Los mapas más grandes de los videojuegos y cuánto tardarías en recorrerlos andando
El tamaño de un mapa puede transformar por completo la experiencia de un videojuego. No es lo mismo explorar una región compacta y repleta de actividades que perderse durante horas en un mundo abierto que parece no tener final. Pero ¿cuáles son los mapas más grandes de los videojuegos y cuánto tiempo necesitaríamos para atravesarlos a pie?
Las cifras no siempre son comparables. Algunos títulos ofrecen un territorio diseñado de forma manual, mientras que otros generan mundos mediante procedimientos o recrean galaxias enteras. Para establecer una referencia, calcularemos el tiempo aproximado a una velocidad media de 5 kilómetros por hora, sin contar combates, desniveles, misiones ni las pausas inevitables.
Minecraft: un mundo prácticamente inabarcable
Minecraft es uno de los casos más extremos. Sus mundos pueden extenderse hasta cerca de 60 millones de bloques de lado, con un bloque equivalente aproximadamente a un metro. Eso supone una superficie teórica de cientos de billones de kilómetros cuadrados.
Recorrer el mapa de extremo a extremo exigiría caminar unos 60 millones de kilómetros. A cinco kilómetros por hora, el viaje duraría alrededor de 1.200.000 horas, es decir, más de 137 años sin detenerse. En la práctica, la mayoría de jugadores jamás se acerca a los límites del mundo y explora solo una fracción diminuta del terreno disponible.
Elite Dangerous: una galaxia entera para explorar
Si hablamos de escala, pocos juegos pueden competir con Elite Dangerous. El título de Frontier Developments recrea la Vía Láctea con aproximadamente 400.000 millones de sistemas estelares. No es un mapa tradicional, sino una representación navegable de nuestra galaxia.
Caminar no es una opción para atravesarla, ya que el desplazamiento principal se realiza con naves espaciales. Incluso utilizando los sistemas de viaje del juego, explorar todos sus rincones requeriría muchas vidas. Su tamaño convierte cualquier comparación con los mapas terrestres de otros mundos abiertos en algo casi anecdótico.
No Man’s Sky y sus 18 trillones de planetas
No Man’s Sky también juega en otra liga. Gracias a la generación procedural, el universo incluye más de 18 trillones de planetas, cada uno con sus propios ecosistemas, recursos y paisajes. Aunque cada planeta tiene límites concretos, la suma total es imposible de abarcar para una persona.
Recorrer un solo planeta a pie ya puede llevar horas, especialmente si se pretende visitar distintos biomas. Completar esa tarea en todos los mundos del juego no es una cuestión de tiempo, sino una imposibilidad práctica. La escala de No Man’s Sky está pensada para transmitir una sensación de descubrimiento constante, no para ser completada.
The Elder Scrolls II: Daggerfall, el gigante de los mapas clásicos
Entre los videojuegos con mapas diseñados como una región continua, The Elder Scrolls II: Daggerfall sigue siendo una referencia. Su territorio ronda los 161.600 kilómetros cuadrados, una extensión muy superior a la de la mayoría de los mundos abiertos modernos.
Si imaginamos un mapa cuadrado con esa superficie, recorrerlo de un extremo al otro supondría caminar unos 402 kilómetros. A una velocidad constante, serían aproximadamente 80 horas. El cálculo real sería mayor por las montañas, los caminos, las ciudades y todos los desvíos que aparecen durante la aventura.
Fuel: una carretera gigantesca
Fuel, lanzado en 2009, apostó por un mundo abierto de unos 14.400 kilómetros cuadrados. Su mapa está formado por desiertos, montañas, bosques y carreteras preparadas para recorrerlas sobre todo en vehículos.
De un extremo a otro habría unos 120 kilómetros en línea recta. Caminando, el trayecto se completaría en unas 24 horas, aunque el diseño del juego invita a conducir y a aprovechar sus vehículos todoterreno. Su escala continúa sorprendiendo por tratarse de un título de una época en la que los mundos abiertos todavía no eran tan habituales.
The Crew y la recreación de Estados Unidos
The Crew condensó buena parte de Estados Unidos en un mapa de alrededor de 5.000 kilómetros cuadrados. Aunque no reproduce el país a escala real, permite viajar entre ciudades y regiones inspiradas en lugares como Nueva York, Miami, Las Vegas o Los Ángeles.
En una línea recta ideal, atravesar su territorio llevaría unas 14 horas andando. Por carretera y siguiendo el relieve, el tiempo aumentaría considerablemente. Como ocurre con Fuel, el mapa está pensado para recorrerse en vehículos, por lo que caminar resulta una forma poco práctica, aunque útil para hacerse una idea de sus dimensiones.
Los grandes mundos abiertos actuales
Entre los mapas más conocidos de los últimos años también destacan The Witcher 3, Red Dead Redemption 2 y Grand Theft Auto V. El conjunto de regiones de The Witcher 3 ronda los 135 kilómetros cuadrados, mientras que el territorio de Red Dead Redemption 2 se sitúa cerca de los 75 kilómetros cuadrados.
El mapa de GTA V, incluyendo Los Santos y sus alrededores, alcanza aproximadamente los 75-80 kilómetros cuadrados. En todos estos casos, recorrer el mapa de lado a lado podría llevar entre tres y cinco horas, dependiendo de la ruta escogida. Aun así, sus carreteras, montañas y actividades hacen que la exploración completa dure mucho más.
El tamaño no lo es todo
Un mapa enorme no garantiza una mejor experiencia. Los mundos más memorables suelen combinar escala con variedad, densidad de contenido y una buena razón para explorar. Un territorio gigantesco y vacío puede resultar menos interesante que una región pequeña repleta de secretos.
Por eso, aunque Minecraft, Elite Dangerous o No Man’s Sky ganen con claridad en dimensiones, juegos como Red Dead Redemption 2, The Witcher 3 o GTA V demuestran que el diseño, el ritmo y la ambientación son igual de importantes. Al final, el mejor mapa no siempre es el más grande, sino el que consigue que queramos seguir caminando.



