Roland Garros. La jefa Serena Williams tiembla pero no se dobla y corre en la ronda 3

La estadounidense Serena Williams se clasificó para la tercera ronda, ganando su partido, contra la rumana Mihaela Buzarnescu (6-3, 5-7, 6-1). Parecía dudar, fallar, antes de levantarse.

La estadounidense Serena Williams se clasificó para la tercera ronda, ganando su partido, contra la rumana Mihaela Buzarnescu (6-3, 5-7, 6-1). Parecía dudar, fallar, antes de levantarse.

La búsqueda será complicada, pero Serena Williams pondrá toda su energía en ella. La estadounidense, de casi 40 años, en pos de su 24º Grand Slam, se impuso el miércoles 2 de junio para enfrentar la segunda ronda del Abierto de Francia de la rumana Mihaela Buzărnescu (6-3, 5-7, 6-1). No tan sencillamente, pero con toda la furia de una gran campeona.

La corriente 8 º Mundial se llevó a cabo en primer lugar un primer conjunto a la altura de su rango (6-3), frente al 174 º en el ranking de la WTA, en la tradición de su rostro golpeado Irina-Camelia Begu en dos sets en la primera ronda (7-6 [8], 6-2).

Serena Williams ganó su servicio y coloco a la rumana en problemas en este sector y en el de derecha. Pero el segundo set, bastante más enganchado, exhibió tanto la tenacidad, la rabia y los defectos de la estadounidense.

Una falible Serena Williams

Para asombro de todos, Serena Williams se localizó liderada después de una hora de partido en la segunda ronda, e inclusive accidentada por la rumana (4-2). No hizo falta más para percibir todo el poder de los casi cuarenta.

Picada hasta los dientes por la resistencia de su oponente, la estadounidense rechazaba las bolas con fuerza, apretando cada una de sus derechas, para desbloquear el posterior juego (4-3). Continúo como un intercambio de ping-pong entre las dos tenistas, cada una agarrando un punto por turno y atrapando a la otra, en un final de suspenso del set.

En la cancha, Serena Williams se exhibía intranquila, dudando de su propia fuerza, llegando inclusive a concederle un punto de set a la rumana. Quien transformo, el puño cerrado (5-7).

Pero no nos metemos con Serena. Ya no era la misma cuando se levantó del banquillo para competir este tercer set, incrementando el ritmo de su juego, ante una rumana que igualmente merecía todas las alabanzas. ¿El clímax de este partido? Este punto en el tercer juego de inimaginable intensidad por ambos lados: la rumana devolvió una amortiguación de Serena Williams y algunos intentos de aplastamiento, pero la estadounidense alcanzo ganar. Todo sonrisas, las dos jugadoras fueron muy aplaudidas por un público hechizado con tal intercambio.

La estadounidense solamente tuvo que reafirmar entonces el descanso, dos veces (4-0). La rumana resistió, no obstante, agarrando energía de Serena Williams (5-1). Exhausta, luego de dos horas de partido, con los brazos elevados al cielo en cada punto que ganaba, Serena Williams aparentaba tener una sola prisa: culminar con este juego. Y lo consiguió (6-1).

¿Qué pasó entre estos dos conjuntos? ¿De dónde vino este cambio para Serena Williams? Sus 39 Grand Slams (dobles y sencillos) seguramente le recordaron a la estadounidense quién era ella. Y no pudo ser derrotada por la 174ª jugadora del mundo, ya que fue una oponente fantástica en la segunda ronda.

 

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