Pau Gasol pide paciencia con la Selección: “Comparar ni es fácil ni es justo”
Pau Gasol ha salido en defensa de la actual Selección Española en un momento especialmente delicado. Las derrotas ante Portugal y Grecia han complicado el camino hacia el Mundial de 2027, que se disputará en Qatar, y han colocado al equipo nacional bajo una presión creciente.
El exjugador de Los Angeles Lakers, retirado del baloncesto profesional y vinculado actualmente a la NBA y al Comité Olímpico Internacional, ha reclamado una mirada más equilibrada sobre el presente del combinado español. Para Gasol, el equipo debe afrontar esta etapa sin quedar atrapado por las comparaciones con las generaciones que marcaron una época.
“Comparar ni es fácil ni es justo; ellos tienen que crear su propia identidad”, ha resumido el legendario pívot. Su mensaje apunta directamente a uno de los grandes debates que rodean a la Selección: la dificultad de medir a los jugadores actuales con el legado de un grupo irrepetible.
Un momento complicado para España
Las derrotas contra Portugal y Grecia han encendido las alarmas en el proceso de clasificación para el Mundial de Qatar. España afronta ahora una situación comprometida, con la necesidad de recuperar sensaciones y resultados para no poner en peligro su presencia en la próxima gran cita internacional.
El tropiezo ante Portugal supuso un golpe inesperado y la caída posterior frente a Grecia agravó todavía más el escenario. Más allá del resultado de cada encuentro, la preocupación se centra en la falta de regularidad y en la necesidad de encontrar respuestas en una fase de clasificación que no permite demasiados errores.
La Selección ha construido durante décadas una reputación de equipo competitivo, fiable y acostumbrado a responder en los momentos decisivos. Sin embargo, el baloncesto internacional ha cambiado y cada generación debe afrontar sus propios retos, con nuevos roles, diferentes jerarquías y una competencia cada vez más exigente.
El peso de una generación histórica
Gasol conoce mejor que nadie el impacto que puede tener una generación dorada. Junto a jugadores como Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes, José Manuel Calderón o Rudy Fernández, formó parte de un grupo que convirtió a España en una referencia mundial durante muchos años.
Aquel equipo conquistó títulos, protagonizó grandes duelos ante Estados Unidos y se mantuvo entre las principales potencias del baloncesto internacional. Su éxito elevó las expectativas hasta un nivel difícil de repetir y dejó un listón que, en ocasiones, puede convertirse en una carga para quienes llegan después.
Precisamente por eso, el mensaje de Gasol invita a no exigir a la actual Selección que reproduzca exactamente las características de sus predecesores. La identidad de un equipo no se hereda de forma automática: se construye con tiempo, trabajo y experiencias compartidas.
La comparación como punto de partida, no como condena
El recuerdo de los grandes equipos españoles puede servir como inspiración, pero también generar una presión excesiva. Cada plantilla cuenta con sus propios perfiles, sus virtudes y sus limitaciones. Pretender que todos los grupos jueguen de la misma manera puede impedir que desarrollen sus mejores cualidades.
La reflexión de Gasol pone el foco en la necesidad de conceder margen a los nuevos protagonistas. Los jugadores que ahora defienden la camiseta nacional deben encontrar su forma de competir, asumir responsabilidades y establecer una personalidad reconocible sobre la pista.
Ese proceso no siempre es lineal. Las derrotas forman parte de cualquier renovación y pueden convertirse en una oportunidad para corregir errores. La clave estará en la capacidad del equipo para reaccionar, reforzar sus vínculos y transformar el mal momento en un punto de inflexión.
El reto de recuperar la confianza
España necesita resultados, pero también recuperar la confianza que históricamente ha acompañado a la Selección. El objetivo inmediato pasa por mejorar su posición en la clasificación para el Mundial 2027 y evitar que los tropiezos ante Portugal y Grecia tengan consecuencias irreversibles.
Para lograrlo, el conjunto nacional deberá elevar su nivel defensivo, controlar mejor los partidos y encontrar mayor continuidad en ataque. La presión de los próximos compromisos será evidente, aunque también ofrecerá una ocasión para comprobar la capacidad de respuesta de esta nueva etapa.
Gasol, que sigue ligado al baloncesto desde responsabilidades institucionales y estratégicas, observa la evolución del equipo con la perspectiva de quien ha vivido todos los escenarios posibles con la camiseta española. Su mensaje no minimiza la situación, pero sí reclama una lectura más justa.
La Selección atraviesa un periodo de transición y el camino hacia Qatar 2027 se ha complicado. Aun así, la advertencia del exjugador de los Lakers es clara: el futuro no debe construirse intentando repetir el pasado. El próximo gran equipo español tendrá que escribir su propia historia y encontrar una identidad que le pertenezca.



