El bitcoin logra nuevos récords empujado por el debut de Coinbase en Wall Street

La criptomoneda sobrepasa los 63.000 dólares y reúne una revalorización de más del 800% en el último año.

Cuando aparenta haber llegado a su máximo, la fiebre del bitcoin siempre es apta de ir unos grados más allá. O mejor dicho, unos dólares. La fiebre consiguió este martes nuevo récords históricos. El dinero corre hacia la criptomoneda coincidiendo con el último hito para legitimarla: la excursión a Bolsa este miércoles de Coinbase, la principal plataforma de venta de criptomonedas, que debutará con unos múltiplos merecedor de la devoción que despierta el sector: los expertos evalúan que puede lograr los 100.000 millones de dólares valoración. La facturación de la empresa está muy distante de responder a ese precio de mercado, pero se alimenta de puntos de vista  futuros: en el primer trimestre del año entraron 1.800 millones, frente a los 190 de hace un año, y ganó más de 700.

Ese concepto de incremento exponencial es igualmente la emoción que anima a los adictos del bitcoin para continuar comprando. Entre ellos hay quien habla de un superciclo por venir gracias al desembarco masivo de inversiones minoristas. La nueva relación entre Wall Street y la primera empresa cotizada del mundo de las criptodivisas es para los defensores de este tipo de inversión un paso significativo. Pero el precio del bitcoin ha tenido en los últimos meses al fundador de Tesla, Elon Musk, la segunda mayor fortuna del planeta, como el gran estimulante. La firma de coches eléctricos ha comprado con sus reservas de efectivo 1.500 millones de dólares en bitcoins, y accede comprar sus vehículos usando el bitcoin como medio de pago.

Los analistas llevan años previniendo que la exagerada volatilidad de la moneda la inválida como medio de pago, pero Musk, proclive a las sensaciones firmes, ya sea colocando en órbita varios de sus cohetes de SpaceX o invirtiendo fuerte, no señala inquietud alguna. Tesla no solo admitirá el bitcoin como medio de pago, sino que no cambiara la moneda al dólar, con lo que incrementara su exposición al bitcoin, una apuesta que por este momento  le está surgiendo espantosamente rentable, pero no libre de riesgo si pincha la burbuja de la que algunos conversan.

Las noticias que desde el mes pasado indican a que gigantes bancos de inversión estadounidenses como Morgan Stanley y Goldman Sachs presentaran a sus clientes con mayor tolerancia al riesgo entrada la factibilidad de comprar bitcoins igualmente han servido de combustible para la presente efervescencia de su valor. La criptomoneda sobrepaso los 20.000 dólares en diciembre, hizo lo propio con los 30.000 y 40.000 en enero, en febrero superó la barrera de los 50.000 dólares, y en marzo fracturo la de los 60.000 que en este momento se robustece.

Eso quiere decir que hay inversionistas amontonando grandes cantidades de dinero. Quien hace cinco años comprara un bitcoin y lo conservara, habría invertido 384 euros y hoy tendría 54.000. Quien lo realizara hace dos años, habría invertido 4.500 euros y habría visto esa cantidad multiplicarse por doce. Si se mira solo el último año, la revalorización continúa siendo dificultosamente incomparable: más de un 800%.

El progreso del bitcoin ha ido custodiado de un repunte de otras criptomonedas. Existen más de 9.200 criptomonedas registradas, con una capitalización total de más de dos billones de dólares, por sobre del PIB de España, aun cuando el bitcoin representa el 54% del valor de todas reunidas, y la segunda, Ethereum, el 11%. Fuera de las dos grandes orbita un universo donde cohabitan infinidad de pequeñas criptodivisas, entre las cuales los inversionistas buscan rentabilidades rápidas y más o menos  imposibles de alcanzar en otros activos, tomando un riesgo tan alto como la recompensa en un mercado que nunca duerme: a diferencia de las Bolsas, está activo las 24 horas del día los siete días de la semana.

Los bancos centrales y otras autoridades llevan años pregonando en el desierto contra las criptomonedas. Entre tanto aconsejan de sus peligros, su precio no deja de subir. La última en hacerlo fue Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE). En una nueva entrevista con el semanario alemán Der Spiegel, catalogo al Bitcoin como “un activo especulativo sin ningún valor fundamental reconocible”. Sus expresiones, no obstante, como las de algunos que le precedieron en la crítica, están a distancia de actuar como un ibuprofeno. La fiebre no deja de subir.

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