Nintendo cumple 137 años: de los naipes de Kioto a convertirse en un icono mundial
Nintendo celebra 137 años de historia convertida en una de las compañías más reconocibles de la industria del entretenimiento. Su trayectoria comenzó el 23 de septiembre de 1889, cuando Fusajiro Yamauchi fundó en Kioto un pequeño negocio dedicado a fabricar naipes japoneses, muy lejos de imaginar que su nombre acabaría ligado a personajes como Mario, Link o Donkey Kong.
La evolución de Nintendo no fue inmediata. La empresa atravesó distintos sectores y modelos de negocio antes de encontrar en los videojuegos el territorio que terminaría definiendo su identidad. Su mayor virtud fue adaptarse a cada época sin renunciar a una idea central: crear experiencias accesibles, familiares y capaces de llegar a públicos muy amplios.
Una empresa nacida entre cartas hanafuda
En sus primeros años, Nintendo se especializó en las cartas hanafuda, utilizadas en diversos juegos tradicionales japoneses. La compañía logró consolidarse en el mercado nacional y, con el paso del tiempo, amplió su catálogo con otros tipos de naipes y productos relacionados con el ocio.
Durante buena parte del siglo XX, la empresa buscó nuevas oportunidades comerciales. Bajo la dirección de Hiroshi Yamauchi, Nintendo probó suerte con negocios tan distintos como los juguetes, los servicios de entretenimiento y otros productos de consumo. Aquella etapa de experimentación resultó clave para comprender qué tipo de compañía quería ser.
El salto a los videojuegos
Nintendo empezó a acercarse a la electrónica recreativa durante la década de 1970. La distribución de máquinas arcade y el desarrollo de sus primeras propuestas interactivas permitieron a la empresa acumular experiencia en un sector todavía joven, pero con un enorme potencial de crecimiento.
El gran punto de inflexión llegó con Donkey Kong, lanzado en 1981. El título presentó al personaje que entonces se conocía como Jumpman, un carpintero que más tarde adoptaría el nombre de Mario. Su éxito internacional demostró que Nintendo podía crear personajes reconocibles y mecánicas capaces de conectar con jugadores de todo el mundo.
NES y la revolución doméstica
En 1983, Nintendo lanzó en Japón la Family Computer, conocida como Famicom. La consola se convirtió en la base de su expansión internacional y llegó a otros mercados como Nintendo Entertainment System, la popular NES. En un momento de gran incertidumbre para el videojuego doméstico, la compañía apostó por el control de calidad, el diseño accesible y un catálogo de gran personalidad.
El éxito de juegos como Super Mario Bros., The Legend of Zelda y Metroid transformó a Nintendo en uno de los principales referentes del entretenimiento electrónico. Sus consolas dejaron de ser simples dispositivos para jugar y pasaron a funcionar como plataformas alrededor de las que se construían comunidades y franquicias duraderas.
Game Boy y la consolidación de sus grandes sagas
La estrategia de Nintendo no se limitó al salón. En 1989, la compañía lanzó Game Boy, una portátil sencilla y resistente que alcanzó una enorme popularidad gracias a su precio, su autonomía y un catálogo capaz de atraer a jugadores de distintas edades.
La llegada de Pokémon a finales de los años noventa amplió todavía más el alcance de la marca. Los videojuegos, la animación, las cartas coleccionables y el merchandising crearon un fenómeno global que confirmó la capacidad de Nintendo para convertir sus propiedades intelectuales en auténticos pilares de la cultura popular.
Innovación frente a la carrera tecnológica
Con Nintendo 64, la empresa apostó por el salto a las tres dimensiones y ofreció experiencias tan influyentes como Super Mario 64 y The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Más tarde, GameCube mantuvo el foco en el juego tradicional, mientras Nintendo DS introdujo una doble pantalla y controles táctiles que ampliaron las posibilidades de la portátil.
La compañía también sorprendió con Wii. Su mando basado en el movimiento permitió que personas poco familiarizadas con los videojuegos se acercaran a ellos mediante propuestas como Wii Sports. El éxito de la consola reforzó una filosofía que Nintendo mantiene desde entonces: la innovación no siempre depende de ofrecer la mayor potencia técnica.
Switch y una nueva etapa de crecimiento
Lanzada en 2017, Nintendo Switch combinó la experiencia portátil y doméstica en un único sistema. La fórmula facilitó el juego en casa, en movilidad y con otras personas, al tiempo que impulsó títulos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild, Animal Crossing: New Horizons y Mario Kart 8 Deluxe.
El éxito de Switch consolidó a Nintendo como una compañía capaz de mantener una identidad propia en un mercado dominado por las grandes producciones y la competición tecnológica. Sus personajes, además, ampliaron su presencia en el cine, los parques temáticos, las tiendas oficiales y las experiencias digitales.
Un legado que sigue creciendo
El 137 aniversario de Nintendo sirve para repasar una historia marcada por la transformación. De una fábrica de naipes a una multinacional del entretenimiento, la empresa ha construido un catálogo en el que conviven varias generaciones de jugadores.
Mario, Luigi, Donkey Kong, Link, Samus, Kirby y Pikachu representan mucho más que una colección de personajes. Son el resultado de una estrategia basada en la creatividad, la accesibilidad y la capacidad de convertir cada nueva plataforma en una puerta de entrada a mundos reconocibles. Ese legado explica por qué Nintendo continúa siendo, más de un siglo después de su fundación, sinónimo de videojuegos.



