para comprobar si la iniciativa logra los resultados esperados.

También será importante que las experiencias desarrolladas puedan mantenerse más allá de las acciones puntuales y llegar a otros municipios de Gran Canaria y del conjunto de Canarias. La continuidad, la accesibilidad y la colaboración con entidades locales serán elementos decisivos para consolidar sus efectos.

La innovación social mira al futuro

Little Challenge – Patrimonio Vivo representa una línea de trabajo que combina envejecimiento activo, cultura e innovación tecnológica. Su participación en la Feria del Mayor de Gran Canaria 2026 ha servido para visibilizar la necesidad de diseñar soluciones digitales con una perspectiva humana y comunitaria.

El reto consiste ahora en convertir la presentación del proyecto en una experiencia duradera. Si la tecnología consigue reforzar la autonomía, preservar la memoria colectiva y crear nuevas formas de participación, podrá desempeñar un papel relevante en la construcción de una sociedad más inclusiva para todas las edades.

Artículo anteriorLos mejores chollos tecnológicos de Amazon hoy, 6 de octubre
Artículo siguienteCEOE ve inadmisible la huelga por vivienda y señala al Gobierno