Guti cuestiona que el VAR no interviniera tras una entrada de Cancelo sobre Diomandé
La acción protagonizada por João Cancelo y Ousmane Diomandé abrió el debate durante la retransmisión. Guti, comentarista de DAZN, consideró insuficiente la revisión de la jugada y reclamó la intervención del VAR ante una posible entrada al tobillo del defensa.
El exfutbolista reaccionó con contundencia al analizar la acción. Que no haya entrado el VAR me parece increíble, señaló durante la emisión, al entender que el contacto podía haber tenido la gravedad suficiente como para ser revisado por el equipo arbitral.
Una entrada que generó dudas
La jugada se produjo en un momento de máxima intensidad, con Cancelo y Diomandé disputando el balón. En la acción, el pie del jugador portugués terminó impactando en la zona del tobillo del defensor, una circunstancia que llevó a plantear si la intervención podía ser considerada una conducta merecedora de una sanción más severa.
La principal duda no se centró únicamente en la existencia del contacto, sino también en la altura, la fuerza y la intención aparente de la entrada. Son varios de los elementos que los árbitros deben valorar cuando una acción puede poner en riesgo la integridad física de un futbolista.
Para Guti, el episodio merecía, como mínimo, una comprobación desde la sala VOR. Su crítica apuntó a la ausencia de una revisión que permitiera al árbitro principal observar las imágenes con mayor detalle antes de tomar una decisión definitiva.
El papel del VAR en este tipo de acciones
El protocolo del VAR no contempla revisar todas las faltas ni cada contacto producido durante un partido. Su intervención está limitada a supuestos concretos, entre ellos las posibles tarjetas rojas directas, además de los goles, los penaltis y los errores de identidad.
En una entrada sobre el tobillo, la sala de vídeo debe determinar si existe una acción temeraria o una conducta que pueda calificarse como juego brusco grave. No basta con que haya contacto: también deben analizarse la intensidad, el uso de los tacos, la velocidad de la disputa y el riesgo creado para el rival.
El debate aparece cuando una jugada parece situada en la frontera entre la tarjeta amarilla y la expulsión. En esos casos, la decisión del VAR depende de que considere que existe un error claro y manifiesto del árbitro. Si interpreta que la decisión inicial entra dentro de un margen razonable, no está obligado a recomendar una revisión.
La diferencia entre una falta dura y una roja
Las entradas a la zona del tobillo suelen provocar una reacción inmediata porque pueden causar lesiones importantes. Sin embargo, la valoración disciplinaria exige diferenciar entre una falta sancionable con amarilla y una acción que implique una expulsión directa.
El hecho de que el jugador afectado tenga que recibir atención médica tampoco determina por sí solo la sanción. La gravedad de las consecuencias no sustituye al análisis de la acción, aunque sí puede ayudar a entender el impacto del contacto y el riesgo asumido por quien comete la entrada.
En el caso señalado por Guti, la controversia se centró precisamente en esa frontera. El comentarista entendió que la imagen planteaba suficientes dudas como para justificar la actuación del VAR, mientras que la decisión adoptada sobre el terreno no provocó una revisión.
La polémica vuelve a poner el foco en la coherencia arbitral
La reclamación también refleja una de las críticas más habituales al sistema de videoarbitraje: la sensación de que acciones similares no reciben siempre el mismo tratamiento. La falta de explicaciones inmediatas sobre los criterios utilizados alimenta la incertidumbre entre aficionados, jugadores y analistas.
La tecnología puede corregir errores evidentes, pero no elimina la interpretación. En las jugadas de contacto, dos árbitros pueden valorar de forma distinta una misma entrada en función de la velocidad, el ángulo de las imágenes o la percepción de la intensidad.
- El VAR solo puede intervenir en los supuestos previstos por el protocolo.
- Una entrada al tobillo debe analizarse por su intensidad y por el riesgo generado.
- La existencia de contacto no implica automáticamente una tarjeta roja.
- La revisión depende de que el equipo arbitral aprecie un posible error claro.
La acción entre Cancelo y Diomandé queda así como uno de los momentos más discutidos de la retransmisión. La opinión de Guti volvió a poner sobre la mesa una cuestión recurrente: hasta qué punto debe intervenir el VAR cuando una entrada parece peligrosa, pero la decisión del árbitro puede encontrarse dentro de los límites de la interpretación.


